México, 2 Oct. (Notimex).- La Embajada de la República Argentina en México expresó su enérgico rechazo a los términos empleados la víspera por Grupo Elektra, para anunciar su retiro y liquidación de sus operaciones en ese país.
La empresa mexicana propiedad de Grupo Salinas argumentó que su salida de Argentina obedece, entre otros, al mal entorno de negocios, caracterizado por un excesivo control cambiario, una cultura del no pago y abuso de prácticas gremiales, aunado a un mal entorno macro económico que hace inviable la operación en ese país.
Al respecto, la embajada argentina sostuvo que toda empresa o particular es libre de planificar su esquema de negocios que le resulte más conveniente y decidir el inicio o la conclusión de un emprendimiento en esa nación cuando le plazca.
Sin embargo, agregó, resulta injusto atribuir esa decisión al "entorno macroeconómico" o al "clima de negocios", supuestamente vigente en Argentina, "cuando empresas nacionales y extranjeras ?incluso mexicanas- que operan en los mismos rubros que Elektra, se desenvuelven con normalidad y extraen de su actividad las utilidades que el competitivo y exigente mercado argentino le deparan".
En una carta firmada por la embajadora de la República Argentina en México, Patricia Vaca Narvaja, se hace referencia a que el gobierno argentino ha implementado, desde hace una década, una política que favorece el consumo, en particular, de sus sectores populares.
Sostiene que si Grupo Elektra "no supo, no pudo o no quiso aprovechar las ventajas que estas políticas expansivas le brindaron, ello no puede atribuirse a entornos supuestamente negativos o argumentando climas no propicios, sino a un modelo de negocios que pretendía aplicar créditos a tasas consideradas usurarias para la Argentina", en un mercado donde la oferta de crédito para el consumo es amplísima, afirmó.
Asimismo, agrega el texto, el gobierno argentino propicia y apoya la generación de actividades con valor agregado y con fines productivos, y que no consistan simplemente en una intermediación comercial vacía de colocación de excedentes de otros mercados.
Para la representación diplomática, es una observación falaz la supuesta "cultura de no pago", ya que el país -afirma- tiene un grado de bancarización de los más elevados de América Latina y todas las empresas nacionales y multinacionales de tarjetas de crédito operan con normalidad.
Sobre las regulaciones sindicales, la Embajada puntualizó que cualquier empresa, nacional o extranjera, debe cumplir con la legislación argentina, en todas sus facetas, incluso las normas laborales, "que fueron establecidas para evitar prácticas laborales abusivas como las que el Grupo pretendió aplicar", aseguró.
En su opinión, la competitividad que da a una empresa viabilidad financiera y comercial ó el "ambiente de negocios", no pueden basarse en factores espúreos como la no observancia de los legítimos derechos laborales de los trabajadores o de la explotación salarial.
Finalmente, la representación diplomática de esa nación en México resaltó que la competencia de Grupo Elektra en Argentina no tiene las mismas dificultades con la normativa laboral que la empresa argumenta tener y desenvuelven sus negocios normalmente, concluyó.
La víspera, Grupo Elektra resaltó que sus operaciones en Argentina son poco significativas en relación al tamaño de la compañía, y no se cuenta con actividades bancarias en ese país.
Destacó que el desempeño de Elektra en otros países de la región es exitoso y creciente, debido a las políticas de gobierno que permiten a las empresas hacer buenos negocios, por lo que, dijo, seguirá creciendo e invirtiendo en la región, "siempre con el ánimo de crear valor para la los clientes y para los inversionistas".




