El virus se caracteriza por provocar una enfermedad altamente infecciosa que afecta principalmente a niños y personas que no están vacunadas.
Ciudad de México, 11 de febrero (SinEmbargo).— El sarampión volvió a colocarse en el centro del debate público después de que la Secretaría de Salud Pública (SSA) del Gobierno de México anunciara el 20 de enero la compra de 27.3 millones de vacunas, como parte de una campaña nacional destinada a frenar el aumento de contagios registrado en 2026.
Posteriormente, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una alerta epidemiológica para el continente americano, donde México reportó seis mil 428 casos y 24 muertes, la cifra más elevada de fallecimientos. En comparación, Canadá informó cinco mil 436 casos y dos defunciones, mientras que Estados Unidos confirmó dos mil 242 casos y tres muertes.
De acuerdo con el Secretario de Salud, David Kershenobich, uno de los principales motivos del repunte del sarampión en México se debe a su altos niveles de contagio, los cuáles son superiores al del COVID-19. “ Un solo enfermo de sarampión puede contagiar hasta a 15 o 16 personas, y el virus puede permanecer en el ambiente hasta por dos horas” explicó en conferencia de prensa.
¿Cuáles son las principales formas de contagio del sarampión?

De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus se contagia principalmente entre niños y personas que no se han vacunado por las siguientes vías:
- Transmisión por gotículas: Esta es la vía principal y más peligrosa. El virus vive en las mucosidades de la nariz y la garganta de la persona infectada.
- El estornudo o la tos: Cuando el enfermo exhala, tose o estornuda, lanza diminutas gotas al aire.
- Aerosoles suspendidos: A diferencia de otros virus que caen rápido al suelo, el virus del sarampión puede permanecer suspendido en el aire en forma de aerosoles microscópicos durante hasta 2 horas después de que la persona infectada haya abandonado la habitación.
- Contacto directo con secreciones: El contagio también ocurre por el contacto físico con los fluidos corporales del infectado por medio de besos o compartir utensilios como vasos y cubiertos.
Es importante mencionar que el infectado es contagioso desde cuatro días antes de que aparezca la erupción cutánea.
¿Cuánto tiempo se mantiene vivo el virus en superficies?
La OMS menciona que el virus del sarampión es notablemente resistente cuando se encuentra suspendido en el aire, donde puede permanecer activo y con capacidad infecciosa por un periodo de hasta dos horas. Esto ocurre porque, al toser o estornudar, el portador libera aerosoles que no caen por gravedad, sino que flotan en el ambiente.
En cuanto a las superficies físicas (como mesas, juguetes o pasamanos), el virus tiende a ser un poco más vulnerable que en el aire, pero sigue manteniendo su viabilidad durante el mismo lapso de dos horas.
El virus se propaga si una persona sana toca un objeto contaminado con secreciones respiratorias y luego se lleva las manos a la cara, permitiendo que el patógeno entre por las mucosas de los ojos, la nariz o la boca.
¿Cuáles son los síntomas del sarampión?

Un artículo de la SSA menciona que el sarampión comienza con síntomas que parecen un resfriado fuerte o gripe, generalmente entre 7 y 14 días después de haber estado en contacto con el virus.
Los primeros signos suelen incluir fiebre alta (que puede superar los 40 °C o 104 °F), tos seca persistente, moqueo o secreción nasal abundante y a veces dolor de garganta o sensibilidad a la luz.
En esta fase inicial, que dura unos 2 a 4 días, la persona siente un malestar general, cansancio y puede tener ganglios inflamados en el cuello. Un signo característico, aunque no siempre se ve, son las manchas de Koplik: pequeñas manchas blancas con centro azulado-grisáceo en la cara interna de las mejillas.
Alrededor de 3 a 5 días después de que empiecen estos síntomas iniciales, aparece el sarpullido típico del sarampión, que es el síntoma más visible y definitivo. Comienza como manchas rojas planas o ligeramente elevadas en la cara, y luego se extiende rápidamente hacia el cuello, el torso, los brazos, las piernas y hasta las manos y pies.



