Dos adolescentes celebraron una “unión simbólica” en la Costa Chica de Guerrero. El Registro Civil y la Secretaría de la Mujer locales han negado que se haya tratado de una boda legal.
Ciudad de México, 6 de mayo (SinEmbargo).- Dos menores de edad protagonizaron una boda "simbólica" en la comunidad indígena de San Pedro Cuitlapan del municipio de Tlacoachistlahuaca, en la región de la Costa Chica de Guerrero.
Aunque la ceremonia fue interpretada como un matrimonio infantil, autoridades estatales aclararon que no tuvo validez jurídica y que fue únicamente un acto social.
Las imágenes del festejo, realizado el domingo 4 de mayo, y difundidas en redes sociales muestran a un niño de 13 años y a una niña de 14 vestidos como novios.
Durante la celebración, los adolescentes bailaron un vals ante decenas de invitados, mientras un maestro de ceremonias felicitaba a los padres de la menor. Los habitantes de la región recibieron el evento con aplausos y gritos.

No obstante, tanto la Secretaría de la Mujer de Guerrero como la Coordinación Técnica del Sistema Estatal del Registro Civil confirmaron que no se trató de una unión formal.
“Ellos ya vivían juntos y lo que se hizo por parte de los padres es hacer una fiesta como un acto social en el que a ella la visten de blanco. No hubo boda por la iglesia, fue un acto simbólico”, declaró la titular de la Secretaría de la Mujer de Guerrero, Violeta Pino, al periódico Reforma.
Por su parte, Roberto Barreto Bohórquez, titular de la Coordinación Técnica del Sistema Estatal del Registro Civil, aclaró a El Sol de Acapulco que “no se celebró ningún acto legal ni oficial de matrimonio”, y que la ceremonia fue simplemente una fiesta organizada por las familias. “Lo que pasó ahí fue una fiesta para festejar que los jóvenes son novios y quizá se prometieron casarse en el futuro. No hubo ningún acto de matrimonio, ni formal ni informal”, aseguró.
Barreto Bohórquez recalcó que, desde la reforma al Código Civil impulsada por la Gobernadora Evelyn Salgado, está prohibido celebrar matrimonios entre menores de edad en todo el estado de Guerrero, y que los oficiales del Registro Civil tienen instrucciones precisas de no permitir estas uniones.
No, no es broma. Con el pretexto de los usos y costumbres de algunos pueblos, estos niños, Natalia y Miguel, se casaron en San Pedro Cuitlapan, Guerrero con el consentimiento de sus padres. ¿Y los derechos de las infancias? pic.twitter.com/uquwMvyLjh
— Hiram Hurtado (@ehiramhurtado) May 6, 2025
También puntualizó que ningún oficial del Registro Civil participó en el evento, y que en caso de detectarse alguna celebración de matrimonio entre menores, habría consecuencias legales, incluso la anulación del acto y sanciones para los funcionarios involucrados.
“Ni la coordinación, ni las oficialías hemos celebrado un matrimonio entre menores. Si esto hubiera ocurrido, tendría que haberse notificado al Presidente Municipal correspondiente”, subrayó.
Aunque reconoció que en algunas comunidades indígenas persisten usos y costumbres que pueden incluir ceremonias tradicionales, Barreto fue enfático: “Por la vía civil, no hay ninguna boda registrada ni válida”.
Este caso reabre el debate sobre las uniones tempranas en comunidades indígenas y la necesidad de garantizar el cumplimiento de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que establece los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio en todo el país.




