
Ciudad de México, 4 mar (SinEmbargo).- Aunque muchas veces es imposible sustraerse al enorme influjo que ejercen sobre los medios y los fans los rutilantes Anthony Kiedis y Flea, vocalista y bajista, respectivamente, de Red Hot Chili Peppers, una de las mejores bandas de rock del mundo, nunca hay que olvidar que al frente de la bataca está el gran Chad Smith.
Un tipo que por sí mismo tiene el derecho a varias portadas de revistas musicales y a ser objeto de estudio por parte de los especialistas del mundo rockero. Nacido el 25 de octubre de 1961 en Saint Paul, Minnesota, Chay Gaylord Smith entró a los RCHP en 1988, en sustitución del despedido D.H.Peligro (el rey de las tarolas en Dead Kennedys).
Desde entonces, comenzamos a conocer a un apasionado como pocos en un instrumento que, después de la guitarra, constituye la razón de ser del rock y del pop contemporáneos.
A tal punto es su conocimiento de la batería, a la que se aficionó cuando tenía siete años, que en 1993 lanzó su propio método educativo a través de un video llamado Red Hot Rhythm Method.
“Chad mueve más aire que cualquier baterista que haya existido en el mundo”, supo decir su gran amigo y compañero de banda Anthony Kiedis, a la hora de describir al que es considerado en varias encuestas el sexto mejor baterista del mundo.
Organizador de encuentros internacionales de bateristas, ha participado en más de 100 discos en distintos proyectos y lidera Chickenfoot, una banda formada con miembros de Van Halen como Sammy Hagar y Michael Anthony, además del famoso guitarrista Joe Satriani.
Los medios suelen destacar como una virtud su afición a tocar donde lo llamen, calificándolo como “el hombre más trabajador de la música”, una apreciación que él relativiza diciendo que “al final hago lo que muchos de mis compañeros hacen”.
Así como Flea y Kiedis dejaron ver en varias oportunidades su pasión por básquetbol, como hinchas más que fanáticos de Los Ángeles Lakers, Chad aficionado al béisbol y, como tal, jamás se saca la gorra que expresa pasión por dicho deporte, donde le va a los Detroit Tigers.

Para Smith, tocar en Red Hot Chili Peppers y estar al frente de Chickenfoot constituyen dos actividades muy diferenciadas entre sí. Por lo pronto, tiene claro que su grupo de siempre es el que forma con Kiedis y Flea, mientras que su proyecto con Satriani y compañía ocupa el poco tiempo que le queda libre.
“RHCP es mi matrimonio para toda la vida y Chickenfoot es una amante a la que disfruto en ocasiones”, dijo a la Rolling Stone.
Chad también forma parte de Meatbats Bombastic, creada en 2007 en Malibú junto al bajista Kevin Chown, el guitarrista Jeff Kollman y el tecladista Ed Roth.
Feliz con la incorporación de Josh Klighoffer en sustitución de John Frusciante al frente de la guitarra en Red Hot Chili Peppers, el baterista considera que la agrupación californiana que este martes ofrecerá el primero de sus dos conciertos en el Palacio de los Deportes, “está pasando por un gran momento”.
“Las cosas van muy bien, nuestros espectáculos están cargados de emoción y energía y en ese sentido hasta podríamos decir que somos un grupo nuevo”, declaró.
“Por supuesto que fue muy triste ver partir otra vez a John y la banda vivió bastante presión en esos momentos, pero tenemos que dejarlo ir en busca de su propio camino, así son las cosas”, afirma.
Con respecto a la fama, vive con relativa tranquilidad el hecho de que a menudo lo confundan con el actor Will Ferrer, al punto de que cuando no quiere discutir o desilusionar al fan ocasional que se la acerca diciendo “te amé en esa película”, se deja fotografiar haciéndose pasar por la estrella hollywoodense.
Con sus compañeros de banda no suele hablar de sus respectivos proyectos individuales. “Sólo fui una vez a ver a Flea cuando tocó con Thom Yorke, pero ellos jamás me preguntaron nada acerca de Chickenfoot. No hablamos de esas cosas”, concluye.





