
Ciudad de México, 16 de agosto (SinEmbargo).- Dice el brasileño Roberto Carlos que el amor es eterno, que nunca pasa de moda. Habla un experto, un hombre que le ha dedicado a la relación amorosa toda su carrera musical, lo cual es decir muchos años y muchas canciones, la mayoría de las cuales somos capaces de tararear de memoria, a la menor provocación.
A los 73 años, mostrándose muy vital y enérgico gracias, entre otras cosas, a la medicina molecular que lo ha renovado, según reveló en una conferencia de prensa llevada a cabo en las oficinas de Sony Music, el cantautor hizo gala de su proverbial amabilidad para anunciar los conciertos que dará en nuestro país.
Expresó también su firme deseo de hablar con voz propia sobre los sucesos de su larga vida en dos libros, “puesto que uno solo no va a alcanzar”, admitió el intérprete de “Amada, amante” y “Un gato en la oscuridad”, entre otros, quien hoy ofrecerá el segundo de sus dos conciertos en el Auditorio Nacional.
“Por ahora llevo como el 30 por ciento de lo que quiero contar, que estará en el primer volumen, porque como son tantas cosas creo que serán dos libros… porque quiero ser yo mismo el que diga cómo sucedieron las cosas en mi vida”, dijo.
“No he cambiado, soy más conocedor de la vida y lo uso para luchar más por las cosas o aceptar lo que no se puede cambiar y lo hago de mejor manera”, afirmó el artista muy admirado en su país de origen, donde personalidades de la música como Caetano Veloso le han rendido en numerosas oportunidades pleitesía.
ROBERTO CARLOS, EN NOMBRE DEL AMOR
Es el cantante del amor por antonomasia y dueño de una obra donde la melodía serena y un decir dulce y armonioso han construido el soundtrack de muchos romances que terminaron en matrimonios longevos, con hijos y nietos.
Su reciente disco, Ese tipo soy yo, se alinea en esa corriente estética y poco ha cambiado Roberto Carlos, volviendo a cantar a las mujeres y al amor, un tema que no se agota por más tratado que esté en la canción popular.
“Siempre es posible decir algo más del amor, al menos lo intento”, afirmó el brasileño, para el que Detalles, de 1971, es el preferido entre una nutrida discografía mediante la cual llegó a vender más de 100 millones de copias a lo largo de su carrera.
Roberto Carlos canta en portugués y castellano, una cualidad que le ha permitido la temprana internacionalización en un país que idolatra a sus cantores populares, la mayoría de los cuales trabaja en el mercado interno sin necesidad de salir de Brasil.
El cantante de un millón de amigos se considera en tal sentido “privilegiado” por tener fans en todo el mundo y gozar así de una vigencia extraordinaria que le impide por ahora pensar en el retiro de los escenarios.
“Me veo cantando siempre, no quiero pensar en el retiro por ahora”, dijo Roberto Carlos, quien este 19 de agosto cantará en Veracruz, el 21 en Guadalajara, el 23 en Monterrey, tras lo cual actuará en Querétaro (26), Puebla (28) y Mérida (30).
EL HOMBRE RÉCORD
Con más de cinco décadas de carrera musical imparable, Roberto Carlos es llamado a menudo el rey de la música latina y como tal ha construido un verdadero imperio donde el negocio musical se ha expandido a otros territorios.
Su nombre está asociado a cruceros, propiedades inmobiliarias, tarjetas de crédito, perfumes, joyas e inversiones en agricultura y ganadería.
El proyecto Emoções em Alto Mar (Emociones en altamar), creado en 2005, organiza viajes en un transatlántico de enormes dimensiones que navega por la costa de Brasil, reuniendo a los amigos y admiradores del artista. Roberto Carlos permanece a bordo durante todo el crucero (5 días) y puede ser visto en diferentes lugares del navío, en cuyo teatro se lleva a cabo además un show para alrededor de mil personas.
En el sector inmobiliario, Emoções Incorporadora (Emociones Inc.), lanzó en 2011 un edificio llamado Horizonte, título inspirado por uno de los hits del artista. Se trata de un rascacielos de dos torres afincado en un lujoso barrio de San Pablo.
Los planes de Emotions Inc. para los próximos años son nuevos desarrollos en las mayores ciudades de Brasil, por más de mil millones de dólares de inversión.

Roberto Carlos fue el primer artista brasileño que tuvo un perfume con su marca y una línea de joyas especialmente diseñada en su honor, Amsterdam Sauer, por uno de los más renombrados joyeros del país, con más de 80 años en el negocio.
El perfume "Emoções” (Emociones), en las versiones masculina y femenina, alcanzó la marca de un millón de botellas vendidas en sólo tres años, un récord nacional.
Desde 2003, la marca Nestlé patrocina a Roberto Carlos, usando su imagen para promociones exclusivas, tales como un hermoso diseño relacionado con pan dulce empaquetado en 2009 y el dibujo de 50 nuevos autos tuneados en estilo “cachivache” para celebrar los 50 años en la música del artista. Su contrato con la compañía suiza fue renovado hasta 2014.
Credicard lanzó en 2011 la tarjeta de crédito Emoções, con 200 mil tarjetas expedidas en el primer año y superó todas las expectativas. La compañía Citi Group ha mantenido alianzas con varias marcas poderosas, pero por primera vez en 40 años asoció su producto a la imagen de la estrella. Su acuerdo es válido por 10 años y finalizará en 2021.
En el área de los negocios agropecuarios con su manager Dody Sirena, compró entre otros animales de hacienda el toro semental Rey de África, seguido por la compra de Lady Siska, una vaca valuada en 2.5 millones. La hacienda también incluye crías de Nelore tales como un clon de Elegance, Essence y un ternero de Hematite.
Roberto Carlos ha sido parte de TV Globo, la tercera mayor red de televisión del mundo, durante 36 años. La cadena transmite un programa especial de TV anual que se ha convertido en símbolo y parte de la Navidad y el Año Nuevo para los brasileños. A través de los lentes de TV Globo, algunos de los conciertos especiales de Roberto Carlos han sido difundidos para todo Brasil y muchos otros países.
En la celebración de sus 50 años de música (junio de 2009), Roberto Carlos congregó a 80,000 personas para un concierto en el Estadio Maracanã y en la Navidad de 2010 más de un millón de personas lo vieron cantar en la playa de Copacabana en Río de Janeiro.
Su último gran concierto tuvo lugar en Jerusalén (septiembre de 2011), en una noche histórica, en la que cantó en cinco diferentes idiomas en un anfiteatro justo al pie de la antigua ciudad de Jerusalén. Además de ser transmitido a más de 150 países, el concierto fue lanzado en CD+DVD y está disponible también en formato Bluetooth 3D.




