(Alerta de spoilers) Que nunca se crucen en tu camino Frank y Claire Underwood, los malos de “House of cards”

02/03/2014 - 12:30 am

Cuidado, los Underwood andan cerca. Foto: Especial
Cuidado, los Underwood andan cerca. Foto: Especial

Ciudad de México, 2 de marzo (SinEmbargo).- La advertencia está en el título: si todavía no viste la segunda temporada de House of cards, la serie récord creada por Netflix exclusivamente para Internet y protagonizada por Kevin Spacey y Robin Whright, no leas esta nota.

Ya lo destacó el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, cuando en el pasado San Valentín pidió a las redes sociales que no emitiera spoilers (adelantos) sobre la historia que colma ahora su ansiedad televisiva.

Las intrigas en la Casa Blanca a cargo del congresista, luego presidente y finalmente primer mandatario estadounidense Frank Underwood han dejado un tendal de víctimas físicas y psicológicas que hubieran deseado no cruzarse nunca en el camino de la vida con el despiadado político.

En su tarea maliciosa, impulsada por la adicción al poder irrenunciable e incontenible, lo acompaña su esposa, la muy controlada Claire, otra hija de tal por cual que ha arruinado la existencia de casi todos los que se le han acercado.

Temibles y fascinantes, estos dos antihéroes se las arreglan más que bien para hacer la vida de a cuadritos a todo aquel que ose molestarlos. Y si la molestia es mucha, zácate, al otro patio.

Veamos la galería de víctimas, que no son ni serán todas. En junio comienza a grabarse la tercera temporada y es de esperar más daños colaterales.

SI ERES GUAPO, JOVEN Y TE GUSTAN LAS PROSTITUTAS…

El doliente Peter Russo. Foto: Especial
El doliente Peter Russo. Foto: Especial

Es el primer hombre guapo, joven, con toda la carrera por delante, que se convierte en marioneta del congresista demócrata de Carolina del Sur, dispuesto a todo para reinar en la Casa Blanca. Al diputado Peter Russo toparse en el camino con Frank Underwood le costó la vida. Murió cuando su “amigo” lo dejó borracho encerrado en el auto encendido, en un crimen que fue catalogado de suicidio por los investigadores. Èl estaba en el asiento del copiloto, pequeño detalle. Antes, el personaje encarnado por Corey Stoll, había pasado las de Caín. Su adicción a las drogas y a las prostitutas sembró el camino para que se convirtiera en presa fácil del gran manipulador de Francis. Tanto así que lo más liviano en su vida fue, precisamente, morirse.

SI ERES PERIODISTA Y BONITA, NO TE JUNTES CON FRANCIS

Zoe Barnes, una periodista demasiado ambiciosa, demasiado...Foto: Especial
Zoe Barnes, una periodista demasiado ambiciosa, demasiado...Foto: Especial

Zoe Barnes fue uno de los personajes principales en la primera temporada de House of cards, pero se acercó demasiado al fuego de Underwood, quien la asesinó sin contemplaciones arrojándola a las vías del Metro. Antes, la hermosa muchacha crecida en el Washington Herald y que había comenzado a desplegar grandes las alas en un ascendente sitio de Internet, creía tener al congresista en sus redes. Kate Mara, la actriz a la que le tocó en suerte provocar los suspiros de los espectadores y del propio protagonista de la serie, cree que su personaje no se merecía la muerte. Tiene razón. El homicidio, sin embargo, marcó la esencia real de la historia: esto demuestra que aquí no estamos jugando, parece decir Frank con voz en off y un cuchillo sangrante en la mano.

