
Ciudad de México, 24 enero (SinEmbargo).- Que al cómico Andrés Bustamante le ha preocupado siempre el cine es muestra ese desopilante sketch que con el título “A platicar a su casa” hacía con su compadre Trino en Ponchivisión.
La humorada funcionaba como una metáfora inteligente y mordaz de lo mucho que significa el cine en nuestras vidas y era la expresión amorosa de dos cultores de hueso colorado del también llamado séptimo arte.
“Desde la primera vez que te llevan al cine, quieres formar parte de él; quieres vivir esa aventura, ser ese héroe, terminar con aquél monstruo, descubrir la fórmula secreta, hacer reír a todos, salvar al mundo o ser el que besa a la princesa”, escribe Andrés Bustamante en las notas de producción distribuidas a la prensa por Fox.
“La mayoría termina solamente comiendo palomitas y acudiendo semanalmente a la tan deseada cita con los sueños imposibles. Todos hemos pensado que tenemos una historia que puede convertirse en una película, pero solo un puñado puede realmente intentar escribir esa idea y muy pocos, verla realizada”, agrega.
Sin embargo, a pesar de las múltiples ofertas que recibió para llevar sus personajes entrañables a la pantalla grande, el gran comediante mexicano nunca dio el sí quiero a productores y cineastas.
Andrés, cuya galería de criaturas está metida de lleno en el imaginario popular mexicano –desde Ponchito hasta el Doctor Chun-Ga, sin olvidar al Doctor Lameme y al manazas Vicente Fox, entre tantos otros-, se ha animado ahora a participar de El crimen del Cácaro Gumaro, a estrenarse el próximo 14 de marzo.
Lo hizo a invitación del productor Daniel Birman.
“Se me ocurrió que la historia podía ser la batalla entre los que quieren al cine y los que, sabiendo lo que vale, están terminando con él en beneficio propio. Esta suerte de incongruencia tenía que suceder en un pueblo, que es un mundo chiquito, y entre hermanos, como en una tragedia clásica, pero con humor sin concesiones”, explica Andrés.
“Así comenzó la aventura a la que se han unido también: Gabriel Ripstein, Armando Vega Gil y Emilio Portes. Un año escribiendo, construyendo, destruyendo y volviendo a construir”, afirma.
Se trata de un filme cuyo director, Emilio Portes Castro, calificó en conferencia de prensa de “homenaje a los grandes clásicos de la cinematografía nacional”.
Kate del Castillo, Eduardo Manzano, Ana de la Reguera, Carmen Salinas, Alejandro Calva, Freddy y Germán Ortega y Andrés Bustamante, en el personaje de "Don Cuino", integran un elenco de primerísimo nivel empeñado en contar una historia desopilante, con muchos lazos con la realidad, escrita por Portes, Armando Vega-Gil y el propio “Ponchito”.
Un hombre muere y a uno de sus hijos le deja de herencia una sala de cine, al otro un puesto de DVD piratas, hechos que derivan en una farsa hilarante que funciona a la vez como una crítica al cine contemporáneo, transformado para siempre merced a las diversas y novedosas formas que tenemos actualmente de ver las películas.
EN UN LUGAR LLAMADO GUEPEZ
En un lugar llamado Guepez transcurre El crimen del Cácaro Gumaro. Don Toribio es el dueño del cine del pueblo “Linterna Mujica” y también es proyeccionista. Su sobrino de 9 años, Memito, es su asistente y está muy interesado en aprender todo acerca de la proyección.
Un día, mientras proyectaba una película, Don Toribio tiene un terrible accidente que lo lleva al hospital. Como está muy grave, manda traer a sus do hijos: Gumaro es el más joven, vive en Estados Unidos y trabaja en algo parecido a McDonald´s llamado “Super Burro´s”; el otro hijo de nombre Archimboldo trabaja en un table dance en la Ciudad de Mexico.
En su lecho de muerte, Don Toribio les susurra sus últimos deseos y muere.
Para recibir su herencia, deben ir con Don Cuino Meléndez de la Popocha, codicioso y abusivo, el alcalde de la ciudad, quien es el encargado de todos los permisos e impuestos en Guepez.

Gumaro se queda con el cine “Linterna Mujica” y Archimboldo se queda con un tráiler en el cual vende películas piratas afuera del cine. La guerra entre los hermanos comienza y el infierno se desata entre los hermanos una guerra sin cartel que influirá en las vidas de todos los que los rodean.
El querido “Güiri Güiri” incursiona así en el cine, en un hecho que salda una vieja deuda que el gran comediante, nacido en ciudad de México en 1959, tenía con el público que le es fiel desde hace muchos años.
En marzo todos sus fans tienen una cita ineludible.



![WSJ dijo que el gobierno de Trump exige al de México “posibles arrestos de políticos del partido de Sheinbaum, que [EU] cree que tienen vínculos con cárteles”.](https://www.sinembargo.mx/wp-content/uploads/2026/01/mitin-de-morena.jpg?x75783)
