Una mayor demanda y la escasez de suelo han provocado un encarecimiento promedio de la vivienda de entre un 8 y un 10 por ciento cada año, explicó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer.

Por Gabriela Jiménez
Ciudad de México, 13 de abril (SinEmbargo/EconomíaHoy).– Entre 2012 y 2015 los precios de la vivienda han aumentado entre un 21 y un 28 por ciento en la Ciudad de México, Tamaulipas, Tlaxcala, Tabasco, Oaxaca, Durango y Zacatecas. En estas entidades la apreciación ha sido mayor a nivel nacional, de acuerdo con el Informe sobre la Situación Inmobiliaria en México de BBVA Bancomer.
En Baja California, Baja California Sur, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Nayarit y Jalisco la apreciación de la vivienda ha sido menor. Aquí el valor ha subido entre 8 y 16 por ciento en el mismo periodo. De acuerdo con la institución financiera, en el resto del país los precios han aumentado entre un 16 y un 20 por ciento.
Una mayor demanda y la escasez de suelo han provocado un encarecimiento promedio de la vivienda de entre un 8 y un 10 por ciento cada año, explicó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer en conferencia de prensa.
Además, la poca disponibilidad de suelo ha provocado una mayor construcción de vivienda vertical –que es más costosa que la vivienda horizontal– en desarrollos de no más de 20 departamentos en promedio.
De acuerdo con datos de la Sociedad Hipotecaria Federal para 2015, el costo promedio de la vivienda en la Ciudad de México es de alrededor de 1 millón 412 mil 582 pesos, casi tres veces más que en Hidalgo, en donde el costo promedio es de 531 mil 694 pesos, y el doble que en Oaxaca, en donde la media es de 724 mil 827 pesos.
DINAMISMO ECONÓMICO Y DEMANDA
El estudio del banco señala que los precios de la vivienda están definidos por la demanda y por el dinamismo económico de las distintas regiones del país, y no necesariamente por las variaciones poblacionales.
Es el mismo caso del crédito hipotecario que otorgan los bancos, en el que los mayores montos de crédito no se otorgan en lugares con mayor densidad de población, sino en regiones con mayor crecimiento económico y mayor creación de empleo formal.
Tal es el caso del Bajío, que integra a los municipios de Guanajuato y Querétaro, en donde la movilidad laboral ha incrementado la demanda por vivienda, razón por la que el el valor comercial se encuentra muy por encima de la media nacional, que es de 676 mil 195 pesos.




