Ciudad de México, 20 de mayo (SinEmbargo).- Contrario a la forma en que muchas veces los dirigentes del deporte nacional actúan, nuestros deportistas de alto rendimiento no dejan de sacar la casta representando a un país que se inunda en noticias de trabucos políticos que indignan a la sociedad. Con el esfuerzo y la actitud de los atletas de alto rendimiento, las buenas noticias siguen llegando desde la trinchera del deporte. Donde las historias inspiran a los mexicanos a salir adelante.
Yahel Castillo es un joven de 25 años, que no alcanza el 1.70 de altura, el promedio de los hombres de este país. Oriundo del Estado de México, Castillo es clavadista de alto rendimiento. Ha representado a México en dos Juegos Olímpicos y dos series mundiales de clavados consecutivas (2012 y 2013). Habiendo conseguido medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de Mayagüez (2010) y en los Panamericanos de Guadalajara (2011). El reto de seguir creciendo ante el siguiente proceso olímpico estaba en pie.
Forma parte de una generación exitosa de clavadistas que incluye a Paola Espinosa y Laura Sánchez. También es heredero del gran Fernando Platas.
El 18 de mayo, saltando desde el trampolín de tres metros, Castillo dio un paso más en su carrera al ganar el oro en la Serie Mundial de Clavados, en el centro acuático de Guadalajara. Con un puntaje final de 490.20 superó a los chinos Shixin Li y Chao He. En un hecho que en los últimos tiempos ha sido muy poco común, la bandera mexicana ondeo por encima de la China. Yahel se coronó en casa.
La capacidad de Castillo desde el trampolín está probada. Fue su entereza mental la que sobresalió este sábado. El mexicano dominó la prueba con mucho temple controlando cada uno de sus movimientos para no caer en los errores milimétricos que en esta disciplina cuestan medallas. Ejecutó los clavado con nervios de acero. La afición jalisciense vibró con la actuación del clavadista que fue para el recuerdo.
El camino está servido para que el proceso evolutivo de Yahel siga en pie. Tras medallas doradas en centroamericanos, panamericanos y ahora en un mundial, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 son la siguiente parada que el mexiquense tendrá que afrontar para tener el proceso completo bañado en oro. Algo que lo pondría en la gloria olímpica de nuestro país. Este fin de semana, Castillo mostró que está más que listo.
Parte de una generación exitosa de clavadistas, que incluye a Paola Espinosa y Laura Sánchez. También es heredero del gran Fernando Platas.





