JetLease tiene una amplia cartera de clientes que incluye a la automotriz Ford, General Electric, Kimberly-Clarck, Kruse International, Little Caesars y la Armada de los Estados Unidos, entre otros. Y busca arrendar la flotilla de aeronaves del Gobierno mexicano.
Desde la campaña presidencial, López Obrador ha sostenido que mantendrá una política de austeridad que incluye la venta del avión presidencial, un Boeing 787 adquirido en 2015 con un costo millonario. Hasta ahora, se suele trasladar en aviones comerciales, causando sorpresa entre los demás pasajeros.
Ciudad de México, 31 de agosto, (SinEmbargo/EFE).- La empresa JetLease Palm Beach Inc. expresó su interés por arrendar la flotilla de aeronaves ejecutivas del Gobierno de México, luego de enterarse que el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador desea venderlas.
A través de un oficio, la compañía que cuenta con más de 35 años en el negocio de la compra, venta, arrendamiento, operación y financiamiento de aeronaves, propone al próximo Gobierno un pago por concepto de arrendamiento.
“Nuestra intención es la de poner a su consideración una propuesta formal para el arrendamiento y operación de las aeronaves que confirman la flota del Gobierno Mexicano”, expresó la empresa con sede en West Palm Beach, Florida, en un oficio compartido por el equipo de López Obrador.
JetLease ofrece al Gobierno mexicano: eliminar los costos que genera una flotilla activa sin utilizar; un ingreso por concepto de arrendamiento de las aeronaves a través de una renta mensual; hacerse cargo de gastos como mantenimiento, operación, reserva de motores, de partes, seguro de responsabilidad y actualizaciones de las aeronaves; y empleo a los pilotos y técnicos de mantenimiento de las aeronaves.
A cambio, señala el oficio, la empresa podrá utilizar la aeronaves por un número determinado de horas al mes, durante el periodo de contrato.

Para ello, solicitaron la autorización de López Obrador para “realizar una visita de inspección a los respectivos hangares e instalaciones donde se encuentran las aeronaves” para revisar el estado actual de las mismas, “así como sus correspondientes bitácoras de operaciones y mantenimiento, lo cual nos brindará mayor referencia de su estado y de su valor“.
JetLease estaría interesado en arrendar un total de 12 aviones: Boeing 787-8-2009; Boeing 757-1987; Gulfstream G550 ediciones 2010 (Uetamm), 2015 (Estado Mayor Presidencial); y dos de Gulfstream G 150 del 2014 del EMP.
Además de tres aeronaves tipo Bombardier Challenger 605 de la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); dos Bombardier Learjet 45 de la Policía Federal modelos 1999 y 2000; una Bombardier Learjet 45XR modelo 2007; una Cessna 680 Citación Sovereign 2009; una Gulfstream G350 de la PF modelo 2005; dos Gulfstream Glill modelo 1990 de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Y seis helicópteros Agusta AW109SP del EMP; dos Agusta AW109SP de la Fuerza Aérea, y la Semar; un Agusta 109SP de Conagua; un Agusta 109 de la PGR; dos helicópteros Eurocopter EC145 de la PGR y las Fuerzas Armadas; y 4 helicópteros Super Puma del EMP.
JetLease tiene una amplia cartera de clientes que incluye a la automotriz Ford, General Electric, Kimberly-Clarck, Kruse International, Little Caesars y la Armada de los Estados Unidos, entre otros.

RECURSO DE VENTA A GASTO SOCIAL
Durante su encuentro con medios, el Presidente electo López Obrador dijo que destinará los recursos obtenidos de la venta o alquiler del avión presidencial a financiar políticas de "desarrollo social".
Ahí informó de la propuesta de JetLease Palm Beach Inc. sobre alquilar al próximo Gobierno mexicano "todos los aviones y helicópteros".
"Como dije en campaña, se va a cumplir el compromiso de vender o rentar, lo que más convenga, los aviones y helicópteros que se usan para el traslado de altos funcionarios públicos", dijo López Obrador, quien ya ha recibido varias ofertas por en el avión presidencial.
Explicó que en la convocatoria de venta de la flotilla "se definirá con claridad en qué se van a usar los recursos que se recuperen", y ya avanzó que van a ser "recursos destinados al desarrollo social".
Desde la campaña presidencial, López Obrador ha sostenido que mantendrá una política de austeridad que incluye la venta del avión presidencial, un Boeing 787 adquirido en 2015 con un costo millonario, y de la flotilla del Estado mexicano.
Incluso dijo que cuando sea Presidente no vivirá en Los Pinos ni se trasladará en el avión presidencial del actual mandatario, Enrique Peña Nieto,
Hasta ahora, López Obrador se suele trasladar en aviones comerciales, causando sorpresa entre los demás pasajeros.




