México, 17 Sep. (Notimex).- Una de las cinco obras que se conoce a nivel mundial por su técnica de plumón de pato y algodón, que data de 1710, es analizado para ser restaurado por especialistas de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM).
El textil pertenece al Museo Nacional del Virreinato y es estudiado como parte de la línea de investigación "Arte plumario en la modalidad de mosaico y pluma hilada y torcida", desarrollada en el Taller de Textiles de dicha institución.
De acuerdo con Información proporcionada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se trata de uno de los pocos ejemplares de la labor de manos indígenas, que presenta iconografía prehispánica y virreinal, del cual sólo existen cuatro ejemplares más, tres de ellos en México y uno en Italia.
La pieza fue elaborada por el pueblo de Zinacantepec, en el Valle de Toluca, Estado de México, y donado alrededor de 1930 al Antiguo Museo Nacional y 30 años después, el objeto fue trasladado al recinto mexiquense para ser exhibido durante su apertura.
Mariana Almaraz es la restauradora tesista responsable de la intervención, que se lleva a cabo en la escuela del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien expresó que la técnica del textil consiste en la elaboración de tres lienzos en telar de cintura, conformados a su vez por urdimbre con hilos de algodón y trama de hilo emplumado blanco que se tuercen simultáneamente.
Una vez acabada la manta, se incorporan aplicaciones de hilos emplumados teñidos (en azul, rojo y amarillo) para formar los diseños iconográficos, explicó la tesista.
Las otras piezas de este tipo son el huipil atribuido a La Malinche, del siglo XVII, y que se resguarda en el Museo Nacional de Antropología; el Paño Novohispano localizado en el Museo Textil de Oaxaca, y el fragmento de un manto que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Toluca.
El último textil es un manto denominado "Tlamachayatl", ubicado en el Museo Nacional Prehistórico y Etnográfico "Luigi Pigorini", de Roma, Italia.
Almaraz detalló que el manto que ahora se investiga tiene la imagen de un águila bicéfala coronada al centro, que es por excelencia el símbolo heráldico de la Corona española, y que a su vez hace alusión a un mito otomí, por lo que tiene una dualidad simbólica.
Alrededor del ave, en la periferia, se encuentran figuras de venados, tlacuaches y murciélagos, animales que refieren al topónimo náhuatl de Zinacantepec, poblado que desde la época prehispánica tiene la tradición de hilar, de acuerdo con el "Códice Mendocino", la comunidad ofrecía textiles con arte plumario a la ciudad de Tenochtitlan.
El análisis del objeto determinó que el manto se encuentra en buen estado de conservación, salvo pequeños deterioros resultado del paso del tiempo y cambios de humedad, como abrasión en las esquinas, fragmentación a nivel microscópico en la pluma pigmentada y algunos faltantes.
La restauración, bajo los términos de mínima intervención, consistirá en la limpieza profunda, fijación de hilos emplumados con hilo de seda teñido y un forro translúcido por el reverso. Las labores comenzaron en mayo pasado y se extenderán hasta diciembre de este año.
Por su parte, la restauradora y titular del Taller de Textiles de la ENCRyM, Lorena Román Torres, la técnica de elaboración de tales piezas desapareció hace décadas, por lo que la investigación de los pocos ejemplares que existentes en el país, permiten dilucidar la manufactura, registrarla y probablemente recuperarla.




