
Ciudad de México, 16 de enero (SinEmbargo).- Dentro de las grandes ciudades desplazarse de un extremo a otro se vuelve un éxodo en múltiples direcciones en el que los vehículos motorizados son los grandes protagonistas. Esto, además de los problemas de tránsito que origina, tiene como consecuencia altas emisiones de dióxido de carbono (CO2), cuyo impacto en el ambiente se refleja en el aumento de la temperatura global.
Ahora, la ciudad alemana de Hamburgo, la Capital Verde Europea 2011, anunció un ambicioso plan para crear y vincular 27 kilómetros cuadrados de nuevos y ya existentes espacios verdes distribuidos en toda el área urbana. El resultado será una ciudad que pone a la naturaleza al fácil alcance de todos los residentes. Al mismo tiempo, también la vuelve más resistente a las inundaciones causadas por el calentamiento global y proporciona suficiente conectividad para caminar y andar en bicicleta por toda la metrópoli con miras a convertir los coches en sólo una opción dentro de 20 años.
"[El plan] conectará parques, áreas recreativas, parques infantiles, jardines y cementerios a través de vías verdes. Otras ciudades, como Londres, tienen anillos verdes, pero la red verde será única en cobertura en un área que va desde las orillas hasta el centro de la ciudad. En 15 o 20 años podrás explorar la ciudad exclusivamente en bicicleta y a pie", dijo la vocera de la ciudad, Angelika Fritsch al diario británico The Guardian.
De esta manera, no son pocos los medios que ya se apresuraron a nombrar a Hamburgo como la "ciudad sin coches". No obstante, los comunicados no han dado a conocer que la iniciativa proponga la abolición de dichos vehículos, aunque lo cierto es que el plan pretende que sus ciudadanos dependan lo menos posible de los automotores en el futuro.

Por otra parte, la red verde pretende una variedad de planes dentro de los que incluso se contempla conectar con los hábitats de algunos animales, lo cual permitirá a estos desplazarse por la ciudad sin riesgo de ser atropellados. Sin embargo, quizás lo más importante es que la red va a absorber las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y sus consecuencias para el medio ambiente en esta urbe que está catalogada como la décima más grande Europa.
"La red verde tiene sentido desde la perspectiva de la adaptación al cambio climático, sobre todo porque nuestros residentes son bastante progresista cuando se trata de adaptación al cambio climático", dijo Jens Kerstan, líder del Partido Verdes en el Parlamento local, además de hacer notar que los habitantes de esta ciudad germana son bastante progresistas cuando se trata de este tema, por lo que muchos están dispuestos a renunciar a sus coches, un fenómeno inusual no sólo en Alemania, sino también en otras ciudades industrializadas del orbe.
Con esta red, Hamburgo continúa una tendencia –mejor ejemplificada por Copenhague– de ciudades que construyen caminos para bicicletas con el fin de vincular las zonas periféricas de los centros urbanos. Sin embargo, lo más importante es que el plan hará que el coche -actualmente la única opción de transporte para ir de un punto de esta ciudad a otro- sea esencialmente innecesario.




