Derrotar el odio en EU todavía es posible. Ese mensaje manda el triunfo de Zohran

26/06/2025 - 8:18 pm

La victoria de Mamdani manda un mensaje de esperanza, pues su triunfo le dice a Trump con su triunfo que no todos los estadounidenses odian a los mexicanos, a los musulmanes, a los asiáticos, a los latinos, en lo general o a los que son distintos. Mamdani le dice al Partido Demócrata que el triunfo sobre el odio es posible todavía.

Ciudad de México/Nueva York, 26 de junio (SinEmbargo).– El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estalló: “¡Nuestro país está realmente jodido!”. Se refería al triunfo de Zohran Mamdani en las primarias demócratas a la Alcaldía de Nueva York.

“Por fin ha sucedido, los demócratas se han pasado de la raya. Zohran Mamdani, un comunista lunático al cien por cien acaba de ganar las primarias demócratas y va camino de convertirse en Alcalde. Ya hemos tenido izquierdistas radicales antes, pero esto se está volviendo un poco ridículo. Tiene un aspecto horrible, su voz es áspera, no es muy inteligente”, agregó, gruñendo como gruñe un adolescente abusador.

Nunca se pueden justificar las burlas y las ofensas, por supuesto, pero sí se puede justificar el enojo de Trump. Mamdani representa todo lo que él aborrece: migrante, joven, carismático, socialista, con peso entre comunidades que el Presidente ha perdido. Pero además simboliza la posibilidad de que el Partido Demócrata entienda por qué perdió la Casa Blanca y se dé cuenta lo que le piden los votantes. Y, más importante, Mamdani le dice a Trump con su triunfo que no todos los estadounidenses odian a los mexicanos, a los musulmanes, a los asiáticos, a los latinos en lo general o a los que son distintos. Mamdani le dice al Partido Demócrata que el triunfo sobre el odio es posible todavía.

Benjamin Wallace-Wells cuenta hoy en The New Yorker que en 2002, John Lahr, autor dentro de la misma revista, visitó el barrio de Morningside Heights en Nueva York para escribir un perfil de la cineasta Mira Nair y se fijó en su hijo de nueve años. “El hablador hijo de Nair, Zohran, de ojos saltones, que irradia el encanto de la persona amada, es conocido con docenas de apelativos, como Z, Zoru, Fadoose y ‘Sin-descanso’ Mamdani”.

A veces, las primeras observaciones son incisivas, dice Wallace-Wells. “El ya de por sí caluroso verano de 2025 ha sido definido por ‘Sin-descanso’ Mamdani, un asambleísta estatal de izquierdas de treinta y tres años de Queens, quien, el martes por la noche, aparentemente obtuvo una contundente victoria en las primarias demócratas para la Alcaldía, derrotando a un exgobernador y superando a un grupo de candidatos, la mayoría de los cuales eran más consolidados e inicialmente más conocidos. La campaña de Mamdani afirmó haber visitado un millón y medio de puertas en toda la ciudad, algo nada nuevo en la política municipal, pero probablemente esencial para un desconocido”.

“El propio candidato apareció en todos los medios imaginables, desde la serie de TikTok ‘Subway Takes’ hasta ‘The Late Show with Stephen Colbert’. Bajo el calor de mediados de junio, Mamdani recorrió Manhattan a pie, desde Inwood hasta Battery. Derrotó a Andrew Cuomo, el exgobernador, en la primera ronda de votación por orden de preferencia por aproximadamente siete puntos porcentuales, pero, en las chapas de campaña y otros artículos de merchandising visibles en los cinco distritos, fue una victoria aplastante. Mamdani acertó con su tema central —la asequibilidad— y, con su sonrisa fácil, su ubicuidad y su constante ascenso en las encuestas, encarnó el lema esencial de su campaña: que la vida en Nueva York no tiene por qué ser tan opresivamente dura”, agrega el autor.

