“Los escritores argentinos miramos mucho hacia México”, dice Marcelo Britos, Premio Sor Juana de novela

06/03/2014 - 12:30 am

Marcelo Britos ganó el Premio Sor Juana de novela. Foto: Especial
Marcelo Britos ganó el Premio Sor Juana de novela. Foto: Especial

Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).- El escritor argentino Marcelo Britos, flamante ganador del certamen Sor Juana Inés de la Cruz con el libro Adónde van los caballos cuando mueren, cree que México es un faro para los autores sudamericanos.

El premio de 300 mil pesos y publicación otorgado por el gobierno del Estado de México es para el autor rosarino nacido en 1970 la prueba irrefutable de lo decidido que está nuestro país en apuntalar la carrera de sus autores a través de los concursos, algo que –dice- no sucede en el Cono Sur.

Britos participó con el seudónimo Manuel Rodríguez y expuso la obra ahora premiada ante un jurado integrado por Beatriz Escalante, Verónica Murguía y Eduardo Antonio Parra.

El escritor es autor de los libros de cuentos Los Dogos y Como alguien que está perdido premio Estímulo Editorial otorgado por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe.

También publicó el libro de poesía Para todos los hombres el sur. Arribó al concurso por medio de Internet, un medio del que se vale para enterarse de todos los certámenes literarios en auge.

“En lengua hispana elijo a los latinoamericanos, porque me niego a escribir en ese lenguaje neutro que exigen los concursos españoles. Se trata de un posicionamiento más bien ideológico”, dice Britos en entrevista exclusiva con SinEmbargo.

“Uno va mandando las obras a concurso y luego se olvida. Así que haber ganado el Sor Juana me tomó un poco por sorpresa”, admite.

–      ¿Cómo es la novela que ganó?

–      Uno de los personajes es un caballo, porque es la historia de un médico que deserta de la Guerra del Paraguay para llevarle el caballo a los sobrinos de un soldado que ha muerto en el campo de batalla. Se trata de una promesa que el médico ha hecho al soldado, aunque en realidad se convierte en la excusa para que este hombre vea por última vez a una Argentina a punto de desaparecer. Un país anterior a la Campaña del desierto y al final de la Guerra del Paraguay.

–      En la última novela de Hernán Ronsino (Lumbre) al protagonista le regalan una vaca, en la tuya, un caballo…¿está intentando la nueva literatura argentina volver al campo teniendo como faro la novela de Ricardo Piglia, Blanco nocturno?

–       No estoy de acuerdo. No creo que Blanco nocturno sea una novela paradigmática. Hay novelas superiores que tienen que ver con otro estadio tanto espacial como histórico de la Argentina. En mi caso nombraría a Zama, de Antonio DiBenedetto. Por otro lado, Adónde van los caballos cuando mueren no tiene que ver con el campo sino con una recuperación de determinadas discusiones históricas que no se han dado en la Argentina y que ahora, a partir del Bicentenario, comienzan a encenderse en ciertos círculos de la intelectualidad, la cultura y el arte. Una de ellas es la participación del ejército argentino en la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), que es más o menos el hecho alrededor del cual gira mi novela y que durante mucho tiempo fue silenciado, escondido, porque en realidad significó el genocidio del pueblo paraguayo, de los gauchos y los negros tanto brasileños como argentinos. Paraguay en ese momento era una potencia latinoamericana que apostaba a un proyecto y tanto Argentina, como Brasil y Uruguay la destruyeron por mandato del imperio británico que no podía competir con la industria textil paraguaya.

"La Guerra del Paraguay fue un exterminio", dice. Foto: Especial
"La Guerra del Paraguay fue un exterminio", dice. Foto: Especial

–      ¿Qué le gustó al jurado mexicano de la novela?

–      La verdad que no sé. Me da la sensación de que es posible de que el tono de la novela haya gustado porque es un tono muy cercano al realismo mágico. La verdad es que hay ciertos pasajes de la historia latinoamericana que no se pueden contar sino en clave de realismo mágico. Como autor de las nuevas generaciones argentinas, fui formado en el hiperrealismo y por lo tanto a veces desdeño el realismo mágico, pero hechos como la Guerra del Paraguay tiene episodios muy fantásticos.

–      Cuando uno escucha la palabra exterminio piensa en los nazis no en Latinoamérica…

–      Es verdad, de hecho el exterminio de los negros en Argentina ha sido negado una y otra vez por la historia oficial. La tercera parte de la población de Buenos Aires era de esa etnia y desapareció después de la Guerra del Paraguay. No hay negros argentinos, sí los hay en Uruguay y Brasil, pero aquí han desaparecido. No hay que olvidar la frase de Domingo Faustino Sarmiento cuando decía aquello de que “no hay que ahorrar sangre de gauchos cuando de progreso se trata” y con ese paradigma se construyó el país. Un paradigma que a mí al menos me gusta discutir.

–      Obviamente crees en los concursos literarios, acabas de ganar uno muy importante…

–      Tengo en claro algunas cosas como que el veredicto de un jurado en un concurso es arbitrario. No va a decir si soy un mejor o peor escritor y en todo caso lo único que va a decir es que se reconoce mi trabajo y bienvenido sea. No reniego de eso. Los argentinos sabemos que México tiene un desarrollo editorial y ha emprendido un camino de valorización de la literatura a través de los concursos, que son muy importantes y no se producen en mi país. Por eso los escritores argentinos estamos mirando hacia México, hacia Cuba, lugares donde de alguna manera se reconoce el trabajo de un autor.

Marcelo Britos recibirá su premio el próximo 17 de abril.

 

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero