La próxima renovación de consejeros en la Cámara de Diputados reconfigurará el equilibrio interno del INE y podría poner fin a décadas de control opositor.
Ciudad de México, 19 de enero (SinEmbargo).- De no haber ninguna Reforma Electoral, como lo exige la oposición, Morena y sus aliados podrán tomar el control del Instituto Nacional Electoral (INE), porque en marzo la Cámara de Diputados, donde esa coalición tiene mayoría calificada, designará a los sucesores de tres consejeros identificados con el PRIAN para conseguir ocho de once integrantes.
En marzo de 2017, con el voto en contra de Morena, PRI, PAN y PRD en la Cámara de Diputados designaron como consejeros electorales a Dania Paola Ravel Cuevas, Beatriz Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez, quienes en tres meses concluyen su periodo de siete años, el 4 de abril, por lo que sus sustitutos serán designados por la mayoría calificada que dominan Morena y sus aliados.
El 30 de maro de 2017, la Cámara de Diputados designó con 336 votos a favor de PRI, PAN y PRD y 32 en contra de Morena a Ravel Cuevas, Zavala Pérez y Rivera Velázquez.
“Dania Paola Ravel es una propuesta directa del PRI, Jaime Rivera del PAN y Beatriz Zavala del PRD. Entonces, toda esta calificación, todo este camino, terminó como un asunto meramente político”, acusó Rocío Nahle García, la coordinadora de los diputados de Morena, quien afirmó que esos partidos se repartieron a los consejeros electorales.
Ahora, si no hay una Reforma Electoral y se mantienen las reglas vigentes, el PRIAN perderá a tres consejeros electorales y Morena podrá sumar el mismo número a los que son afines: Norma Irene de la Cruz, Rita Bell López Vences, Jorge Montaño Ventura y Guadalupe Taddei, la consejera presidenta.
El PRIAN tendría sólo como consejeros afines a Carla Humphrey Jordán, Arturo Castillo Loza y Martín Faz Mora, tres de los seis que actualmente tiene, con Uuc-kib Espadas Ancona como un consejero comodín, con lo que cambia radicalmente la correlación de fuerzas en el Consejo General del INE, que ha sido una arena de disputas por la falta de una mayoría definida y estable hasta para el nombramiento de funcionarios.
Desde 2003, el PRI y el PAN se repartieron los consejeros del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), con Luis Carlos Ugalde como presidente del Consejo General, cuyo órganos colegiado validó las irregularidades e ilegalidades que dieron como ganador a Felipe Calderón en la elección de 2006 y mantuvieron ese control en las sucesivas renovaciones de consejeros, con el PRD como aliado desde el Pacto por México de Enrique Peña Nieto.
Fue hasta 2023, cuando Morena y sus aliados tenían mayoría en la Cámara de Diputados, cuando el PRIAN perdió la presidencia del Consejo General del INE y designó, por sorteo, a Guadalupe Taddei, mientras que por mayoría nombró a López Vences, Montaño Ventura y Castillo Loza, este último afín a la oposición.
Esta decisión de 2023 marcó el fin de la hegemonía del PRIAN en el órgano electoral desde Carlos Salinas de Gortari y también del grupo de José Woldenberg y Lorenzo Córdova, cuyos afines ahora forman el partido político “Somos México” con Edmundo Jacobo Molina, exsecretario ejecutivo del IFE-INE, como uno de los principales líderes.
Este proyecto de partido ha planteado una propuesta de Reforma Electoral alterna a la presidencial y los asesores son Lorenzo Córdova y Leonardo Valdés Zurita, quien relevó a Ugalde en la presidencia del IFE tras el fraude de 2006.
En esta propuesta, como en la que presentó a su vez el magnate Claudio X. González, se propone mantener vigente el financiamiento a partidos políticos y órganos electorales, así como no modificar el mecanismo de designación de los consejeros electorales, con lo que Morena y sus aliados se apoderarían de la mayoría del INE.





