
Por Javier Romera y África Semprún
Ciudad de México, 14 de agosto (SinEmbargo/EconomíaHoy).– Infraiber, la empresa mexicana contratada en un primer momento para auditar el número de vehículos que utilizaban las autopistas de OHL en México, recrudece su ofensiva contra la empresa que preside Juan Miguel Villar Mir. La firma presentó el pasado 6 de agosto una denuncia por falsedad contable dirigida contra la filial azteca y contra Deloitte, la firma que se ha encargado de auditar sus cuentas, ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el regulador español (CNMV) y la Secretaría de Hacienda del Estado de México.
En los escritos presentados, a los que ha tenido acceso Economiahoy.mx, se asegura que OHL está contabilizando en España como activos intangibles partidas que en México refleja como financieros. Es decir, que en España reconoce que la concesión de las autopistas de México contemplan el derecho a cobrar a los usuarios y que los ingresos solo dependen del uso de la infraestructura mientras que en las cuentas de la filial azteca refleja que tiene una rentabilidad garantizada y que si no se alcanza será compensada por el adjudicador.
El problema de fondo es que, tal y como informó este periódico, el Gobierno del Estado de México (Edomex) y el Distrito Federal deben a OHL México 45 mil 719 millones de pesos por el bajo tráfico de las autopistas que opera: el Circuito Exterior Mexiquense, el Viaducto Bicentenario y la Autopista Urbana Norte. OHL México dice que "tiene un derecho incondicional" a cobrar en efectivo o través de mayores peajes el porcentaje de la rentabilidad garantizada que no logre durante el periodo de concesión, un monto que a diciembre de 2014 alcanzaba los 45 mil 719 millones ya mencionados entre las tres carreteras. Al no poder medir el tráfico, Infraiber cuestiona sin embargo los datos aportados por OHL y la forma de presentarlos.
"MÉXICO NO LE DEBE NADA"
En este sentido, la firma defiende que el Estado de México "no le debe nada a OHL" porque la llamada rentabilidad garantizada "no existe". "El Edomex no tiene obligación incondicional alguna de pago frente a OHL, en relación con la supuesta rentabilidad derivada de su supuesta inversión en el Circuito Exterior Mexiquense (CEM)", sentencia el portavoz y abogado de Infraiber, Paulo Díez. La firma, que insiste en que esa rentabilidad "no está respaldada por el gobierno", tacha de "falsa" la partida de otros ingresos de operación que la concesionaria de Villar Mir usa para reflejar la diferencia entre los ingresos obtenidos con el cobro de peajes, es decir, la explotación de las autovías, y los ingresos previstos por la rentabilidad garantizada.
Esta partida supone el 60 por ciento de la facturación y el 70 por ciento del ebitda de las carreteras del Estado de México y sin ella estarían en quiebra. "OHL México, con el consentimiento de Deloitte, incluyó en sus estados financieros datos falsos sobre los otros ingresos de operación que alteró el valor de sus activos y el monto de sus utilidades", sentencia la auditora.
Infraiber asegura que de existir la "rentabilidad garantizada" el Gobierno del Estado de México la tendría que reconocer como deuda pública lo que le llevaría "de manera inmediata a default (quiebra)". Por ello han solicitado por escrito al Edomex que explique si existe esa "obligación incondicional", tal y como defiende OHL y como se recoge en el título de concesión del CEM, donde se reconoce que el "concedente" liquidará la parte de la rentabilidad que la concesionaria no logre recuperar.
Más allá de los ingresos, Infraiber denuncia más irregularidades en las cuentas de la filial de OHL México. Asegura que la Concesionaria Mexiquense refleja a 31 de diciembre de 2009 unos activos intangibles por valor de 15 mil 687 millones de pesos ese año mientras que en 2010 eleva la cifra de ese mismo ejercicio hasta 20 mil 020 millones de pesos sin aportar ningún tipo de explicación. "Se alteraron sin más las cifras de la misma empresa, a la misma fecha (2009) y por el mismo concepto", aseguran desde Infraiber.
Conmex, la filial que explota el Circuito Exterior Mexiquense, ha recibido hasta una treintena de denuncias por parte de Infraiber por presuntas irregularidades y por impedir, según la propia firma, la instalación del Sistema Independiente de Verificación de Aforo Vehicular (SIVA) en la autopista. Infraiber también ha abierto un frente contra el Gobierno del Estado de México por este mismo motivo. No en vano, la compañía se juega un contrato de 2 mil 100 millones de pesos.




