
Ciudad de México, 18 de agosto (SinEmbargo).– A estas alturas, pocas cosas tendrá más claras Chris Brown que el hecho de que ha sido sin duda la peor idea de su vida deformarle el rostro a golpes de su ex novia, la cantante barbadense Rihanna.
En uno de los casos más famosos de violencia de género, por las celebridades implicadas en ello, bien sabemos que la víctima ha intentado volver varias veces con su agresor, como muestra de un síndrome de Estocolmo que es de manual en estos casos.
Sabemos también que septiembre es el mes clave para Brown, quien deberá comparecer otra vez ante la justicia, para responder por cargos por daños corporales, merced entre otras cosas a que el artista ha rechazado declararse culpable y lograr con ello un acuerdo que evitara su regreso a tribunales.
No es por Rihanna que Chris enfrentará la posibilidad de regresar a prisión, sino por una pelea que mantuvo con un hombre frente a un hotel en Washington, por medio de la cual violó la libertad condicional que le había sido concedida en 2009 y que lo confinó a 131 días de cárcel.
El cantante estadounidense Chris Brown abandonó el 2 de junio la prisión de Los Ángeles, sin llegar a cumplir totalmente la condena impuesta por el juez, un hecho habitual en California debido a la saturación de las prisiones estatales.
Las obligaciones derivadas de su libertad condicional han sido ampliadas hasta 2015 y Brown debe someterse a constantes controles de consumo de drogas, pruebas psiquiátricas y la realización de servicios sociales.
LA MÚSICA, SIEMPRE LA MÚSICA
En medio de un panorama tan desalentador, aparece la música como el eterno bálsamo de los condenados y es así como el próximo 16 de septiembre, Chris Brown dará a conocer X, el disco en el que participan sus amigos y colegas Usher, Nicky Minaj y Lily Wayne.
Presume así de contactos con gente muy poderosa en la industria musical y que no ha querido dejarlo solo en circunstancias tan difíciles.

Lo dicho: desde que le partió la cara a su novia, la vida profesional de Chris Brown ha estado en la cuerda floja y si ha conseguido permanecer en el candelero es por un lado porque es talentoso, por el otro porque su base de fans, aunque mermada, sostiene todavía un negocio millonario en el que él es el pilar.
Así lo demuestra el sencillo “Loyal”, que ya rebasa el millón de ventas digitales, mientras sube la canción “New Flame”, según informa la casa disquera Sony Music.
“Quiero que todos tomen un viaje conmigo a través de X. Vamos a experimentar las altas y las bajas, el amor y el dolor”, dice Chris en un comunicado de prensa, al hablar de su sexto álbum de estudio donde hace equipo con Usher, Lil Wayne, Nicki Minaj, Rick Ross y Tyga, entre otros.
Brown nació hace 25 años en Tappahannock, Virginia.
X es la continuación del exitoso Fortune, de 2012, un disco que le dio postulación al Grammy.Una cruz roja sobre su rostro es la imagen de la portada dada a conocer hace cuatro días.




