Una biografía y 10 videos para llorar a "La Chamana", Chavela Vargas

05/08/2012 - 5:53 pm

A Isabel Vargas Lizano "le tocó" nacer en Costa Rica pero halló la vida en México, el país en el que se convirtió en Chavela Vargas y en el que su desgarrado "tempo", su androginia sensual y luminosa, "volteó" todas las convenciones para inventar una forma de cantar que hoy desaparece con ella.

Vargas llegó al mundo en San Joaquín de Flores (Costa Rica), el 17 de abril de 1919, envuelta en muchos nombres -María Isabel Anita Carmen de Jesús-, pero desprovista, según ella misma cuenta en sus "memorias" ("Dos vidas necesito. Las verdades de Chavela"), que nunca le dio, por razones nunca aclaradas, cobijo ni cariño.

Por eso, se empeñó desde muy joven en buscar su lugar en el mundo lejos de su casa, y, con apenas 14 años, tomó un avión a México y allí se quedó "para los restos".

Fue cocinera, chófer, costurera, vendedora de ropa de niños, de todo con tal de quedarse en el país que la atrapó y al que, decía, había llegado como "una niña loca".

Su vida artística empezó a los 30 años al lado de Pepe Guízar -el compositor del segundo himno oficial de México, "Guadalajara"- y aunque todos sus conocidos de la música le decían que dejara de actuar, que "cantaba horrible", ella sentía que lo suyo era precisamente eso.

Poco a poco fue creando su estilo, al principio para que nadie pensara que quería competir "con los grandes", como Guízar o Pedro Infante, y luego porque le proporcionaba la identidad que ambicionaba.

Le pusieron escote y tacones y pasó desapercibida y decidió ponerse "ropa de escándalo", es decir, "pantalón de manta, una blusa blanca muy sencilla y un jorongo", el "uniforme" que ya siempre la acompañaría aunque la gritaran "marimacha" cuando estaba de parranda con sus "cuates".

Sin trío, sin mariachi, sin grupo, sola con su jorongo y su guitarra, sin escándalo ni espectáculo, cantando desde el alma actuó en Nueva York, donde se sentía "en la gloria", y probó suerte en Cuba donde se consagró con "Macorina", que al principio fue prohibida en México, y que fue convertida por la entonces activa guerrilla hispanoamericana, en su himno.

Chavela -"con 'v' y no con 'b', para joder"- grabó su primer disco en 1961 y se pasó por su "republicana gana" lo políticamente correcto para traspasar con su dolor y rebeldía las letras de los grandes autores de la canción mexicana, como los clásicos de su "cuate" José Alfredo Jiménez, Chucho Monje, Roberto Cantoral o Agustín Lara.

"Volver, volver", Amanecí entre tus brazos", "Cuando tú te hayas ido", "Sabor a mí", "Toda una vida" o "Luz de luna" fueron desde que ella los cantó otros pero "La llorona" y "Macorina" serán por siempre puro Chavela.

La muerte de José Alfredo y su extrañamiento voluntario de un mundo que no entendía bien la metieron en un infierno de alcohol y soledad durante 20 años.

Tras recuperarse en 1990, "cuando ya nada tenía y nadie le quedaba", y con el apoyo de la directora teatral mexicana Jesusa Rodríguez, regresó a los escenarios en Coyoacán y empezó de nuevo a llenar.

En 1991 participó el la película "Grito de piedra" que el alemán Werner Herzog rodó en la Patagonia argentina y al año siguiente viajó a España y actuó con un éxito absoluto que repitió al año siguiente, el mismo en el que grabó los discos "Volver, volver" y "La llorona", que recogen sus mayores éxitos.

En 1995 actuó en el Palacio de Bellas Artes de México, en lo que supuso el retorno musical y artístico a su país de adopción y un año después, presentó en Madrid, arropada por su amigo, el director de cine Pedro Almodóvar "Somos".

El 29 de septiembre de 1997 comenzó en Madrid la gira que ella decía entonces que era la de su despedida de los escenarios, y que culminó con un concierto "glorioso" en México.

Homenajeada en 2006 en Ciudad de México, en mayo de 2007 se subió de nuevo a un escenario para presentar "Cupaima", al que siguió "¡Por mi culpa!" (2010).

Muy vinculada a España, sus canciones se han incluido como banda sonora de películas de su amigo Pedro Almodóvar, como "Tacones lejanos" y Joaquín Sabina le compuso la canción "Bulevar de los sueños rotos".

Además, participó en la película "Frida", de Julie Taymor, en la que canta "Paloma negra".

En abril de este año, fue postulada al Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2012 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México.

Pese a estar confinada a una silla de ruedas quiso volver el 1 de julio de este año a Madrid, tras 7 años ausente de España, para rendir homenaje a Lorca, en su "otra" casa, la Residencia de Estudiantes, en el que fue su último concierto y presentar su disco "La luna grande".

A los dos días del concierto, el 12 de julio tuvo que ser ingresada en el hospital por una taquicardia. Salió una semana después y regresó a México el 26 de julio.

Cuatro días después, el 30 de julio, ingresó en un hospital de Cuernavaca a consecuencia de una bronconeumonía.

Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2000), a la que "saludó con todo el alma" en su último viaje a Madrid, estaba divorciada y en noviembre de 2000 confesó en Madrid su homosexualidad.

Su voz desgarradora y la mayoría de sus interpretaciones en vivo son para tomar el tequila y cantar junto con ella. Aquí 10 videos para recordar a Chavela Vargas que hoy nos deja en presencia, pero nunca en espíritu.

"Macorina"
Canción que comenzó a sonar en la década de los sesenta por esta gran solista. Este video lo incluyó en un DVD titulado "Cupaima" que significa "la última chamana o hechicera". Así fue bautizada por el pueblo Huichol. En este video de la realización del disco, la vemos llena de energía, de vida y feliz.

"Un Mundo Raro"
En vivo en Madrid. La introducción de la guitarra, la expresión en el rostro de Chavela y la primera estrofa que suelta; suficientes elementos para tirar una lágrima a una de las mejores interpretaciones del clásico de Jose Alfredo Jiménez.

"La Llorona" y su aparición en "Frida".
Una canción característica de Isabel Vargas. La vemos en un breve cameo en el filme protagonizado por Salma Hayek cantando con pena y sirviendo tequila. Como si se tratase de alguna película antigua en donde era usual hacer esto.

Volver, volver
Otra clásica mexicana, con una breve introducción donde la "Mujer de cabellos de plata" describe el amor de Frida y Diego. Una interpretación que hizo con mariachi y al final el cantante español, Miguel Bosé, hace una inesperada, pero grata aparición.

"Yo" con Joaquín Sabina
En tributo a José Alfredo. Aparte de que la letra es un buen motivo para lamentar la pérdida de la cantante de origen costarricense, la vemos acompañada de su gran amigo Joaquín Sabina y los cantantes Víctor Manuel y Lucrecia.

"Piensa en mí"
Canción de Agustín Lara, aunque prácticamente se relaciona ya esta gran canción con "La Chamana". "Piensa en mí" en una trascendental actuación en vivo en el Zócalo de la Ciudad de México.

"En el último trago"
Con su típico poncho rojo, nos deja esta canción que al empezar, hace una invitación a beber una botella con ella hasta el último trago.

En entrevista

Una breve plática que hizo hace 3 años al periódico Clarín. Comienza hablando del país en donde vivió por más de 70 años: "México es mágico...". Al fondo una guitarra que acompaña siempre su voz.

"Luz de luna"

Otra clásica mexicana que suena con tan solo dos guitarras y su voz. No se necesita más para hacer esta versión otra grande.

"Las simples cosas"

Un video para despedir a la intérprete de música ranchera. Del documental "Hasta el último trago... corazón" dirigido por Beto Cuevas, nos canta: "Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas..." y al final, nos habla.

- Con información de EFE

Redacción/SinEmbargo

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