SI DEDICAS TODA TU VIDA A FRANK UNDERWOOD, LA PIERDES

Doug Stamper, el pobre Doug Stamper. Foto: Especial
Doug Stamper, el pobre Doug Stamper. Foto: Especial

Doug Stamper era un alcohólico recuperado hasta que cambió su adicción al vino por su entrega incondicional a Frank Underwood. La jugada le funcionó durante un buen tiempo, aunque le costó más que la moral y la salud lavar trapos sucios de su patrón. “No quiero saber, sólo hazlo” es la frase preferida del congresista a su ladero. Por otro lado, nunca se priva de dejar en claro las veces que le ha dado una segunda e incluso una tercera oportunidad, algo que no hace con nadie. En una de sus “misiones”, Doug (personaje a cargo de Michael Kelly) conoce a la prostituta Rachel Sponer y, como debe ser, se enamora enfermizamente de ella. Una relación tortuosa que recorre toda la segunda temporada concluye el día en que Rachel ¿lo mata? a pedradas en un bosque oscuro y deja su ¿cadáver? tirado en el pasto. Bellezas del último capítulo cuyas consecuencias veremos en la tercera temporada.

CREÍSTE QUE CLAIRE TE AMABA, PERO ELLA SÓLO TIENE OJOS PARA FRANCIS

Se acercó demasiado a su modelo fotográfico. Foto: Especial
Se acercó demasiado a su modelo fotográfico. Foto: Especial

Claire Underwood es la única que llama Francis a su marido. Los demás le dicen Frank. “Suena más sofisticado y a él le gusta eso”, explica la mujer. Ese único detalle le tendría que haber bastado al otrora exitoso fotógrafo Adam Galloway para entender de qué extraña sustancia está hecha la relación de la pareja más intrigante de Washington. Sin embargo, enamorado perdidamente de Claire, pagará caro haber pretendido a la esposa del congresista. En el camino, Adam (Ben Daniels) será torturado psicológicamente, puesto en ridículo en forma pública, perderá su prestigio profesional y pondrá en riesgo la vida de la familia de su nueva novia. No hay sitio para los débiles entre los Underwood. Lo ha aprendido con sangre, sudor y lágrimas el bueno e ingenuo de Adam. “Lamento haberte conocido”, le dice entre lágrimas a Claire. Y sí.

LINDA VÁZQUEZ, NO, NO PUEDES CON ÉL

Linda Vázquez se dio cuenta demasiado tarde. Foto: Especial
Linda Vázquez se dio cuenta demasiado tarde. Foto: Especial

Si en la primera temporada, Linda Vázquez, la Jefe del Gabinete de la Casa Blanca, parecía tener todos los ases en la manga para dominar las ambiciones siempre desmedidas de Frank Underwood, muy tarde aprendió la fuerza real del congresista. En el camino al sillón presidencial, Linda cumple un papel preponderante y prácticamente lo lleva de la mano a la vicepresidencia. Cuando se da cuenta de cómo ha caído en la telaraña tejida en las sombras por su compañero de trabajo, da un paso atrás no sin antes perder la confianza del primer mandatario estadounidense, al que amparaba casi con devoción. Aunque tiene un regreso que parece en principio triunfal, no hay caso: Linda Vázquez (Sakina Jaffrey) no puede con Frank Underwood.

EL FUEGO DE LAS COSTILLITAS DE CERDO ENCENDERÁ EL INFIERNO

Freddy ya no hace más costillitas. Foto: Especial
Freddy ya no hace más costillitas. Foto: Especial

Freddy Armstrong, un negro cincuentón de los barrios bajos de Washington, hace las mejores costillitas de cerdo del condado. Sus mañas culinarias lo convierten en el chef preferido de Frank Underwood. La relación crece hasta convertirse casi en una amistad. Con el tiempo, Freddy llega a cocinar costillas para el presidente de los Estados Unidos. La vida le sonríe. Le hacen una nota para una importante revista. Le ofrecen generar una franquicia con su modesto local de barbacoa, los nuevos clientes doblan la esquina. Sin embargo, como corresponde cuando en tu camino se cruza un Underwood, las cosas comienzan a darse vuelta y al final de la segunda temporada, Freddy es la sombra de lo que era y su pasado de pandillero lo vuelve a tomar los tobillos. Su carrera hacia el éxito se frena, regresan la miseria y el dolor, pierde la amistad con Frank. Buen provecho.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero