En la revisión a la baja han influido correcciones en las tasas de crecimiento de Latinoamérica, entre otras regiones, donde las políticas de ajuste han exacerbado los efectos de impactos adversos en la marcha económica.

Naciones Unidas, 12 may (EFE).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) revisó hoy a la baja la previsión del crecimiento de la economía mundial para este año, hasta un 2.4 por ciento, y destacó el caso de Brasil, que se encuentra en una recesión "más larga y profunda" de lo que se esperaba.
El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU anunció hoy que la perspectiva de crecimiento económico mundial para este año estará medio punto porcentual por debajo del 2.9 por ciento que había calculado en diciembre pasado.
El dato figura en la revisión de medio año del informe sobre la situación económica mundial que había dado a conocer el 10 de diciembre pasado, actualizándolo con la evolución de la coyuntura de los últimos meses.
"La actividad económica mundial se mantiene en niveles mediocres, con pocas perspectivas de un cambio de rumbo en 2016", dice el informe, que fue presentado en una rueda de prensa por el secretario general adjunto para Desarrollo Económico de la ONU, Lenni Montiel.
En la revisión a la baja han influido correcciones en las tasas de crecimiento de Latinoamérica, entre otras regiones, donde las políticas de ajuste han exacerbado los efectos de impactos adversos en la marcha económica.
A ello se han unido la caída en los precios internacionales de las materias primas desde octubre pasado y los efectos de la "severa sequía" originada por el fenómeno meteorológico de El Niño, que han ocasionado una aguda disminución en la producción agrícola.
A consecuencia de esto último, ha habido alzas en los precios de los alimentos en África, Asia y Latinoamérica, generando inflación y obligando a las autoridades a políticas monetarias de ajuste.
El informe destaca que las recesiones en Brasil y Rusia "han demostrado ser más largas y profundas que lo que se había anticipado".
Para el total de Latinoamérica y el Caribe, el informe calcula que la actividad económica tendrá una variación negativa este año del 0.6 por ciento, lo mismo que en 2015, y calcula que en 2017 el producto bruto regional crecerá solo un 1.5 por ciento.
"Esta será la primera vez desde la crisis de la deuda en 1982-1983 que el producto regional cae en dos años consecutivos", dice el informe.
Sobre Brasil, la primera economía latinoamericana, la ONU calcula que su actividad económica bajará un 3.4 por ciento este año y el siguiente subirá un 0.2 por ciento.
"Brasil se encamina a una recesión más larga y profunda de lo que se había esperado previamente", dice el documento, que recuerda que el producto interior bruto del país cayó un 3.8 por ciento el año pasado.
Esa recesión tiene unos efectos negativos en varios países vecinos, como Argentina, Bolivia y Paraguay, recuerda la ONU, que no precisa la perspectiva de crecimiento económico de esas tres naciones.
Al ser consultado sobre si la suspensión hoy en sus funciones de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, podría perjudicar aún más las perspectivas económicas de ese país, Montiel dijo que habrá que esperar cómo se desarrolla la crisis política.
"No tenemos una bola mágica de lo que va a pasar en la economía de Brasil vinculado con la actual situación", dijo el economista, de nacionalidad venezolana.
"Si vuelve a la normalidad la estabilidad política y retornan los valores macroeconómicos a los niveles normales, esperamos un crecimiento para el próximo", agregó.
Montiel recordó que Brasil viene atravesando una situación "inusual" comparada con los altos niveles de crecimiento que ha tenido en los últimos años, lo que se refleja en déficit fiscal, altas tasas de interés e incertidumbre política.
"Estos elementos -agregó- tienen una aguda influencia en la confianza de los consumidores y de las empresas".
El alto funcionario de la ONU insistió en que, en todo caso, la "modesta recuperación" económica que se espera para el año próximo en Brasil "estará supeditada al alivio en la crisis política actual y a la estabilización de la situación macroeconómica".
Por regiones, el informe pronostica que la actividad económica de los países desarrollados crecerá un 1.8 por ciento este año y un 1.9 por ciento el próximo, y la de los países en desarrollo aumentará un 3.8 por ciento en el presente ejercicio y un 4.4 por ciento en el siguiente.
Estados Unidos, la primera economía mundial, tendrá este año un crecimiento del 2.2 por ciento, según la previsión de la ONU, y la de China subirá un 6.4 por ciento, de acuerdo con la actualización del informe de Naciones Unidas.




