Edevenganza

Alicia González

08/06/2013 - 12:02 am

Agencia nueva solicita edecanes para promocionar marcas prestigiadas de cerveza. Interesadas comunicarse a [email protected] o al teléfono 6 89 69 69. Solicito modelos y edecanes de ambos sexos mayores informes al correo: [email protected]. ¿Te gusta ser admirada y chuleada? ¿Te sacudes con el reggaetón? Puedes trabajar con nosotros en Odi osea talents, interesadas acudir a casting el día 21 de marzo en el parque de la Amistad. Promociones Ferny solicita demo edecán y edecán. Requisitos: delgada máximo talla 5, estatura mínimo 1.63. Aspirantes contactar al número 6 69 44 99.

Edecanes Tj busca a la futura edecán, si quieres serlo envía tus fotos a [email protected] para participar en el concurso donde las protagonistas son ellas.

Castings, castings y más castings. Promesas, frustraciones e ilusiones, casi el mismo show de siempre. Ves el anuncio y te ilusionas, ya te imaginas trabajando con el uniforme sexy de “x” marca, alucinas, saludas a los borrachines del partido de los Xolos, te tomas la foto con el disque sobrino de "x" funcionario, sonríes a la cámara y ni siquiera has ido al casting donde la mayoría de las veces sólo vas y pierdes tu tiempo.

Casting

Cita a las 5 pe eme. Comienzo de la cirugía exprés, una de la tarde. Procedimiento: baño, depilación, planchado o rizado del cabello dependiendo el nivel de la agencia y el humor de la interesada, seleccionar las mejores prendas, –las más sexys, por favor– ahora sí, sin importar si luces muy bichi, total de eso se trata ¿no? Después del arduo proceso de selección de ropa, sigue el maquillaje, ahora si a destacar las facciones y cubrir las imperfecciones comunes llámese acné y ojeras. Delinéate los ojos, eso funciona muy bien, quien sabe qué milagro hace, pero lo hace y muy bien.

Te aproximas a la agencia toda emperifollada. El vestido te hace sentir segura insegura, el viento te vuela algunos cabellos, se te cae el brassiere strapless, te apuras para abrir la puerta y te recibe una chica de comercial, con cabellos lacios, pestañas largas y piel blanca. Te sonríe como si estuvieran grabando. Al mirarla te recuerda que ella determinará parte de tu futuro, en este mundo donde la imagen es lo más importante.

Llegas, respiras un poco y reparas en la presencia de otras aspirantes. ¡Maldición! Era de esperarse, parece que la gente si lee el periódico o al menos la sección de clasificados seguida de deportes y espectáculos, la política les da flojera. Luego del mini análisis te sientas, te observan las otras musarañas extrañadas porque sacas un libro para esperar y de repente escuchas la profundidad a la cual llegan sus conversaciones:

—Si wey, este bato baila fregón en The Rock, la otra vez que lo vi, no mames de poca el bato. Vamos el fin de semana, dile a las otras morras para hacer bolita ¿no?

— No mujer, la haigas visto lucía horrible esa morra, ya estaba algo grande para andar en esas ondas y aparte tenía un buen de panza y se vestía como las paraditas, la hubieras visto, ya ni le volvieron a llamar para otro casting, seguro los espantó con su excéntrico look.

Y así seguía, seguía y seguía con otras 15 voces, diez espejos en mano, retocando el maquillaje recién aplicado: rímel sobre rímel, rubor sobre rubor y brillo para los labios que se gasta en conversaciones superficiales sin llegar a ningún grado de profundidad y mucho menos de abstracción.

Lo único que quieres es que te llamen para entrevista y te tomen las fotos para irte. Ese tipo de rituales sociales lo único que provocan es que una mujer sea misógina. Te hartas de cierta parte de la esencia femenina, de estar rodeado de tanta mujer, con ganas de ponerles un tape en la boca, amarrarlas y decirles que se dejen de pen…samientos absurdos y que si siguen así que se olviden de hablar porque les tiras un plomazo porque sólo dejan en vergüenza a las mujeres y luego los hombres se quejan de nosotras.

Es tu turno, te dejes de banalidades y vas directo al grano. Te dicen más o menos como posar, el vestidito se te sube. Te trepas al sofá rojo y sientes que te vas a morir con ganas de apuntar con un cuerno de chivo para que los testigos de más se marchen y sigan su camino, pero no, ellos te observan, te tijerean con malicia y tú los odias con una sonrisa sensual, mientras en tu mente les disparas y ves como queda la habitación lejos de sus miradas hacia tu belleza imperfecta enfocada en los vellos de tu pantorrilla derecha que posa de manera incómoda y combina con ellas criticándote y sus dedos apuntando hacia a ti. Rojo, rojo y rojo, sangre que brota, es el sofá que acaricia tu cuerpo y se envuelve en tus poses de niña a mujer.

Otra hora más, esperar a que confirmen si pasaste al siguiente casting. Las otras chicas aprovechan sus cinco minutos de fama para enamorar al fotógrafo y tener el trabajo casi asegurado, cuando la cosa es con los directores de la agencia.

Decides matar el tiempo e imaginar cómo harías los castings. Nada que ver con la realidad. Convocarías a todas las chicas, no las harías exasperarse y de tan sólo ver su actitud determinarías si merece o no el trabajo. Ganarían las de mejor esencia y es posible que hasta las de mayor peso. Harías un concurso como el de Edecanes Tj, les enseñarías a expresarse correctamente y seleccionarías a las chicas adecuadas, no sólo la más buenita, digo bonita, sino la que también sepa hablar y moverse ante el público.

Torturarías a las sirenas venenosas con pruebas que las pongan en vergüenza o bien demuestren que algunas o son inteligentes o son ignorantes, les aplicarías un examen de conocimientos general y tratarías de buscar un balance de mujeres que reúnan la belleza con la inteligencia, aunque te cueste una coca cola en el desierto, para que luego no piensen que una es envidiosa.

@taciturnafeliz

Alicia González

Lo dice el reportero