
Ciudad de México, 11 de noviembre (SinEmbargo).- ¿Qué es un obeso sano? Aunque no existe una definición, el concepto se refiere a personas con sobrepeso que no presentan los problemas típicos asociados como propensión a la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, hipertensión o altos niveles de colesterol malo. Puede parecer imposible, pero existe y hoy estas personas pueden proporcionar la clave para frenar la obesidad y sus terribles consecuencias.
Cada año, la obesidad causa problemas de salud a 115 millones de personas y mata a casi tres millones de individuos. No obstante, a pesar de ser un problema de salud mundial, esta amenaza sobre todo a los países desarrollados.
Sin embargo, es en lugares como Europa, donde el fenómeno aparentemente inexplicable fue encontrado. Así, casos de personas que estaban “inapropiadamente sanas para su grado de obesidad” pasaban hasta 10 años sin síntomas de enfermedad ni indicadores de riesgo.
Hoy, los obesos sanos son una realidad que ya casi ningún especialista niega y son objeto de estudio en países como España, donde esta tipología de pacientes con exceso de peso es observada en el Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición, publicó el sitio Materia.
De acuerdo con Francisco Tinahones, director de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen de la Victoria, este tipo de pacientes puede esconder las claves sobre cómo lograr ser inmune a las dolencias de la obesidad. Por si fuera poco este fenómeno también podría conducir a que algún día, salve millones de vidas, no sólo de obesos, sino también de personas con peso normal que manifiestan trastornos metabólicos que les hacen más propensos a sufrir ciertas enfermedades.

No obstante, el hecho de que efectivamente existan personas sanas con sobrepeso, no puede decirse que su estado de salud sea el óptimo, ya que aunque no presenten los mismos problemas de salud que otras personas con sus mismas características, sí tienen otras dolencias colaterales como problemas en las articulaciones o falta de agilidad, por mencionar algunos. Sin embargo, está claro que este perfil es cada vez más frecuente.
Aunque no hay una única definición, de acuerdo con la revista Atherosclerosis, ser obeso sano quiere decir que se tiene uno o ningún marcador de riesgo asociado a la obesidad. De acuerdo con algunos especialistas, incluido Tinahones, el porcentaje encontrado en el país ibérico es demasiado alto, pero es similar al porcentaje hallado en Estados Unidos, donde se realizó un estudio similar.
Mientras tanto, Tinahones cree que la respuesta a la inmunidad de los gordos sanos a ciertas enfermedades se encuentra en su propia grasa. Este tejido está formado por células llamadas adipocitos, las cuales –en el caso de este tipo de obesos– son igual de funcionales que las de una persona delgada, con la diferencia de que ellos tienen un aporte de energía mucho mayor, en parte por un mayor consumo de alimentos.
“En la grasa hay células madre multipotentes que son capaces de generar nuevos adipocitos”, dice. “Los obesos que tienen esas células sanas que a su vez permiten generar más células son los que se adaptan mejor al exceso energético”, mientras que en los obesos metabólicamente enfermos ese mecanismo no funciona.
“Este campo se está estudiando mucho porque nos estamos encontrando con obesos que no son diabéticos después de 20 años de obesidad”, agrega Tinahones, cuyo objetivo ahora es encontrar el mecanismo biológico detrás de esa protección y buscar un objetivo terapéutico para tratar los trastornos metabólicos, sin importar el peso o la complexión.




