Científicos encuentran en Australia restos de bacterias que pueden ser los fósiles más antiguos del mundo

13/11/2013 - 12:00 am

Foto: Astrobiology
Foto: Astrobiology

Ciudad de México, 13 de noviembre (SinEmbargo).- La reconstrucción de la aparición de la vida durante el período de la historia de la Tierra cuando surgió por primera vez es un reto. Las rocas sedimentarias más antiguas en el mundo no sólo son poco comunes, sino que también son casi siempre alteradas por la actividad hidrotermal y tectónica. Sin embargo, un nuevo estudio realizado recientemente reveló un hallazgo en Australia de restos bien conservados de un ecosistema complejo en una secuencia de rocas sedimentarias de cerca de tres mil 500 millones de años de edad, 300 millones más antiguos que otros previamente encontrados.

Si el hallazgo resiste el escrutinio al que inevitablemente se enfrentan los fósiles de esta edad, podría poner a los científicos un paso más cerca de la comprensión de los primeros capítulos de la vida en la Tierra. Por otra parte, el descubrimiento también podría estimular la búsqueda de vida antigua en otros planetas.

A diferencia de los huesos de dinosaurios, los fósiles recientemente identificados no son partes del cuerpo petrificadas. Son texturas en las superficies de piedra arenisca que se cree fueron esculpidas por organismos que vivieron. En la actualidad, ejemplos de patrones similares pueden apreciarse en la costa de Túnez, creadas por alfombras o esteras gruesas de bacterias que quedan atrapadas y se pegan a las partículas de arena. Por su parte, la arena que está pegada a la tierra debajo de las alfombras (que cumplen la función de preservarla de la erosión) puede, a su vez, convertirse en roca con el paso del tiempo, la cual puede durar más que los organismos que viven encima de ella.

El distrito de Pilbara, en Australia Occidental, es una de las más famosas regiones geológicas en el mundo que permiten la comprensión de la evolución temprana de la vida en la Tierra. De igual manera, los depósitos similares a montículos creados por antiguas bacterias fotosintéticas, llamadas estromatolitos y microfósiles de bacterias han sido descritas por los científicos en detalle.

Sin embargo, un fenómeno conocido como Estructuras Sedimentarias Microbialmente Inducidas o MISS, por sus siglas en inglés, no había sido visto antes en esta región. Estas estructuras se forman a partir de esteras de material microbiano, muy parecidas a aquellas que pueden verse en la actualidad en las aguas estancadas o en las planicies costeras, publicó Astrobiology.

Foto: Astrobiology
Foto: Astrobiology

El equipo integrado por Nora Noffke y Robert Hazen, del Carnegie Institution for Science (CIW, por sus siglas en inglés), Daniel Christian, de Old Dominion University, y David Wacey, de la Universidad de Australia Occidental, describen la presencia de varios MISS conservados en la región de la Formación Dresser, los cuales –después de análisis químicos avanzados– apuntan hacia un origen biológico del material .

Los restos fósiles de Dresser se parecen mucho en la forma y la preservación de los MISS de varias otras muestras de rocas más jóvenes, como el de un ecosistema de dos mil 900 millones años de edad que Noffke y sus colegas encontraron en Sudáfrica.

"Este trabajo extiende el registro geológico de MISS por casi 300 millones de años", dijo Noffke, quien también es profesor de la Old Dominion University (ODU) en Norfolk, Virginia. "Las comunidades microbianas de formación de esteras complejas probablemente existían hace casi tres mil 500 millones de años", agregó.

De esta manera, el equipo propone que las estructuras sedimentarias pudieron haber surgido de las interacciones de las películas bacterianas con sedimentos costeros de la región.

"Las estructuras dan una señal muy clara de lo que fueron las condiciones antiguas, y de lo que las bacterias que componen las biopelículas son capaces de hacer", dijo Noffke.

Pero, en lo relativo a estas formaciones, estas también representan un gran interés para los científicos que no se especializan precisamente en objetivos situados sobre la superficie terrestre. De esta manera, los MISS se encuentran entre los objetivos de los vehículos de ruedas enviados a Marte, los cuales buscan formaciones similares a la australiana en la superficie del Planeta Rojo. Por lo tanto, estos resultados podrían tener también gran relevancia para el estudio del Sistema Solar.

Ramiro Rivera

Lo dice el reportero