Y más allá de la sorpresa que produce un candidato moreno, de apellido no Occidental, que llama GENOCIDIO EN MAYÚSCULAS lo que Israel realiza en Gaza; más allá de que es un socialista convencido, la victoria de Mamdani cae como bomba atómica sobre los demócratas: necesitan un cambio ya, si quieren derrotar a Donald Trump y a MAGA.

“Durante los largos y a menudo difíciles años transcurridos desde la elección de Obama, los demócratas han trabajado principalmente de arriba hacia abajo y de adentro hacia afuera: los tres últimos candidatos presidenciales del partido han sido el Secretario de Estado de Obama, el Vicepresidente de Obama y el Vicepresidente del Vicepresidente de Obama. La edad y la fragilidad de Joe Biden definieron las elecciones del año pasado y también podrían amenazar con definir al partido durante una generación. Incluso la primavera pasada, los demócratas en la Cámara de Representantes perdieron una votación que podrían haber ganado —la aprobación del proyecto de Ley de reconciliación presupuestaria ‘Big Beautiful’— porque demasiados congresistas habían fallecido demasiado recientemente como para ser reemplazados”, explica Benjamin Wallace-Wells en su texto.

Y ahora, una luz. El autor agrega: “Durante los últimos seis meses, Donald Trump ha abandonado con bastante eficiencia su imagen de populista para adoptar una postura más cómoda como derechista. Desató al hombre más rico del mundo en una ofensiva relámpago contra la administración pública; a pesar de haber pasado años prometiendo la paz y el lema ‘Estados Unidos primero’, ordenó un bombardeo impulsivo de Irán bajo la presión de los halcones en su país y sus aliados en Israel; la versión actual de su ‘Gran y Hermosa Ley’, que ahora está a punto de ser aprobada en el Senado, privaría a millones de estadounidenses de su seguro médico para otorgar exenciones fiscales que aumentan el déficit a los muy ricos; y, aunque hizo campaña y ganó las elecciones compitiendo contra la inflación de Biden, está obsesionado con los aranceles que la agravarían. Trump tiene setenta y nueve años y ha sido Presidente dos veces. Él y su partido no pueden presentarse como los outsiders eternamente”.

Pero, ¿y los ricos no se sentirán ofendidos con Mamdani? ¿O los judíos, que tienen tanto poder?

Quiénes, por qué

The New York Times trabajó en los números de la elección. Dice que Mamdani tomó distancia gracias al aumento de la participación en los barrios en proceso de gentrificación y al fuerte apoyo de los enclaves asiáticos e hispanos y también obtuvo un gran número de votos en las acaudaladas manzanas de Brooklyn en las diversas manzanas del Alto Manhattan y en zonas con una importante población sudasiática en Queens.

“Su principal rival, el exgobernador Andrew M. Cuomo, esperaba reunir de nuevo a la coalición ganadora de 2021 del Alcalde Eric Adams, compuesta por votantes negros, hispanos y judíos ortodoxos, pero en cambio perdió terreno en algunas de esas comunidades. Muchos neoyorquinos jóvenes de diversos orígenes encontraron en Mamdani un comunicador innovador y estimulante. Como hijo musulmán de emigrantes indios, nacido en Uganda, donde creció su padre, representaba una inspiradora nueva versión neoyorquina del sueño americano”, añade.

Aun así, las preguntas sobre su opinión sobre Israel y el antisemitismo seguían siendo importantes en una ciudad donde los crímenes de odio contra los judíos habían aumentado un 89 por ciento entre 2018 y 2023. “Las primarias se desarrollaron en un momento especialmente difícil para muchos judíos estadounidenses, quienes desprecian a Trump y su invocación del antisemitismo para atacar universidades estadounidenses y acorralar a activistas, pero también son muy conscientes de los recientes casos de oposición a la guerra de Israel en Gaza que se han manifestado en violencia contra los judíos”.

Mamdani obtuvo mejores resultados en zonas con mayoría de residentes con estudios universitarios, así como en barrios de ingresos medios y altos. Ganó en la mayoría de las zonas con mayoría de residentes asiáticos y superó ligeramente a Cuomo en zonas de mayoría hispana. Obtuvo la mayor proporción de votos en barrios en proceso de gentrificación como Ridgewood en Queens y Greenpoint en Brooklyn, donde viven jóvenes votantes de izquierda. Los votantes de Jamaica Hills, un barrio de Queens con una considerable población del sur de Asia, también eligieron a Mamdani por un amplio margen.

Un abrazo judío

Katie Glueck y Lisa Lerer cuentan en The New York Times que el desfile anual de Nueva York en honor a Israel ha sido habitual para los políticos del estado durante los últimos 60 años. “Ahora que la imagen de Israel en Estados Unidos ha caído drásticamente desde la guerra de Gaza, es probable que los demócratas de la ciudad de Nueva York nominen a un candidato a la Alcaldía que no rehúya su historial de activismo antiisraelí, lo que marca una diferencia extraordinaria con respecto a alcaldes anteriores y al liderazgo demócrata actual en Washington”.

“El éxito del asambleísta Zohran Mamdani en la ciudad con la mayor población judía del mundo ofreció la evidencia más clara hasta el momento de que la oposición abierta a Israel y su Gobierno, e incluso el cuestionamiento de su existencia como Estado judío, es cada vez más aceptable para sectores más amplios del partido, incluso en áreas donde los judíos pro-Israel han sido durante mucho tiempo una parte fundamental de la coalición demócrata”, apuntan las autoras.

Más sorprendente aún: “Algunas encuestas indicaban que Mamdani ganó hasta uno de cada cinco demócratas judíos, con partidarios como Brad Lander, contralor de la ciudad, quien también se postuló a la Alcaldía y animó a sus simpatizantes a respaldarlo mediante un respaldo mutuo. El miércoles, el representante Jerrold Nadler, uno de los líderes judíos más prominentes de la ciudad, respaldó a Mamdani, afirmando que trabajarían juntos ‘para luchar contra la intolerancia y el odio’”.

Más adelante en su reportaje, las periodistas dicen que la política israelí ha agitado al Partido Demócrata durante años, “agravada por intensos debates sobre la guerra en Gaza, el ascenso del Gobierno ultraderechista de Netanyahu y una constante discusión sobre cuándo las críticas a Israel derivan hacia el antisemitismo, fuente de gran parte de la ansiedad en torno a Mamdani. Casi siete de cada diez demócratas expresan ahora una opinión desfavorable de Israel, en comparación con el 37 por ciento de los republicanos, según una encuesta publicada por el Pew Research Center esta primavera”.

“Estas tensiones, que el Presidente Trump ha intentado explotar a cada paso, también se han intensificado dentro de la comunidad judía, especialmente a nivel generacional: los judíos más jóvenes y progresistas se han vuelto cada vez más críticos con Israel y se muestran impacientes con las generaciones anteriores, cuyas identidades religiosas han estado ligadas desde hace tiempo al apoyo al Estado judío”, precisan.

Históricamente, explican, los votantes judíos han sido un factor importante y, en ocasiones, decisivo en las elecciones municipales. “Si bien identificar a los votantes judíos es difícil, Jerry Skurnik, de Engage Voters U.S., una consultora política que contabiliza a quienes tienen apellidos judíos distintivos, calculó que el electorado judío en Nueva York representa aproximadamente el 13 por ciento de los 4.6 millones de votantes registrados activos de la ciudad. El apoyo de los judíos ortodoxos jasídicos, que a menudo votan en bloque basándose en el respaldo rabínico, ayudó al Alcalde Eric Adams a ganar en 2021”.

Sin embargo, muchos judíos en la ciudad de Nueva York no son practicantes ni tienen vínculos sólidos con instituciones judías como sinagogas, escuelas religiosas u organizaciones sociales. Y “es menos probable que prioricen a Israel como una consideración principal en su voto, o incluso que apoyen reflexivamente su derecho a existir como un estado judío”.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero