De acuerdo con versiones que aportaron familiares al Ministerio Público, se estableció que en la fiesta donde ocurrió la balacera el sábado había seguridad militar, pero que los soldados se retiraron cerca de las 20:00 horas. El enfrentamiento ocurrió a las 23:00 horas, aproximadamente.

Por Israel Flores
Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo/El Sur).- Un grupo de militares estuvo el pasado sábado en la comunidad de El Cundancito, municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, horas antes del enfrentamiento a balazos en una fiesta de 15 años en la que murieron nueve personas, porque había ido a resguardar la reunión.
De acuerdo con versiones que aportaron familiares al Ministerio Público, se estableció que en la fiesta donde ocurrió la balacera el sábado había seguridad militar, pero que los soldados se retiraron cerca de las 20:00 horas.
En Tierra Caliente es común que en las comunidades inviten a la Policía Federal, Estatal o al Ejército a estar presentes en las fiestas para que no haya disturbios, con el argumento de que son zonas lejanas donde en ocasiones hay personas armadas.
Para invitar a la fiesta, las familias pagan avisos en la radio o hacen anuncios en los servicios de altavoces de los pueblos, donde siempre dejan en claro que “habrá gobierno”, lo que hace referencia a que soldados o algún grupo policiaco brindarán seguridad.
En esta ocasión aunque no hubo avisos en la radio sí asistieron soldados y, según lo señalaron los testigos de la fiesta, se retiraron del lugar alrededor de las 20:00 horas. El enfrentamiento ocurrió a las 23:00 horas, aproximadamente.
El Ministerio Público informó que halló nueve cadáveres en diferentes comunidades y que fue hasta el domingo por la mañana que pudo hacer la búsqueda, pues el convoy de soldados y policías que los acompañaba fue atacado por uno de los dos grupos que se enfrentaron.
Continúan desaparecidos Alejandro Cervantes Olayo, originario de Ciudad Altamirano, y Martín Aureoles de Amuco de la Reforma, en Coyuca de Catalán.

Este lunes, cerca de 80 soldados llegaron a El Cundancito para tomar el control de la seguridad en esa localidad, luego de las balaceras del sábado por la noche y la madrugada del domingo que dejaron un total de 10 muertos, incluida una enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), proveniente de la Ciudad de México y quien pasaba con su esposo rumbo a su luna de miel en Zihuatanejo cuando su automóvil fue emboscado.
Los soldados se establecieron en la zona donde antes había un retén militar, abandonado desde hace más de siete años. Revisan a la mayoría de los vehículos que pasan por la zona, pero no se han reportado cateos o detenciones.




