Para hacer la pruebas se utiliza a un animal al que se le provoca una lesión pulmonar y luego se intenta sanar empleando el aparato. Los resultados se comparan con los que se obtienen utilizando un ventilador de fábrica, certificado, en el cerdito.

PANAMÁ, 20 septiembre (AP).— Médicos intensivistas e ingenieros panameños realizaban el jueves pruebas de un prototipo de ventilador mecánico en cerditos que padecen lesiones pulmonares como parte de un proyecto para fabricar estos aparatos ante la demanda por la pandemia del nuevo coronavirus.

Los ensayos se llevaban a cabo en el complejo veterinario de la Universidad de Panamá y forman parte de un proyecto denominado “Ventiladores por Panamá”, que agrupa a varios equipos de ingenieros que adelantaban prototipos de estos dispositivos fabricados localmente.

El prototipo “PSED-AMBU-PLC” de la empresa Panama Service Electronics & Distribution (PSED) es el que ha avanzado más rápido en los protocolos que se requieren para validar el modelo.

La idea arrancó a fines de marzo, cuando el país registraba los primeros casos de coronavirus y se temía que en los meses siguientes hubiera un colapso de los sistemas de salud ante la insuficiente infraestructura y equipos respiratorios.

Investigadores afirman que el prototipo es muy prometedor. Foto: Arnulfo Franco, AP

La ingeniera Elida de Obaldía, de la Universidad Tecnológica de Panamá e integrante del equipo organizador del proyecto, dijo a The Associated Press que el prototipo que se está ensayando es muy prometedor. Explicó que para hacer la pruebas se utiliza a un animal al que se le provoca una lesión pulmonar y luego se intenta sanar empleando el aparato. Los resultados se comparan con los que se obtienen utilizando un ventilador de fábrica, certificado, en el cerdito.

En los ensayos participan médicos intensivistas, ingenieros y veterinarios y van registrando los detalles de las pruebas.

“El 90 a 95por ciento de las pruebas han sido exitosas”, dijo el doctor José Manuel Trujillo, especialista en medicina interna, crítica y cuidados intensivos. Agregó que los resultados de los pruebas del ventilador deben ser publicados y certificados a nivel científico.

“El trabajo que estamos haciendo hay que llevarlo a una publicación y después de esto hay que validarlo y certificarlo, pero eso no se hace en Panamá. Tenemos que buscar la manera de certificar los ventiladores para el posterior uso en seres humanos”, explicó el galeno, que trabaja en el hospital público Gustavo Nelson Collado de la central provincia de Herrera. “Estamos terminando las pruebas exigidas para poder publicar el trabajo y hacerlo tal cual debe ser, está en juego la salud”, apuntó.

Por su parte, la ingeniera de Obaldía dijo que los ensayos en cerdos “se ven muy positivos”.

“Los prototipos pueden tener ese papel de estar accesibles cuando no hay ventilador”, señaló. “Saber que lo podemos hacer en Panamá y saber que los médicos están dispuestos y que el Ministerio de Salud está dispuesto a introducirlos es lo que estamos esperando, tener esa seguridad de que no nos vamos a quedar sin ventiladores”, apuntó.

Para Panamá, un país cuya economía está fundamentada en el sector servicio y logístico impulsados por su posición geográfica y con una carente producción industrial, embarcarse en dicha iniciativa supone un esfuerzo.

“Son líneas de investigación que no existían en Panamá antes de que llegara la pandemia, pero rápidamente gracias a esta colaboración interdisciplinaria e interinstitucional en que prácticamente cada profesional lo ha hecho de manera voluntaria porque la iniciativa no maneja fondos, se ha logrado avanzar y ha sido una experiencia enriquecedora”, dijo Rolando Gittens, ingeniero investigador del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá (INDICASAT), uno de los coordinadores de la iniciativa.

La ingeniera de Obaldía dijo que los ensayos en cerdos “se ven muy positivos”. Foto: /Arnulfo Franco, AP

Gittens explicó que el modelo que se está probando está “basado en la automatización de las bolsas de resucitación manual conocida como Ambu. Ese diseño ha podido avanzar sumamente rápido por todo el esfuerzo que ha puesto el equipo, pero también porque han tomado una estrategia bastante interesante de utilizar dispositivos, partes y piezas que ya tiene certificación para uso en pacientes”.

La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) forma parte de la coordinación general del proyecto, que apoya a los equipos de ingenieros con los aspectos de diseño homologado, logística de acceso a instalaciones, equipamiento, contactos y planificación experimental que les permitiera pasar de un prototipo académico a un producto acabado y validado.

A la fecha los casos activos de coronavirus en Panamá suman 24 mil 481 y los decesos alcanzan los 2 mil 213 al registrarse 15 nuevos fallecimientos. El total acumulado de contagios es de 104 mil 138. Los hospitalizados suman 883 y de ellos 731 se encuentran en sala y 152 en UCI.

Panamá mantiene —desde hace más de un mes— a la baja las cifras de nuevos contagios y de decesos por coronanivirus, luego de mantenerse a mediados de año con un elevado repunte. Las cifras fueron especialmente preocupantes durante el mes de julio, cuando se reportaron casi 800 personas muertas y la cifra diaria de nuevos contagios superaba los mil. La infraestructura hospitalaria tuvo que ser reforzada con urgencia.