La Junta de Paz propuesta por EU ha dejado clara la idea de Trump, empresarios y sus socios comerciales de apropiarse de la Franja de Gaza bajo el pretexto de crear mejores condicione para la región.
Ciudad de México, 23 de enero (SinEmbargo).– La Junta de Paz creada por Donald Trump para poner fin a la guerra en Gaza deja claras las intenciones de Estados Unidos de colonizar esta parte del mundo. A la agrupación se han sumado más de 15 países con el pretexto de crear condiciones prósperas para la región, donde serán EU y los aliados de Trump quienes decidirían los proyectos y las inversiones, alertaron analistas.
"En realidad es una especie de organización imperial. Trump como gran emperador del mundo, él convoca, él es quien dirige esa junta de paz, es quien va a decidir, quién entra, quién sale, en qué momento, es quién está planteando las reglas del juego", dijo Ana Esther Ceceña, coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el programa "Close Up" de SinEmbargo Al Aire.
La creación de la junta se oficializó el 22 de enero en Davos, Suiza, donde se celebró el Foro Económico Mundial. Ese día, representantes de distintos países firmaron una carta que confirmó su respaldo.
Durante la presentación, Jared Kushner, yerno de Donald Trump, anunció una inversión de 25 mil millones de dólares destinada a la reconstrucción de Gaza con un enfoque en desarrollos inmobiliarios de lujo.
Kushner mostró diapositivas de torres de apartamentos frente al mar para promover una "Nueva Gaza" como un destino, para ello dijo que se han asesorado con Yakir Gabay, un empresario inmobiliario que se ha enriquecido.

“Ya hemos empezado a retirar los escombros y a realizar parte de la demolición. Y, entonces, ‘Nueva Gaza’ podría ser una esperanza, pues ser un destino, tener mucha industria y ser un lugar donde la gente pueda prosperar, tener mucho empleo", expuso Kushner.
Ceceña, doctora en Relaciones Económicas Internacionales, mencionó que los países que respaldan a EU ven en esta agrupación la oportunidad de beneficiarse de la producción y el comercio al aprovechar el cruce de rutas históricas y la existencia de yacimientos de gas en sus aguas territoriales.
Desde septiembre de 2o25 Trump anunció un plan de 20 puntos para acabar la Guerra entre Israel y Gaza que inició en octubre de 2023. En noviembre de ese año el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aceptó una resolución redactada por EU para respaldar el plan del presidente Donald Trump en Gaza, y que incluía un gobierno transitorio y el despliegue de una fuerza internacional.
La junta creada más recientemente también es cuestionada por integrar a Israel, responsable del genocidio en Palestina.
"Netanyahu –Primer Ministro de Israel– fue invitado cuando es el responsable del genocidio en Gaza [...] Estados Unidos lo deja que porque es la manera de seguir avanzando con la colonización de Gaza”, planteó la doctora Ana Esther Ceceña.
La estructura de la junta directiva y la participación de empresarios refuerza la naturaleza económico-política del proyecto. La dirección la integrarán figuras como el exprimer ministro británico Tony Blair, quien respaldó políticas intervencionistas en Medio Oriente; Marco Rubio, Secretario de Estado de EU, además del empresario y representante de la Casa Blanca Steve Witkoff, además de Jared Kushner.
Además, el plan de EU contempla pedir a los países integrantes mil millones de dólares. Entre los países que aceptaron sumarse a la iniciativa y participaron en Davos se encuentran los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Paraguay, Santiago Peña, además del Primer Ministro húngaro Víctor Orbán y el mandatario de Azerbaiyán, Ilham Aliyev.
La investigadora Ceceña detalló los intereses geopolíticos detrás de estos respaldos, mencionando que la convocatoria a Paraguay podría estar vinculada a la insistencia en establecer una base militar en la Triple Frontera [entre Paraguay, Brasil y Argentina]. También destacó la adhesión de países petroleros árabes como Arabia Saudí y Qatar, interesados en el proyecto de corredor comercial IMEX (India-Medio Oriente-Europa) que pasaría por Gaza y que también sirve como canal para el petróleo saudí. La participación de estos países ricos le permite a Trump generar contrapesos con Irán y romper una posible unidad árabe.
Todavía no está definido quiénes integrarán la junta porque el Gobierno de EU envió decenas de invitaciones, por ejemplo, a Canadá. Ahí, el Primer Ministro Mark Carney dijo durante los últimos días que su país no vive gracias a Estados Unidos.
Después de estas declaraciones, Trump anunció que le retiró la invitación a la Junta de Paz. Noruega y España declinaron participar, Rusia, en cambio, analiza la posibilidad de sumarse si puede aportar los mil millones de dólares requeridos de los fondos congelados en EU.
Hasta el 23 de enero, la agencia de noticias Deutsche Welle documentó en un mapa que 61 naciones han confirmado que recibieron de una invitación para sumarse a la Junta de paz, pero no todas han respondido.

La junta de paz y la ONU
Durante su intervención en Davos, Donald Trump volvió a criticar a la ONU, la acusó de no aprovechar "su tremendo potencial", pero no descartó colaborar con la organización. EU adelantó esta semana que la Junta de Paz podría operar para mediar en otros conflictos armados.
Carlos Martínez Assad, coordinador del Seminario Universitario de Culturas del Medio Oriente, planteó que, si bien no están definidos los alcances de la junta, ésta fue creada en un momento en el que la ONU enfrenta un enorme descrédito.

A ello se suma que ha mermado su alcance con la reducción de donaciones en áreas como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
" [Que la ONU] tenga tan poca capacidad de acción le sirve de pretexto a Trump para para decir: ‘Bueno, con todo este grupo al que estoy convocando, vamos a hacer lo que la ONU no ha podido hacer, pero en lugar de resolver los problemas, que Trump tiene la gran habilidad de crear otros nuevos”, expuso el investigador.
Martínez Assad también consideró que, a pesar del debilitamiento, difícilmente Trump podrá reorganizar un sistema internacional que supla o realice las tareas designadas a la ONU.





