
Ciudad de México, 29 de septiembre (SinEmbargo).– El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo. No obstante, los esfuerzos de médicos, especialistas y nuevos descubrimientos científicos se encargan de buscar alternativas para frenar esta enfermedad, a menudo fuera de los laboratorios. Tal y como lo demostró un equipo de investigadores en la costa de Chile.
Ahora un equipo de científicos de la Universidad de McMaster y la Universidad de Concepción, Chile, dieron con un gran descubrimiento que podría ser crucial para combatir al cáncer e involucra a unos raros microbios, amantes del azufre.
El trabajo del grupo cerca de las líneas de falla costeras del país andino logró identificar un tipo, hasta ahora desconocido, de la molécula macplocimine A, que produce valiosos productos químicos naturales que son conocidos por funcionar como antibióticos y terapias eficaces contra el cáncer, publicó el sitio Phys.org.
"La búsqueda de nuevos medicamentos toma muchas formas y rutas, pero una que a menudo tiene éxito es la búsqueda de microbios", dijo Nathan Magarvey, miembro del Instituto Michael G. DeGroote de Investigación de Enfermedades Infecciosas, y el líder de proyecto en Chile.
"La fascinación de la búsqueda de fármacos de origen natural ha sido guiada por la casualidad sola, pero ahora los investigadores están definiendo los patrones de genómica y metabolómica que ilustran en dónde pueden ser encontrados los nuevos fármacos, y cómo estas drogas están hechas y cambian."
Por su parte, la genómica es el conjunto de ciencias y técnicas dedicadas al estudio integral del funcionamiento, el contenido, la evolución y el origen de los genomas, mientras que la metabolómica es el conjunto de ciencias y técnicas dedicadas al estudio completo del sistema constituido por el conjunto de moléculas que constituyen los intermediarios metabólicos que se pueden encontrar en un sistema biológico.

Magarvey dirigió el estudio junto con los asociados de investigación de McMaster, Xiang Li y Wang Wenliang del Departamento de Bioquímica y Ciencias Biomédicas y Rostyslav Zvanych, así como Stephanie Vanner y Morgan Wyatt, del Departamento de Química y Biología Química de la misma institución educativa.
Al excavar más en la tierra, el equipo de Magarvey encontró otros microbios con capacidad para neutralizar a los patógenos y bacterias resistentes a los medicamentos. A raíz de esta investigación, Magarvey y su equipo dieron a conocer los principios sobre cómo los microbios generan pequeñas y naturales moléculas bioactivas y crean otras nuevas.
De esta manera, los nuevos hallazgos permiten apreciar mejor las ventajas que brinda la naturaleza en la creación de nuevos fármacos, usando una combinación de enfoques genéticos y químicos.
"En otras palabras... capturamos y afilamos algunos bichos terrestres y marinos previamente inexplorados y develaamos el proceso por el cual ellos crean los fármacos. Este es otro ejemplo del poder del microbio para crear fascinantes productos químicos que podemos explotar para tratar enfermedades humanas", dijo Magarvey.
Utilizando el Centro McMaster para Biología Química Microbial para la investigación, Magarvey y su equipo demuestran que el arsenal de la naturaleza puede ser aprovechado para tratar una variedad de enfermedades. Por su parte, el investigador siente que este trabajo, en última instancia, desarrollará más los esfuerzos para el diseño de fármacos que funcionan y estén inspirados por la naturaleza.




