México tiene altos niveles de violencia en las aulas: OCDE; enseñanza y aprendizaje, afectados en todos los niveles

25/06/2014 - 5:58 pm

Ciudad de México, 25 de junio (SinEmbargo).–De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México tiene altos niveles de bullying y de violencia dentro de los salones de clases, lo que causa que tanto la enseñanza como el aprendizaje se vean afectados en todos los niveles.

En el 2008 esta misma institución realizó una encuesta que arrojó como resultado que México tenía los niveles más altos de violencia entre las 30 naciones que componen la OCDE. Cinco años después, la organización reafirma que México no ha abandonado dicha posición, debido a los nuevos resultados que arrojó la Encuesta Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje ­­(TALIS, por sus siglas en inglés).

El informe da cuenta de cómo el 24 por ciento de los maestros no se sienten preparados para realizar su trabajo; además de que laboran en planteles con falta de personal de apoyo, de maestros calificados y con buen desempeño. Aunado a esto se presentan dificultades en el entorno escolar como son la intimidación, el bullying, los casos de agresiones verbales y físicas, lo que pone en riesgo el ambiente escolar.

Asimismo se indicó que el 72 por ciento de los educadores no tienen acceso a programas formales de inducción y 60 por ciento no posee algún apoyo para dar sus clases en sus instituciones, y al menos una cuarta parte de los maestros que enseñan a alumnos de secundaria confesaron no sentirse preparados para realizar su trabajo. Mientras que el 30 por ciento o más de los estudiantes provienen de hogares desfavorecidos.

En el marco de la presentación de los resultados del informe Talis 2013, el jefe de la división de Innovación y Medición del Progreso de la OCDE, Dirk van Damme, dijo que los maestros en México trabajan en entornos desafiantes. Asimismo, detalló que México es uno de los países donde existe un mayor porcentaje de maestros de secundaria con una preparación académica menor a la universitaria, equivalente a 9.0 por ciento.

En cuanto al tiempo dedicado a la enseñanza, 24 por ciento de las horas destinadas a la enseñanza son ocupadas para tareas administrativas y para mantener el orden en clase, porcentaje que es del 21 por ciento en las otras naciones participantes.

El reporte también muestra que el 81 por ciento dijo recibir retroalimentación sobre su enseñanza con base en el análisis de los resultados de las pruebas en sus estudiantes; en tanto, 82 por ciento en la observación en la aula.

En tanto la subsecretaria de Educación Básica, Alba Martínez Olivé, recalcó que no son “sorpresivos” dichos resultados y agregó que se trabajará para fortalecer la formación y la mejora de las condiciones para apoyar el trabajo de los docentes.

La funcionaria también mencionó que los maestros de secundaria son el cuerpo docente con mayores exigencias: “Tienen retos mayores y es preciso reconocer el hecho para poder avanzar en la construcción de una circunstancia mucho mejor.”

Por eso, recalcó la necesidad de ordenar la condición laboral de los profesores de secundaria que trabajan en varias escuelas. “La aplicación de Servicio Profesional Docente nos debe dar la oportunidad de consolidar una situación distinta para tener sus plazas compactadas y atender a los estudiantes en una sola escuela”, dijo.

De acuerdo con un reportaje de Ioan Grillo publicado en el Global Post da cuenta de cómo educadores, psicólogos y políticos “se enfrentan a una pregunta dolorosa: ¿El derramamiento de sangre de los cárteles, que ha devastado México, hizo a los estudiantes más violentos?”

“El último ataque del mes pasado se llevó a cabo en Tamaulipas, un estado justo en la frontera de Texas que ha sufrido algunos de los peores episodios de violencia en el país, incluyendo masacres, tiroteos, ataques con coches bomba y decapitaciones. También se han dado incidentes de alto perfil en otras ciudades de cárteles dominantes, como Ciudad Juárez y Tijuana, en donde en mayo pasado un niño fue atacado con un químico en la cara, en una escuela, y podría quedar con ceguera permanente”, narra el periodista.

La violencia relacionada con los cárteles, recuerda Grillo, estalló en México desde 2008, “en parte como respuesta al ataque militarizado del entonces Presidente Felipe Calderón. Ha habido más de 70,000 asesinatos relacionados con las drogas en los siguientes seis años, la mitad de la corta vida de Héctor Méndez [quien murió por bullying en Tamaulipas]”.

El número de muertos está bajando, dice el periodista en el Global Post, con un 13 por ciento menos de homicidios reportados en los primeros cuatro meses de 2014, comparado con el mismo periodo del año anterior. “Pero [el Presidente Enrique] Peña Nieto admite que todavía hay un gran reto por delante”.

“Miles de víctimas han sido ejecutadas a plena luz del día, dejando cadáveres a la vista de los niños. Muchas clases se han suspendido a causa de las balaceras. En el estado de Michoacán, más de 800 escuelas han suspendido las clases de este año a causa de la violencia afuera de sus puertas. Miles de estudiantes también tienen padres que han sido asesinados o detenidos en relación con la violencia del narco. El año pasado en el estado de Jalisco, dos alumnos de 15 años de edad, fueron asesinados por los matones del cártel debido a que habían intimidado al hijo de un capo, de acuerdo con el fiscal del estado”, narra Ioan Grillo.

Mario Cruz, un profesor de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México dice lo siguiente respecto al tema: “Esto es algo que se escapó de su control [del gobierno mexicano] y no tenían ninguna estrategia para coordinar las diferentes oficinas para hacer algo”. Agregó que “esta campaña [la de Peña Nieto contra el bullying] es un paso correctivo pero al menos hace que el fenómeno más visible” y que el problema es viejo, pero que muchos mexicanos hasta ahora están recibiendo atención por los últimos sucesos.

Redacción/SinEmbargo

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