Los cubanos en el exilio, promovidos por la ultraderecha mexicana, presionan a la 4T

14/02/2026 - 10:32 pm

La disputa por Cuba ha escalado en México, luego de que desde el exilio, actores y legisladores de EU se han encargado de confrontar a la 4T logrando tensar la agenda bilateral en plena coyuntura regional.

Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).- La visita a México de la activista cubana Rosa María Payá, actual integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y los reiterados señalamientos del Congresista republicano  de origen cubano Carlos Antonio Giménez contra el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum han sido aplaudidos por la ultraderecha mexicana.

Desde foros académicos y redes sociales, figuras del exilio cubano, que están respaldadas por sectores de la ultraderecha mexicana y estadounidense, han intensificado sus críticas contra la llamada Cuarta Transformación (4T) por su postura de apoyo humanitario a la isla.

En días pasados, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que Payá ingresó al país sin notificación oficial, pese a su calidad de comisionada de la CIDH. “La Cancillería no recibió notificación alguna por parte de la comisionada Payá respecto del viaje que efectuó a México”, señaló en un comunicado, en el que precisó que tuvo conocimiento de su presencia a través de medios de comunicación.

Payá —quien asumió el cargo el 1 de enero y cuya postulación fue impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump— participó a finales de enero en el foro Cuba y América Latina: seis décadas de autoritarismo, organizado por la Universidad de la Libertad, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego. De acuerdo con reportes periodísticos y fotografías difundidas en redes, la comisionada sostuvo encuentros con sectores de la derecha local durante su estancia en Ciudad de México.

La SRE indicó que ya envió una nota diplomática a la Secretaría Ejecutiva de la CIDH para reiterar que los comisionados “deben ceñirse a la práctica institucional establecida” y subrayó que “el cargo de comisionado es incompatible con actividades que pudieran afectar su independencia o imparcialidad”.

En respuesta, Payá defendió su presencia en México y aseguró que acudió en calidad personal. “Mi reciente visita a México fue de carácter académico en capacidad personal y no en una misión oficial. Defender la democracia no es militar, es un derecho que ejerzo con transparencia y una responsabilidad a la que he dedicado mi vida”, escribió en su cuenta de X.

El tema llegó a la conferencia matutina del 11 de febrero, cuando la Presidenta Sheinbaum fue cuestionada sobre la visita de la activista y sus reuniones con actores políticos de oposición. Tras confirmar su cargo en la CIDH, la mandataria señaló:

“Pues sí. Digo, más allá de por quién haya sido impulsada, pues no debería estar… Tiene un papel que desarrollar, que es: los derechos humanos, a partir de una queja; esa es su función (...) Pero no deberían —si vienen a nombre de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos— a militar a favor de una u otra causa, sino solamente a revisar, de acuerdo a quejas en los casos”.

Acusan a México de ser “un paria regional"  

El episodio ocurre en un contexto de tensiones geopolíticas marcadas por el endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba. El Gobierno mexicano ha reiterado su postura histórica contra el bloqueo y ha enviado ayuda humanitaria a la isla, una decisión que ha sido criticada por legisladores republicanos como Carlos Antonio Giménez.

El Congresista por Florida acusó recientemente a Sheinbaum de convertir a México en “un paria regional que roba y expropia empresas y roba ciegamente a los inversionistas estadounidenses”, y sostuvo que el Estado de derecho se ha debilitado por una “falta de separación de poderes”.

En la misma línea, la calificó como “una marioneta” “manejada por agentes castristas que están saqueando a México”, y afirmó que “las calumnias de Sheinbaum contra la líder opositora Rosa María Payá expone su preocupante colaboración con el régimen”.

La Embajada de México en Washington respondió públicamente a los señalamientos, rechazando las acusaciones y recordando que los encuentros diplomáticos deben seguir canales institucionales.

No es la primera vez en la semana que Giménez confronta al Gobierno mexicano. Días antes, aseguró que la Presidenta había cancelado una reunión con una delegación estadounidense encabezada por él y el representante Michael McCaul.

“Aunque la Presidenta Claudia Sheinbaum canceló las reuniones con la delegación estadounidense a nuestra llegada, tuve el honor de reunirme con el embajador Ronald Johnson y los valientes marines estadounidenses que sirven allí con orgullo”, publicó en X.

La representación mexicana en Estados Unidos aclaró que dicho encuentro nunca fue confirmado por los canales diplomáticos oficiales y, por lo tanto, no figuraba en la agenda presidencial.

Amenazan con dejar a Cuba sin oxígeno

Mario Díaz-Balart, al igual que Carlos Giménez, ha sido uno de los principales promotores de la línea dura resumida en la consigna “sin petróleo, sin viajes, sin oxígeno” para Cuba. En la misma sintonía se ha expresado la representante María Elvira Salazar, quien ha llegado a plantear que “el hambre de una madre” o “un niño que necesita ayuda inmediata” constituyen sacrificios necesarios dentro de una estrategia de aislamiento destinada, en última instancia, a propiciar la caída del gobierno cubano.

En ese contexto, los legisladores del sur de Florida enviaron esta semana una carta a autoridades federales en la que manifestaron su “profunda preocupación” por las empresas estadounidenses que mantienen relaciones comerciales con el régimen de La Habana.

La misiva fue firmada por los congresistas Carlos A. Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar, y dirigida a Bradley Smith, director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, así como a Jeffrey Kessler, subsecretario de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio.

En el documento, los tres representantes instaron a las agencias federales a revisar con especial rigor cualquier futura solicitud de licencia vinculada con Cuba, con el objetivo de garantizar que se ajuste estrictamente tanto a la letra como al espíritu de la legislación estadounidense.

“Lo dije durante el primer mandato del presidente Trump y lo reitero: estoy convencido de que las dictaduras antiamericanas en Cuba, Venezuela y Nicaragua no resistirán otro período de liderazgo firme y decidido bajo su presidencia. El régimen cubano está hoy más debilitado que nunca. La historia demuestra que solo existe un método eficaz frente a dictaduras brutales: tolerancia cero y máxima presión”, afirmó Díaz-Balart.

Piden llevar a Cuba al colapso

En términos similares se pronunció Carlos Giménez, el único congresista nacido en Cuba: “Las acciones contundentes del Presidente Trump nos han acercado como nunca antes al colapso del régimen comunista en la isla. Debemos cerrar todas las fuentes de ingresos que utiliza para reprimir al pueblo cubano: cortar la válvula del petróleo gratuito procedente de Venezuela y restringir los vuelos y las remesas”.

Finalmente, los legisladores subrayaron que tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Estado Marco Rubio han mantenido una postura firme frente al gobierno cubano, y expresaron su expectativa de que las agencias federales refuercen la aplicación de sanciones y sostengan la política estadounidense hacia lo que describen como un régimen “brutal”.

Por su parte, Marco Rubio, Secretario de Estado de EU y cubano de segunda generación ha abogado por un uso más agresivo de las sanciones contra la isla e incluso por un enfoque más intervencionista.

Cuando Fidel Castro derrocó la dictadura derechista de Fulgencio Batista en 1959, muchos cubanos conservadores huyeron a Florida. Organizaron una facción política anticomunista. Y Marco Rubio, como la mayoría de los republicanos del sur de Florida, proviene de esta diáspora. Como Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart, impulsores de la política radical del “sin petróleo, sin viajes, sin oxígeno" a Cuba. O como la representante María Elvira Salazar, quien plantea que “el hambre de una madre” o “un niño que necesita ayuda inmediata” son sacrificios necesarios para una política de aislamiento que finalmente derroque al gobierno cubano.

El Secretario de Estado Rubio de Estados Unidos, principal halcón en la lucha contra Cuba, se presentó en la improvisada tarima de Mar-a-Lago de la Casa Blanca y declaró: “Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado”.

“El propio Trump compartió con aprobación una publicación en Truth Social proponiendo a Rubio como el próximo Presidente de Cuba, hizo varias proclamaciones de que el gobierno socialista de Cuba está a punto de colapsar y, lo más importante, anunció una emergencia nacional por la ‘amenaza inusual y extraordinaria... a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos’ que representa la isla de nueve millones de habitantes, amenazando con aranceles a cualquier país que proporcione petróleo a Cuba, una medida dirigida directamente a México, que se ha convertido en el mayor proveedor de Cuba”, escribe Nathan Thompson en The American Prospect.

“Mientras tanto, los cubanos en la isla han sacado sus propias conclusiones, con crecientes temores de las posibles acciones de Trump. Las fuerzas armadas cubanas, siempre en alerta desde 1960, están en pie de guerra, acelerando y ampliando su ejercicio militar anual, conocido como la ‘Guerra de Todo el Pueblo’, para el personal en servicio y los reservistas. Sin embargo, cabe recordar que los escenarios de planificación del Pentágono respecto a la acción militar contra Cuba han concluido repetidamente que el costo en bajas estadounidenses sería políticamente inaceptable, dada la preparación y el entrenamiento de las fuerzas a disposición del gobierno cubano. Esto podría explicar por qué han surgido relativamente pocas declaraciones sobre Cuba de Trump o Rubio. Por lo tanto, en general, la evaluación de los especialistas tiende a ser que una invasión aún es improbable”, señaló Antoni Kapcia, en la revista progresista Jocobin.

Alfonso López Dávila

Alfonso López Dávila

Escribo sobre temas de interés social, salud, política y deportes. Apasionado del futbol, el cine de superhéroes, la ciencia ficción y las películas de Rocky.

Lo dice el reportero