Antes de que Ross fuera un pintor famoso y que su exitoso programa El Placer de Pintar comenzara a grabarse, él acababa de salir de la Fuerza Aérea y tenía poco dinero, por lo que comenzó a hacerse permanentes en el cabello. Pronto su melena se convertiría en el logotipo de su compañía.

Ciudad de México, 31 agosto (SinEmbargo).- El famoso pintor Bob Ross no tenía el cabello como todos recuerdan y el cual plasmó gran parte de su esencia en la televisión, pues en realidad su cabello era lacio y no chino como aparecía en la pantalla.
Antes de que Ross fuera un pintor famoso y que su exitoso programa El Placer de Pintar comenzara a grabarse, él acababa de salir de la Fuerza Aérea y tenía poco dinero, por lo que comenzó a hacerse permanentes en el cabello. Pronto su melena se convertiría en el logotipo de su compañía.
Bob Ross se caracterizó por su voz tranquila y sus meticulosos movimientos al pintar sobre el lienzo. Aunque era carismático, cada palabra durante su transmisión estaba perfectamente planeada.
Annette Kowalski, quien fue socia y amiga del pintor y quien también le ayudó a aparecer en la pantalla chica, aseguró que Ross siempre estaba molesto por su apariencia. Además, el pintor siempre ensayaba el discurso que emplearía al siguiente día durante toda la noche.
Kowalsky indicó además que Ross tenía un tanto de tiranía, ya que prefería que las cosas se hicieran de forma escrupulosa y a su manera. Durante su carrera Bob Ross grabó alrededor de 400 programas y su empresa continua siendo una emblemática figura del arte.




