Washington, 17 jul (EFE).- Las ventas minoristas en EU cayeron un 0.3 por ciento en junio, el peor resultado desde febrero, cuando el consumo se vio afectado por el duro invierno, en una muestra de que persisten recelos sobre la fortaleza de la economía.
Según los datos divulgados hoy por el Departamento de Comercio, la caída del 0.3 por ciento de las ventas al por menor se produjo después de que en mayo sólo hubiesen aumentado un 1 por ciento, cifra revisada ahora a la baja desde el 1.2 por ciento que se había calculado inicialmente.
La mayor parte de los economistas había pronosticado para junio un pequeño aumento de los gastos en tiendas, restaurantes, gasolineras o vehículos, entre otros artículos.
Sin tener en cuenta los automóviles, restaurantes, gasolina y materiales de construcción, que son los artículos más variables mes a mes, las ventas al por menor cayeron un 0.1 por ciento en junio, cuando los analistas esperaban un aumento del 0.4 por ciento.
Las ventas de ropa cayeron un 1.5 por ciento, el mayor descenso en nueve meses, mientras que las ventas de electrodomésticos aumentaron un 1 por ciento, el mayor incremento en ese mismo período de tiempo.
Los economistas han interpretado estos datos como una señal de cautela de los consumidores estadounidenses respecto a la marcha de la economía, pese a la fortaleza del empleo.
El índice de desempleo cerró en junio en el 5.3 por ciento, la cifra más baja desde el estallido de la crisis financiera de 2008.
Pero el crecimiento económico estadounidense sigue dando muestras de inestabilidad y en el primer trimestre del año el producto interior bruto registró una caída del 0.2 por ciento. EFE




