
Ciudad de México, 19 de junio (SinEmbargo).- Serán 160 las salas de cine europeas que proyectarán en vivo hoy el concierto con el que reconocido pianista y director de orquesta Daniel Barenboim festejará sus 50 años como solista de la Filarmónica de Berlín.
Tenia 21 años cuando, el 12 de junio de 1964 tocó por primera vez junto a la famosa orquesta, dirigido en su debut por el compositor y director Pierre Boulez.
La orquesta se había mudado unos meses al nuevo edificio de la Filarmónica y al final de la primera temporada en su nuevo hogar, el director, Wolfgang Stresemann, contrató a Barenboim, que ya tenía fama como pianista, para dar un concierto dedicado a Bela Bartok.
Fue el comienzo de “una maravillosa amistad”, según reconoció el propio Barenboim, nacido en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1942, a la agencia dpa, donde entre otras cosas reveló que tocará el concierto de piano Nr.1 en re menor de Johannes Brahms bajo la batuta del director Sir Simon Rattle.
La actuación podrá seguirse también vía Internet a través de la web Digital Concert Hall de la Filarmónica de Berlín (http://dpaq.de/yqEA0). Las entradas se agotaron hace meses.
EL TEMPERAMENTO Y LA GENIALIDAD
Tiene 71 años y un temperamento a prueba de todo. Su carrera prodigiosa lo ha convertido en uno de los intérpretes de música clásica más respetados en el mundo y su iniciativa como embajador de la paz y la unión entre los pueblos lo ha llevado a crear polémica y a poner el dedo en la llaga allí donde muchas prefieren hacer la vista gorda.

Precisamente en Berlín se comenzó a construir a principios de este mes su nueva academia Barenboim-Said para músicos de Israel y el mundo árabe, inspirada en su célebre orquesta West Eastern Divan de jóvenes palestinos e israelíes, a inaugurarse en la segunda mitad del año entrante.
Cerca de un centenar de alumnos podrán estudiar un instrumento en en una de las dependencias de la Ópera Estatal de Berlín (Staatsoper Unter den Linden), pero también música o filosofía. "Queremos unir la música con el pensamiento", dijo Daniel Barenboim.
El edificio contará con salas de ensayo y una sala de conciertos para 620 asistentes diseñada por el prestigioso arquitecto estadounidense Frank Gehry.
A ese proyecto se suma la creación de un sello discográfico propio en Internet, que lleva por nombre Peral (Barenboim en iddish) Music (www.peralmusic.com) y busca "aprovechar para la música clásica las posibilidades que da el mundo digital".

La iniciativa apunta sobre todo a atraer a la música clásica a "una generación joven que se siente absolutamente cómoda con el mundo digital y podría interesarse por un proyecto así", añadió.
"Creo que por primera vez se puede ser una persona muy inteligente y muy cultivada y no tener ningún contacto con la música. No quería rendirme ante ese veredicto negativo y por eso busqué un modo de hacer algo para atraer a la generación más joven", reconoció el afamado director de orquesta.
El sello se estrenará lanzando las tres primeras sinfonías de Anton Bruckner grabadas por Barenboim al frente de la orquesta de la Ópera Estatal de Berlín (Staatskapelle).
EL TANGO DE ROLANDO VILLAZÓN
Siempre provocador, Daniel Barenboim iniciará el 2015 tocando tangos en el tradicional concierto de Año Nuevo de la Sinfónica de Berlín, un acontecimiento para el que ha elegido al tenor mexicano Rolando Villazón, quien parece totalmente recuperado de su operación de garganta.
Se romperá así la tradición de comenzar el año con la Novena Sinfonía del gran compositor alemán para volcarse en género por antonomasia de la música popular argentina.

“Para el tango siempre se quiere tener el color local, pero no siempre se cuenta con los intérpretes adecuados. Por ello queremos ofrecer una velada de tangos sinfónicos, sin el tradicional bandoneón, en la que Villazón cantará cinco o seis temas”, dijo el pianista y director.
Los arreglos estarán a cargo de José Carli, con quien Barenboim grabó un disco de tangos hace 20 años.
El también director de La Scala de Milán es a menudo considerado un genio de la música y así lo recuerda Ottomar Borwitzky, que fue casi 40 años primer violonchelista de la Filarmónica, en un reportaje especial que ha preparado la agencia dpa para la ocasión.
Borwitzky ha tocado en una docena de conciertos con Barenboim y no puede evitar echar la mirada atrás con cierta melancolía. "Cultiva ese sonido redondo, amplio y con cuerpo como el que tocábamos con Herbert von Karajan", indica el violonchelista.
"Un genio", lo califica por su parte aún hoy en día Leon Spierer, el durante años concertino y que al igual que Barenboim creció en Argentina, a quien conoció de niño.
Barenboim tuvo una buena oportunidad tras la muerte de Karajan de convertirse en su sucesor. Muchos de la filarmónica votaron a su favor entonces. Sin embargo, al final se impuso Claudio Abbado (1933-2014).
Cinco años después de su debut al piano, Barenboim dio un concierto con la Filarmónica como director. Entonces, el intendente Stresemann le advirtió de los riesgos de una doble carrera. "No va a conseguir seguir siendo pianista y a la vez director. Debe decidirse", le dijo. "Le contesté que no me podía decidir y que quería intentar ser las dos cosas", recuerda hoy.
La profecía de Stresemann no se cumplió. Con el concierto aniversario Barenboim suma ya 260 actuaciones con la Filarmónica, algunas veces como director, otras como pianista.
Con información de dpa




