
Raúl Cortés
México, 6 jun (EFE).- México intentará la próxima semana en Bruselas acelerar el plan de actualización del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, que podría cobrar un nuevo impulso si se concreta la expectativa de las partes de iniciar las negociaciones antes de fin de año.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, viajará a la capital belga para intervenir en la II Cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños con la Unión Europea (Celac-UE), que se celebrará el miércoles y el jueves, 10 y 11 de junio.
El viernes 12 Peña Nieto presidirá la séptima Cumbre México-UE, además de celebrar una "sesión de trabajo" con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
Según el oficio enviado por la Presidencia mexicana al Congreso en mayo para pedir autorización para el viaje, el mandatario pretende "revisar" con ellos "la agenda de temas bilaterales en materia de diálogos sectoriales" y "discutir los avances en el proceso de actualización del marco jurídico bilateral".
También "intercambiar puntos de vista sobre temas de la agenda birregional -vecindad europea y situación en América Latina y el Caribe- y desahogar temas de la agenda internacional, tales como flujos migratorios, el cambio climático, la lucha contra la delincuencia organizada, las operaciones para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional en general".
Para México las actividades en Bruselas tienen especial significación porque este año se conmemora el 55 aniversario del establecimiento de las relaciones bilaterales entre la nación latinoamericana y la UE, y el 15 aniversario de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación y del Tratado de Libre Comercio (TLCUEM).
Desde 2010 México y la UE cuentan también con una Asociación Estratégica que la comunidad europea solo tiene con una decena de países en el mundo y un Plan Ejecutivo Conjunto que da contenido a esa asociación.
El Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la Comunidad Europea y sus Estados Miembros fue firmado en 1997 y entró en vigor en el año 2000.
Contiene tres capítulos principales: económico-comercial, concertación política y cooperación.
Según informes de la Misión mexicana ante la Unión Europea en Bruselas, "el dinamismo del entorno internacional requiere un nuevo marco bilateral más integrado y poderoso que consolide la importancia de México para la UE".
Para lograrlo se sugieren "instrumentos que permitan elevar los intercambios económicos y comerciales" y "una mayor interacción en cuestiones prioritarias".
El pasado 11 de mayo la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, y el ministro mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, anunciaron en la capital belga que las dos partes comenzarán las negociaciones para actualizar el TLCUEM antes de fin de año, a poder ser en otoño.
Guajardo explicó entonces que "a México le gustaría cerrar esas negociaciones antes de que concluya la de Estados Unidos (con la UE) o como muy tarde al mismo tiempo" a fin de evitar efectos negativos para el país.
El objetivo es que México no se quede atrás ante su socio estadounidense, pues Estados Unidos "no sólo es una zona de libre comercio sino una zona de interacción productiva" para su país, explicó el ministro.
Malmström argumentó que en los 15 años de vida del TLCUEM "muchas cosas han cambiado".
"Hay nuevas barreras que tenemos que eliminar" y nuevos aspectos que deben integrarse en el acuerdo, como la energía o las nuevas tecnologías, detalló.
La representante de la UE se congratuló porque el comercio entre los países europeos y México se ha multiplicado gracias al acuerdo comercial, así como las inversiones, el crecimiento económico y el empleo.
Guajardo coincidió al señalar que las exportaciones mexicanas con la UE "se han multiplicado por siete desde que se adoptara el tratado", pero advirtió también que "México tiene que dar un paso adelante y adoptar estándares modernizados".
La Unión Europea es el tercer socio comercial de México, y entre los países latinoamericanos, es el segundo socio comercial del bloque.
En los últimos 15 años, los intercambios comerciales se multiplicaron por 3,5, alcanzando 64.950 millones de dólares en 2014.
La Unión Europea es la segunda fuente de inversión extranjera directa en México, con un acumulado de 149.146 millones de dólares desde 1999, el 38% del total recibido por México desde entonces.




