En agosto de 1971, el rover lunar de la misión espacial Apolo 15 se convirtió en el primer vehículo de ruedas en funcionar fuera de la superficie Terrestre. Un año después los tripulantes del Apolo 17 se convirtieron en los últimos conductores de un vehículo de tales características.
Los integrantes de la decimoquinta misión Apolo recorrieron poco más de 27 kilómetros de la región del Mar de la Lluvia a bordo del Lunar Roving Vehicle (Vehículo Explorador Lunar).
Le siguieron las misiones Apolo 16 y 17, las cuales continuaron con el tenor de los vehículos lunares. Sin embargo, para 1972, los esfuerzos de la NASA cesaron en el satélite terrestre, al menos en lo que respecta a la parte de misiones tripuladas.
A 30 años de qué la Luna fuera abandonada por los terrícolas, los siguientes vehículos de ruedas en ser puestos en acción fuera del Planeta Azul se colocaron en Marte.
Hasta el momento los reflectores los acapara la recién llegada Curiosity, de cuyo rover se espera que envié a la Tierra las imágenes más detalladas de la superficie marciana. No obstante, antes de este último huésped automatizado, el Planeta Rojo había sido explorado por el Curiosity y el Spirit durante la primera década del siglo XXI.
Tanto el spirit como el Curiosity formaron parte del Programa de Exploración de Marte de la NASA, ambos llegaron al suelo del cuarto planeta del Sistema solar con tres semanas de diferencia entre sí, las primeras semanas de 2004.
Tanto el Curiosity como el Spirit lograron grandes avances en la exploración de Marte, las primeras imágenes de gran calidad, indicios de agua así como análisis geológicos fueron logrados gracias a ambas misiones de las cuales sólo el Opportunity sigue activa.
La importancia de los vehículos de ruedas en los planetas del Sistema Solar cobra mayor importancia debido a sus características de maniobrabilidad. Si además de lo anterior también se tiene en cuenta de que la geografía de los cuerpos celestes es prácticamente desconocida para los científicos de la Tierra, encontramos que las misiones de rovers serán consideradas por lo científicos como su primera opción al momento de explorar planetas con una gravedad similar a la de la Tierra.
Toca el turno del Curiosity y esperar, con ello, que las expectativas puestas en él sean correspondidas.





