Gabriel García Márquez, el recuerdo de un Nobel con guayabera y la amistad con su traductora al japonés

13/10/2013 - 1:00 am

Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 13 octubre (SinEmbargo).- Cada Premio Nobel de Literatura, como el otorgado esta semana a la canadiense Alice Munro, recuerda al que recibió el autor colombiano Gabriel García Márquez en 1982.

El galardón del que se adueñó por el conjunto de una obra que estableció un paradigma perdurable en la literatura latinoamericana y en la que se destaca su aclamada 100 años de soledad, fue vivido como una verdadera fiesta popular para el continente.

Fue un Nobel con guayabera y canciones a cargo de la magnífica cantante colombiana Totó La Momposina, quien el año pasado, cuando estuvo en México para ofrecer un concierto en el Teatro de la Ciudad, recordó el hecho como un acontecimiento destinado a celebrar el sol, la luna y el color de un pueblo feliz por la literatura de “Gabo”.

Aquella guayabera histórica descansa hoy en el Museo Provincial de la ciudad cubana de Sancti Spíritus, donde ya hay unas 100 prendas similares que usaron Fidel Castro, el venezolano Hugo Chávez y el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, entre otros.

A 31 años de aquello y aun cuando en 2011 la literatura latinoamericana fue reivindicada por la famosa Academia Sueca que honró la obra del peruano Mario Vargas Llosa, el Nobel de “Gabo”, su discurso en hombre de la soledad y la poesía continentales, permanecen frescos en la memoria de millones de habitantes de esta parte del mundo como el símbolo de una identidad extraordinaria e insustituible.

“Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”, dijo el colombiano en Estocolmo.

Sus palabras cobraron la fuerza de un vaticinio inexorable.

Hay que decir que Latinoamérica, pese a todos los sufrimientos padecidos, a tantas injusticias e ignominias crecidas al abrigo de gobiernos muchas veces ilegales y siempre alejados de los verdaderos intereses de su pueblo, es hoy un continente pujante, cuna de pensadores, artistas y científicos que, como García Márquez, llevan al mundo el color y el sabor de una tierra prodigiosa.

LA TRISTEZA DE GABO

Gabriel García Márquez tiene 86 años. Vive en el sur de la ciudad de México, donde hace unos días perdió a su entrañable amigo, colega y compatriota, Álvaro Mutis, quien murió en el Distrito Federal, a los 90 años, dejando un legado literario de trascendencia y un gran número de lectores que siguió paso a paso las aventuras de su inefable gaviero Maqroll.

El autor de El coronel no tiene quien le escriba no quiso pensar mucho en la muerte de Mutis y, por el contrario, prefirió creer que su amigo había emprendido un largo viaje a Nueva York, razón por la que no acudió a su funeral.

"Gabo" se refería a Mutis como "el hombre más simpático del mundo" y el primer lector de los borradores de sus obras, informó la agencia dpa.

LA REAPARICIÓN DE GABO

Mientras tanto, cuando ya no se creía volver a ver a Gabriel García Márquez en algún acto público, el escritor, junto a su mujer Mercedes Barcha cortó la cinta de inauguración del Royal Bol, una sala de juegos en el exclusivo complejo Garden Santa Fe, el pasado 1 de octubre.

Lucía un traje de color gris, sonrió, habló de lo buena que estaba la comida e hizo la señal punk con el dedo corazón para regocijo de los reporteros gráficos amuchados en el local.

La reaparición del autor en Ciudad de México (Foto: Notimex)
La reaparición del autor en Ciudad de México (Foto: Notimex)

García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, una región bananera del norte de Colombia, que muchos creen que es el Macondo ideado por el escritor en 100 años de soledad.

Desde 1961 vive en el Distrito Federal una existencia tranquila y discreta, sin participar de actos públicos.

En 2012, su hermano menor, Jaime García Márquez, aseguró que Gabo padece de demencia senil, una información desmentida por Jaime Abello Banfi, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y amigo cercano del célebre escritor.

Al escritor colombiano le fue diagnosticado en 1999 un cáncer linfático del que se sanó. Desde entonces han surgido varias especulaciones sobre supuestos problemas de salud.

Su reaparición coincide sin quererlo con la anunciada e inminente salida de Los caminos de 100 años de soledad, el libro escrito por Satoko Tamura, la traductora de Gabo al japonés, donde da  cuenta de una intensa amistad que ya dura 25 años entre ellas y el Nobel colombiano.

“Todo comenzó hace 25 años, cuando recibí una llamada telefónica de Kenji Nakagami. Atendí la llamada y alguien me dijo: “Soy yo”. El tono nasal de su voz lo delataba, era Kenji. “¿No podrías concertarme un encuentro con García Márquez?”, me preguntó”, cuenta la autora en el prólogo dado a conocer en forma exclusiva por el periódico colombiano El Espectador.

“Kenji me llamó por teléfono para que le coordinara un encuentro con García Márquez y me pidió que lo acompañara para hacerle de intérprete. Le prometí consultar con un amigo del escritor y que le avisaría no bien tuviese respuesta.

En seguida me puse en contacto con el poeta y periodista cubano Jorge Timossi, a quien tuve la oportunidad de conocer en el Festival Internacional de Poesía celebrado un año antes en Morelia, capital del estado de Michoacán”, cuenta Satoko.

“Gabo dice que a quien va a recibir es a Satoko”, fue la respuesta.

“Después volví a verlo en sus casas de México, de Bogotá o de Cartagena y llegué a entablar una estrecha amistad con sus secretarias y con los numerosos miembros de su familia. Poco a poco fui descubriendo la profunda vinculación entre sus obras y su familia, el ambiente en que fue criado, su vida real, etc.

Me propongo aquí echar una mirada retrospectiva en el laberíntico discurrir de un cuarto de siglo, para relatar lo que he logrado comprender del mundo de Gabo”, explica la autora de un libro que seguramente gozarán los muchísimos admiradores con que cuenta el escritor en el continente donde nació, creció y al que ha estado tan unido por siempre jamás.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero