A 4 años del "Michoacanazo", el estado es otra vez "experimento" de una estrategia de seguridad que fracasó

26/05/2013 - 12:00 am

Ciudad de México, 26 de mayo (SinEmbargo).– La mañana del 1 de diciembre de 2006 Felipe Calderón usó por primera vez la banda presidencial. Todo parecía alegría para el panista, luego de unos polémicos comicios de los que salió finalmente triunfante pese a los reclamos de un sector de la sociedad. Horas más tarde, el entonces nuevo Presidente tuvo que hacer frente al primer acto de violencia de su sexenio: la emboscada a un grupo de policías en su estado natal, Michoacán.

Elementos del Grupo de Operaciones Especiales, de la Policía Estatal Preventiva del estado fueron emboscados por un comando armado en la comunidad de Huahua, región costera, con saldo de cuatro uniformados muertos y varios heridos. Tres días más tarde, Calderón pronunció por primera vez la palabra “guerra” para referirse al combate contra la delincuencia, aunque años más tarde afirmara que jamás la pronunció.

"Tengan la certeza de que mi Gobierno está trabajando fuertemente para ganar la guerra a la delincuencia, de que se aseguren y respeten los derechos de cada quien, los derechos de propiedad y de inversión, de que se combata sin tregua la corrupción y se resguarden los derechos patrimoniales de vida y de libertad de todos”, dijo el mandatario en la inauguración de los trabajos del quinto Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial Hispano-Mexicano, el 4 de diciembre de 2006.

Siete días después, el 11 de diciembre, Calderón Hinojosa lanzó el “Operativo Conjunto Michoacán” en el que participaron 10 corporaciones federales estatales y municipales con la intención de combatir el narcotráfico en la entidad “por cielo, mar y tierra”. El Gobierno Federal envío a 4 mil 200 militares, mil marinos, mil 400 policías federales y 50 agentes del Ministerio Público.

Dentro del combate en esta zona contra La Familia Michoacana, el 26 de mayo de 2009 se realizó un operativo que derivó en la detención de 11 presidentes municipales, 16 funcionarios del gobierno estatal, un juez y algunos policías. Las detenciones fueron realizadas por elementos del Ejército mexicano y la Policía Federal. Fue el "Michoacanazo".

Pese a estos episodios y a lo que algunos medios y analistas han llamado "fallida estrategia" de seguridad, las fuerzas castrenses han vuelto a Michoacán esta semana.

Ahora el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto ha elegido también a esta entidad como uno de los puntos clave de su combate a la seguridad, lo que ha generado comparaciones y criticas. Sin embargo, el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Miguel Ángel Osorio Chong, lo ha desmentido, argumentado que ahora sí existe coordinación y se sabe "qué hacer".

The Washington Post refirió el pasado 22 de mayo que con Michoacán saliéndose de control y con un movimiento comunitario en aumento, “Peña Nieto está utilizando lo único que tiene, a los militares”, tal como lo hiciera Calderón.

LLUEVE SOBRE MOJADO

La entidad se encuentra sumida en problemas de diversa índole, como económicos y de seguridad. Además, el gobierno estatal se halla debilitado, luego de la licencia que pidió el Gobernador Fausto Vallejo Figueroa, en abril pasado, para atender un problema de salud. Como interino fue nombrado su Secretario de gobierno, Jesús Reyna García, quien a su vez designó al General Alberto Reyes Vaca como nuevo Secretario de Seguridad Pública.

A pesar del panorama adverso, Peña Nieto decidió lanzar su estrategia de seguridad en el estado, pero la violencia no cesa y las policías comunitarias siguen dando muestras de su existencia, aunque las autoridades digan lo contrario.

Objetivo conjunto Michoacán. Foto: Cuartoscuro
Objetivo Conjunto Michoacán. Foto: Cuartoscuro

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) inició el 16 de febrero en Michoacán las mesas de coordinación de la Policía Federal con los gobiernos estatales, con la visita del Comisionado de la corporación, Enrique Galindo Ceballos, a esa entidad.

Se trata del proyecto que instruyó el Presidente Enrique Peña Nieto y que arranca, igual que en 2006 con Felipe Calderón, en Michoacán.

Esto se da en seguimiento al trabajo de regionalización contemplado en la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, emprendido por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Las regiones son Sur, Centro, Norte, Noreste y Bajío donde operará una misma estrategia para combatir delitos como el secuestro, extorsión y robo, y una estrategia diferenciada para atender la problemática de cada región.

Con esta estrategia, la CNS, a través de la Policía Federal, establecerá un acercamiento con las 31 entidades del país y el Distrito Federal, las cuales se han dividido en cinco regiones, a efecto de que los planes de seguridad alcancen el ámbito local.

Ese día, el Gobernador Fausto Vallejo, acompañado por el Secretario de gobierno, Jesús Reyna García, agradeció la atención de que Michoacán haya sido considerado como la primera entidad donde arranquen estas mesas de coordinación, a cuyos acuerdos, dijo, dará seguimiento personalmente. Sin embargo, el estado de salud de Vallejo no le ha permitido estar al frente del Ejecutivo estatal, el priista pidió el pasado 17 de abril una solicitud de licencia ante el Congreso del estado para ausentarse por un plazo de hasta tres meses de sus funciones, siendo designado como Gobernador interino Reyna García.

LA NUEVA ESTRATEGIA

El 20 de mayo Osorio Chong afirmó que la estrategia para reforzar la seguridad en Michoacán está en marcha, con una coordinación estrecha entre la Policía Federal y la fuerza estatal.

Indicó que para reforzar la seguridad en la entidad se contará con apoyo adicional del Ejército, la Policía Federal, la Marina y la Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo al gabinete de Seguridad Nacional, al Estado llegaron 4 mil militares y mil policías federales.

“Lo que sí es cierto es que hay un gran reforzamiento, pero fundamentalmente una coordinación entre todas las autoridades federales, estatales y municipales, hacia allá vamos”, afirmó.

Al día siguiente, el Secretario de Gobernación puso en marcha la estrategia integral de seguridad para Michoacán.

En el evento, afirmó que en la entidad "no habrá pacto ni tregua con el crimen organizado". También indicó que la presencia de las fuerzas federales se prolongará hasta que se haya restablecido el orden y la tranquilidad en todo el territorio.

Osorio Chong negó que la estrategia de seguridad implementada en el estado de Michoacán sea igual al "Operativo Conjunto Michoacán" lanzado por el ex Presidente Felipe Calderón al inicio de su sexenio.

Dijo que pese a las similitudes entre ambos planes, el proyecto que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto es distinto en tres puntos.

“La primera es una efectiva coordinación con el  gobierno del estado, el Ejército, La Marina, todos juntos con una estrategia común. Esa es una gran diferencia, no va la estrategia del gobierno federal a imponerse sobre la estatal”, afirmó.

Agregó en segundo lugar: "Sabemos dónde, quiénes y qué tenemos que hacer”.

Finalizó explicando que la estrategia de seguridad actual busca la participación ciudadana en los barrios y las colonias de Michoacán.

Incluso se tiene pensado evitar el "efecto cucaracha", reforzando la seguridad en los estados aledaños a la entidad.

CONTRADICCIONES

El 22 de mayo Miguel Ángel Osorio Chong declaró que se ha establecido un diálogo pacífico con las policías comunitarias de Michoacán que con la llegada del Ejército "ya no tienen razón de ser", por lo que se iniciará un programa de desarme.

Pero las cosas cambiaron en tan sólo media hora.

Apenas se había dado la presentación de la estrategia cuando un centenar de habitantes de Buenavista Tomatlán, Michoacán, cercaron y detuvieron a 28 elementos del Ejército Mexicano, entre ellos un General, en protesta por la detención de cuatro policías comunitarios, quienes fueron arrestados porque supuestamente extorsionaron a empleados de la Secretaria de Salud.

Sin embargo, Miguel Ángel Osorio Chong negó estos hechos y en entrevista radiofónica dijo que no contaba con información de la retención y precisó que las personas sólo dialogaban con los militares.

“No están retenidos. Hubo una detención de cuatro de la policía comunitaria. Entonces, se acercó la gente, hubo discusión y están dialogando. Hay un gran respeto por el Ejército Mexicano”, declaró a Radio Fórmula.

Tras una larga negociación y luego de seis horas de permanecer retenidos, los elementos de las fuerzas castrenses fueron liberados por los habitantes.

Por su parte, las autoridades federales dejaron en libertad a los cuatro policías comunitarios.

Luego de estos hechos, el Gobernador interino Jesús Reyna negó hoy que hubiera habido una “retención” de militares y un canje para su liberación.

Pese a las imágenes difundidas por la televisión, en las que se ve a los militares encerrados en un oficina municipal con sus armas y cercados por pobladores, Reyna dijo a MVS que sólo se trató de un bloqueo carretero de un grupo importante de personas en protesta por el arresto de los cuatro civiles armados.

El Subsecretario de Gobernación del estado, Fernando Cano Ochoa, dijo que las guardias comunitarias o grupos de autodefensa que operaban en Michoacán “ya no existen, desaparecieron, ya se retiraron de las calles”.

El funcionario estatal explicó que con la llegada de los elementos del Ejército, la Marina Armada de México y la Policía Federal el orden se ha restablecido, sobre todo en la zona de Tierra Caliente.

Retención militares. Foto: Cuartoscuro
Retención militares. Foto: Cuartoscuro

MÁS DE LO MISMO

El prestigiado diario The Washington Post publicó que la estrategia de seguridad para el estado de Michoacán es igual a la que emprendió hace seis años el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, con el objetivo de erradicar la violencia en la entidad: poner al Ejército en las calles, hecho que no resultó exitoso en la pasada administración.

En un reportaje firmado por Nick Miroff y publicado el 22 de mayo, el periódico estadounidense publicó que el Gobierno de México, junto con asesores de Estados Unidos acabaron con La Familia Michoacana; sin embargo, Los Caballeros Templarios tomaron su lugar.

“Los pagos por extorsiones en ciudades enteras continúan, así como la quema de negocios y la matanza de todo aquel que los desafíe”, afirma Miroff.

Aunado a esto, surgieron grupos de autodefensa, cuya aparición "da la percepción de que el Estado mexicano se está ‘tambaleando’ en algunas partes del país", indica el WP.

Raúl Benítez, un experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirmó que si ambas estrategias son parecidas es porque la nueva administración aún está lejos de ser capaz de poner en práctica las estrategias de “reducción de violencia” que pretende aplicar basándose en el desarrollo económico, los programas sociales y la aplicación de la ley sobre la fuerza militar.

Redacción/SinEmbargo

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