"Montaje del diablo": sobre Kurt Cobain antes de Kurt Cobain

13/03/2015 - 12:04 am

 

La película autorizada por la familia del malogrado artista. Foto: Facebook
La película autorizada por la familia del malogrado artista. Foto: Facebook

Ciudad de México, 13 de marzo (SinEmbargo).- ¿Qué opinó Frances luego de ver la película?, le preguntaron al cineasta Brett Morgen en el pasado Festival Sundance.

“Me dio un abrazo y me dijo: hiciste la película que quería ver”, fue la respuesta del documentalista al dar a conocer la primera película autorizada por la familia del fallecido Kurt Cobain, el legendario líder de Nirvana.

Frances no es otra que Frances Bean Cobain, única hija del músico, fruto de su matrimonio con la cantante y actriz Courtney Love, quien cooperó desde un inicio para que se concretara el filme del que esta semana conocimos el primer tráiler y que pronto estrenará la cadena HBO, que ha comprado los derechos.

Kurt Cobain: Montage of Heck, tal título, promete videos caseros antes nunca vistos y música antes no escuchada por parte del rubio inolvidable, suicidado a los 27 años en 1994.

Para Morgen, que no es un recién llegado al mundo del documental –de hecho, ha sido candidato al Oscar por el filme sobre boxeo On the Ropes-,  tiene a su cargo así dar cuenta de la vida íntima de un personaje tan enigmático como contradictorio y sobre el que mucho se ha hablado y se ha visto, sin que tanta profusión de material audiovisual haya alcanzado para develar algunos de los grandes misterios que aún persisten en torno a su corta vida y a su trágica desaparición.

Cobain fue el héroe de “Generación X” en los ’90, inventó el grunge o el grunge lo inventó a él –para el caso es lo mismo- y su hija mayor, una hermosa criatura que se ha dedicado en forma intermitente al modelaje y que se casó en 2011 con Isaias Silva, el cantante de The Rambles, funge como productora ejecutiva del documental sobre su padre.

Quizás ese sea el modo consciente o no de recompensarlo por los desvelos que sin querer le causó durante los dos años que permaneció junto a ella; ese es uno de los puntos íntimos más destacados en el filme de Morgen, donde puede verse a un Kurt desesperado por estar a la altura de la responsabilidad que le plantea la paternidad y amando locamente a su pequeña.

SOY KURT COBAIN

Una vela blanca con el número 2 sobre un pastel casero. Un niño rubio que apaga el fuego con la alegría de ser el centro de atención. Una voz en off que pregunta: ¿Quién eres?

¡Soy Kurt Cobain!: la respuesta que luego daría la vuelta al mundo y que revelaría a un hombre muy seguro de ser él y al mismo tiempo atormentado por la posibilidad que vislumbra de disolverse al calor de la fama, su gran tortura existencial.

Brett Morgen tuvo acceso privilegiado a los archivos familiares y, lo más fascinante, a los cientos de dibujos con los que Kurt iba contando su cotidianeidad y que la viuda del músico puso a disposición del equipo de filmación.

Era un hombre divertido, amaba a su hija y sentía vergüenza por ser consumidor de heroína. Foto: Facebook
Era un hombre divertido, amaba a su hija y sentía vergüenza por ser consumidor de heroína. Foto: Facebook

La esclavitud con la heroína, la lucha íntima y descarnada que lo venció a una edad temprana, se ve reflejada en una escena conmovedora. Drogado, trata de cortarle el pelo a su niña, canta un tema de Plaza Sésamo y luego su cabeza cae a los lados, como si se tratara de un muñeco.

¿Mostrar o no esa decadencia? La duda que carcomió el corazón de la madre y la hermana de Kurt y que Brett de todos modos incluyó en la película convencido de que ver a un drogadicto en ese estado puede alejar a las nuevas generaciones de la muerte prematura y la desgracia que ocasiona el consumo de sustancias.

No hablamos de un documental tradicional, sino de la mirada de un director muy personal que crea la ilusión de ingresar a la mente del líder de Nirvana, para hallar a un hombre que estaba enamorado del amor y para quien la experiencia de la vida resultaba una caída sin retorno al abismo.

Morgen, que vio tocar a Nirvana en 1993, cuando tenía 25 años (nació en 1968 en California), germinó el documental que hoy lo tiene en el centro de la atención mediática –sobre todo desde que lo estrenó en Sundance y consiguió el visto bueno de la crítica especializada- cuando Courtney Love se acercó a él para felicitarlo por The Kid Stays in the Picture, el filme alrededor del productor de Hollywood Robert Evans.

Según contó el cineasta a Vanity Fair, la intención de la líder de Hole y quien le disputa a diario a Yoko Ono el cetro de la viuda más odiada por el mundo de la música, era mostrar la faceta artística de su marido.

En los dibujos de Cobain, de acuerdo con la visión de Morgen, explotan las ilusiones y el idealismo en torno a la posibilidad de recuperar una infancia feliz, materiales que están antes y más allá del mito creado por los medios, sobre todo después de los ’90 cuando estaba en la cúspide de su fama.

La película quiere demostrar que para Cobain hubo vida antes de Nirvana. Foto: Facebook
La película quiere demostrar que para Cobain hubo vida antes de Nirvana. Foto: Facebook

La construcción que conocemos del cantante, compositor y guitarrista se desarma en un mar de gestos íntimos que permiten ver el lado b de Kurt, su relación con Krist Novoselic, con su primera novia Tracy Marander, apuntes para una nueva narrativa que podrían derribar parte del mito que lo mantiene vivo en la memoria de miles de fans y de colegas.

La ausencia de Dave Gröhl llama la atención en el documental, un hecho que Morgen explica que teniendo a Novoselic no hacía falta la palabra duplicada del líder de Foo Fighters; una verdad a media si se piensa en los grandes desencuentros que han tenido Love y Dave en los últimos tiempos.

La disputa entre la viuda y el ex baterista de Nirvana inició en los ’90, incluyó demandas judiciales para disolver la sociedad que manejaba los derechos de Nirvana y alcanzó un punto sin retorno cuando Courtney declaró a la Rolling Stone que Grohl se estaba “enriqueciendo con Nirvana sin haber compuesto ni una puta nota”.

En el ingreso el año pasado de la banda de Seattle, Dave y Courtney se dieron un abrazo y sellaron la paz, pero el amor no dio para que él apareciera en la película de Brett Morgen.

Y todo el mundo es consciente de que ha habido tensiones pasadas entre Dave Grohl y Courtney Love.

La madre de Kurt, Wendy O'Connor; su hermana, Kim Cobain y su única hija, Frances Bean, se llevan la dedicatoria especial del director, en un filme cuyo título (Montaje del diablo) está tomado de una cinta de música inédita y que parece ser la biografía definitiva de un artista que vivió poco tiempo, aunque lo suficiente para conmocionar la época que le tocó en suerte y en desgracia y hacerse inolvidable, magnífico como un héroe de la cultura contemporánea.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero