Acapulco se vuelve símbolo de la estrategia fallida de seguridad; la violencia desmedida es tema internacional

10/02/2013 - 12:00 am

Ciudad de México, 10 de feb (SinEmbargo).– Hace apenas siete años los turistas de todo el mundo llenaban los hoteles de Acapulco, una de las llamadas joyas del turismo nacional que a lo largo de un sexenio perdió su brillo y se ha colocado como la segunda ciudad más violenta del mundo.

Acapulco se ha convertido en un peligroso símbolo de la derrota de la estrategia de seguridad del nuevo gobierno federal. Los escándalos provocados tanto por la violación de las seis turistas españolas como las recurrentes matanzas ahora le dan vuelta al mundo y alcanzan las portadas de diarios europeos y norteamericanos.

Atrás quedaron esos días en  los que extranjeros tomaban el sol en las playas del puerto, en los que  Elizabeth Taylor contrajo matrimonio y Silvester Stallone rodó escenas de alguna película. Ahora las calles de la urbe están llenas de militares en un intento por resguardar la seguridad pérdida, mientras las violaciones, extorsiones, robos y homicidios se hacen presentes ante gobiernos laxos que poco han podido hacer en el combate a la delincuencia que se adueña de la ciudad, cuya buena imagen ha sido opacada.

El recuerdo de los días buenos se hace latente en imágenes del pasado, mientras que la información sobre la situación actual en la zona ha alcanzado niveles internacionales siendo catalogada como una "apuesta peligrosa" para el turismo por el diario ABC. Además, la ciudad arrastra otro problema: una deuda millonaria que la ha colocado en buró de crédito y que ha dejado al Ayuntamiento sin dinero para pagar aguinaldo, es más, no tienen ni para comprar artículos de oficina y garrafones de agua.

En el último de los sucesos violentos seis turistas españolas fueron violadas en el bungalow donde se hospedaban con una mexicana y amigos. Ante este caso El País indica que los hechos se han convertido en un “mazazo” para la recuperación de la industria turística de la ciudad famosa por los clavadistas y por ser refugio en el pasado de las estrellas de Hollywood.

Ahora, las estrellas ignoran este destino, los hoteles no logran tener ocupación total, todo se ve semivacío, los paseos al mar cuentan con poca afluencia, los meseros antes ocupados ahora ven con preocupación como la fuente de sus ingresos se aleja, las mesas de restaurantes sen quedan sin clientes, en tanto, la inseguridad continúa y no se ve un pronto fin que ayude a recuperar la buena fama de Acapulco.

Con 142 asesinatos por cada 100 mil habitantes, Acapulco es la ciudad más violenta de México. Foto: Cuartoscuro

Con 789,971 habitantes, según datos del 2010 proporcionados por el INEGI, Acapulco, el puerto que alguna vez fue escenario de películas, videoclips y punto de encuentro de turistas de todo el mundo, vive un severo declive originado por la violencia generada por los grupos criminales.

La inseguridad en el puerto no es nueva, diversos medios indican que creció se manera estrepitosa entre 2006 y 2011, durante el sexenio de Felipe Calderón y bajo los gobiernos municipales de Félix Salgado y Manuel Añorve. Este problema motivó a que las fuerzas castrenses llegaran a la zona bajo el que el operativo Guerrero Seguro, pero los crímenes no cesan.

La violencia en Acapulco se ha intensificado debido al conflicto entre La Barredora y el cártel de Jalisco Nueva Generación en contra de Los Zetas y células de Los Beltrán Leyva.

En enero de 2012 un estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal reveló que cinco de las 10 ciudades más violentas del mundo están en México. Acapulco se ubicó en el cuarto lugar con una tasa de 128 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Este año, Acapulco deshonrosamente se situó como la segunda ciudad más violenta del mundo y en la que más asesinatos registra en todo México, reveló el más reciente informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Ganó ese puesto al pasar de 128 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2011 a 142 en 2012. Sólo fue superado por San Pedro Sula en Honduras, con 169.3 muertes.

"Les debería de dar vergüenza a las autoridades de los tres niveles de Gobierno tener una ciudad así e invitar a turistas a que vayan allí a sufrir las consecuencias de violaciones, homicidios, secuestros", dijo en una conferencia de prensa el director de la organización no gubernamental José Antonio Ortega, informó la agencia Efe.

Incluso en 2011 el destino turístico ya había desbancado en el sitio número uno a Ciudad Juárez como la ciudad más violenta del país y que durante tres años ocupó el primer lugar en la lista de las 50 ciudades más violentas del mundo.

En octubre pasado, la revista especializada en temas de política internacional Foreign Policy ubicó al puerto como la cuarta ciudad más violenta del orbe y la segunda de México, sólo por debajo de Ciudad Juárez, Chihuahua.

La publicación destacaba “célebre en el pasado por sus playas, altísimos hoteles y una escena nocturna que atraía a personajes como Frank Sinatra y Elizabeth Taylor”, no ha podido contrarrestar los altos índices de violencia “y es ahora la segunda ciudad más violenta del país... hasta se han llegado a encontrar cabezas cortadas en puntos destacados de la ciudad”.

La llamada “Perla del Pacífico” ha visto perder su atractivo y poco a poco se ha convertido en un punto que pocos quieren visitar ante el temor de ser víctimas de la delincuencia y cuyos focos rojos llaman la atención incluso a niveles internacionales.

Datos estadísticos citados por medios locales y nacionales indican que durante 2010 hubo 370 muertos. Tan sólo en el periodo enero-septiembre, de ese mismo año se registraron 174 muertos, mientras que en el mismo periodo, pero de 2011, hubo 795 muertos, un aumento del 456 por ciento. Siendo agosto el mes más violento con 152 fallecidos al tiempo que el SEMEFO reporto que su máxima capacidad se encontraba superada.

Incluso la Secretaría de Salud reportó que entre junio y julio de 2011 la morgue recibió entre 10 y 14 muertos diariamente.

La violencia es tal en el estado que en 2011 más de 600 maestros cerraron 140 escuelas del nivel básico ante las amenazas que recibieron del crimen organizado,  que les exigió como cobro por “derecho de piso” el pago de 50 por ciento de sus salarios y aguinaldos.

Asimismo, el año pasado los docentes de la región Acapulco-Coyuca de Benítez de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG) protestaron en las escalinatas del Ayuntamiento local, reclamando la seguridad en las instituciones educativas.

Pese a la situación, en octubre de 2012 el entonces secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, aseguró que como resultado de las acciones que se emprendieron de manera conjunta por parte del Gobierno del estado y el federal, los índices de violencia en Acapulco iban a la baja.

Apenas este año, el coordinador de enlace entre el gobierno de Guerrero e instituciones de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), Gustavo Teliz Hernández, informó que un total de 83 escuelas contarán con elementos de seguridad privada y perros adiestrados de la Policía Federal por medio de un dispositivo que se aplicará en los polígonos con altos índices delincuenciales en Acapulco.

Aunque parece que no es así en este 2013, pues el 4 de febrero seis españolas fueron violadas por un grupo de sujetos armados y encapuchados que irrumpieron en el bungalow donde se hospedaban.

En 2011 el SEMEFO reportó que su máxima capacidad había superada en el puerto. Foto: Cuartoscuro

La mala imagen del puerto y las advertencias para no visitarlo no se hicieron esperar, afectando a la industria hotelera que en la temporada 2011 de springbreakers, que comenzó el 25 de febrero, registró cifras negativas ante la falta de afluencia, lo que representó una pérdida del 93 por ciento con respecto a 2010.

Pese a que los estadounidenses dejaron de lado este sitio, italianos, canadienses, polacos y hasta asiáticos sí visitaron las playas de Acapulco, aunque esto no se comparó con otros años donde las fiestas de jóvenes universitarios se dieron al por mayor.

Ante la falta de turistas los directivos de hoteles dejaron de contratar alrededor de 100 trabajadores cada uno.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo municipal, las cifras de ocupación e ingreso de viajeros procedentes de Estados Unidos han descendido en forma continua desde 2006, informó La Jornada.

"El arribo de extranjeros por vía aérea durante marzo descendió de 36 mil 750 en 2006 a 14 mil 309 en 2009. En marzo de 2006 arribaron a Acapulco poco más de 29 mil estadounidenses, mientras en el mismo mes de 2009 llegaron 11 mil", detalló el rotativo.

Y es que las advertencias del Departamento de Estado estadounidense comenzaron en diciembre de 2009. Incluso Stratfor publicó un informe sobre la inseguridad en Acapulco, destino turístico que "se ha convertido en campo de batalla por el tránsito de drogas".

También Canadá pidió a sus viajeros evitar el puerto.

Mientras los turistas se alejan del puerto, la presencia militar es cada vez más frecuente. Foto: Cuartoscuro

Otro de los problemas que enfrenta la urbe es su fuerte endeudamiento, posible resultado de una mala administración.

Manuel Añorve Baños, actual diputado del PRI y quien parece estar más preocupado por sus aspiraciones políticas que por el bienestar del pueblo, inició sus funciones como Edil del destino turístico el 1 de enero de 2009.

En 2010 solicitó una licencia al cargo para competir en busca de la Gubernatura de Guerrero, pero no tuvo éxito. Pidió regresar al cargo y así lo hizo en febrero de 2011, aunque de nueva cuenta no duró mucho, pues en marzo de 2012 otra vez solicitó licencia para competir por una diputación plurinominal del PRI. En su lugar quedó como interina Verónica Escobar Romo, quien entregó el poder a Luis Walton, actual Munícipe acapulqueño.

Añorve Baños ya había gobernado la urbe con anterioridad y también se había ausentado del puesto. Fue Edil interino de 1997 a 1998, año en que por primera vez se le autorizó una licencia para dejar su puesto para intentar competir por el Gobierno guerrerense y no lo consiguió, por lo que volvió a sus funciones hasta 1999.

Su sucesor al frente de la alcaldía, el perredista Zeferino Torreblanca Galindo, denunció varias irregularidades durante la gestión de Añorve. En noviembre de 1999 se hizo pública la “desaparición” de equipo profesional de audio y video. Al siguiente año acusó al militante del tricolor de otorgar 2 millones de pesos al año a mil 344 niños de familias priistas, de bajo rendimiento, quienes no cumplían con los requisitos mínimos para recibir un incentivo económico.

La última vez que se fue, el 14 de marzo de 2012, dijo que heredaba una deuda por 500 millones de pesos y expresó: “Me voy, pero no me ausento, y quiero decirles con un auténtico sentimiento de gratitud, que no podré olvidar jamás el apoyo y cariño y colaboración de miles de Acapulqueños que creyeron unidos en mí”.

Apenas se fue y los problemas comenzaron. La administración del Ayuntamiento pronto se quedó sin dinero para el pago de cinco mil trabajadores, no había recursos ni para papelería necesaria,  copias fotostáticas,  liquidar el recibo telefónico, adquirir garrafones de agua y solventar gastos de proveedores.

Otro escándalo lo sacudió a finales de enero de 2011, cuando el diario Reforma publicó que, según revelaciones que un testigo protegido, el priista presuntamente recibió -para su campaña rumbo a la Gubernatura- 15 millones de dólares de los narcotraficantes Héctor y Arturo Beltrán Leyva. También dio a conocer que Añorve habría protegido varios antros de Édgar Valdez “La Barbie”.

El 12 de noviembre pasado Luis Walton pidió al gobierno federal el rescate financiero de Acapulco, ante una inminente “quiebra” por un déficit y laudos laborales que suman dos mil 142.8 millones de pesos.

Walton acusó en rueda de prensa a la gestión de Añorve de incrementar los pasivos del puerto en 400 por ciento, toda vez que en 2009, el ex Edil recibió una deuda de 396.4 millones de pesos y en 2012 llegó a mil 561.8 millones de pesos.

Ese mismo día el ahora diputado se defendió y dijo que tales cifras eran falsas. Aseguró que cuando llegó a la Alcaldía en 2008 y salió Félix Salgado Macedonio la deuda era en realidad de 919 millones de pesos, no de 396.

También desmintió que en 2012 el adeudo sumara mil 561 millones de pesos, “lo cual también es falso; la deuda, sumando la de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), es de 806 millones de pesos”, señaló.

Entre acusaciones el agua le llegó al cuello al gobierno acapulqueño y el 28 de diciembre el Alcalde Luis Walton aceptó que el Ayuntamiento está ya en el buró de crédito.

Confesó que el problema se derivó con Bancomer, institución financiera que lo calificó con mal historial crediticio luego de no pagar a tiempo las deudas, y ahora el puerto no podrá ser sujeto de préstamos bancarios.

Con esta medida no podrá ejercerse un crédito preaprobado por 80 millones, con el que se pagaría el 50 por ciento del aguinaldo de trabajadores del municipio.

El 22 de enero el Ayuntamiento local pagó 50 millones 995 mil pesos 371 pesos para salir del Buró de Crédito.

Pese a las buenas intenciones de sacar a flote a Acapulco, la situación cada vez se torna más violenta y complicada.

 

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero