#Anuario2016 | Muchos factores le pasaron factura a Televisa y Tv Azteca este 2016. Ambas televisoras hicieron apuestas: la empresa de Emilio Azcárraga le dijo adiós a Chabelo, a Joaquín López-Dóriga, a Adela Micha y a Víctor Trujillo; mientras que la Ricardo Salinas Pliego dijo que no haría más telenovelas, a pesar de que Lo que callamos las mujeres es el producto que más ganancias le produce.
Para ellos, todo el año se tradujo en pérdidas económicas; el negocio parece ya no caminar muy bien. Los cambios y las reestructuras que a final de cuentas fueron pruebas-error, confirmaron lo evidente: la ruptura de la televisión con una audiencia cada vez más exigente.
Ciudad de México, 25 de diciembre (SinEmbargo).– Si se revisa el proceso electoral de 2012, es imposible no hacer mención del movimiento #YoSoy132, que desde el primer día pugnó por la democratización de los medios de comunicación y puso en la agenda nacional el desencanto de muchos con las dos grandes televisoras de México: Televisa y Tv Azteca.
Ambas, para entonces, acaparaban el 96.5 por ciento del mercado de la televisión abierta y ese número les otorgó el título del duopolio televisivo, que además, también recibía el 48 por ciento de la inversión publicitaria.
Enrique Peña Nieto fue nombrado por muchos como el candidato de las televisoras. Como Gobernador del Estado de México y después como contendiente a la Presidencia por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), para una parte de las audiencias era evidente el tratamiento informativo que las principales televisoras le daban a sus actos públicos y a sus acciones como funcionario.
Luego de aquel mayo de 2012, ya con jóvenes en las calles que exigían no votar por el candidato que no pudo enlistar tres libros que habían marcado su vida, la invitación a un boicot a la televisión quedó impregnado casi de manera permanente.
Cuatro años después, el gobierno del ahora Presidente Peña Nieto está en declive y, de manera casi proporcional, está la crisis de Televisa y Tv Azteca. Los números en los tres casos, hablan por sí solos. También, para los tres, 2016 es un año donde los pendientes no se concluyeron de la mejor manera y ahora los arrastran al 2017.
Desde la entrada en vigor de la nueva regulación en telecomunicaciones, el valor de las acciones de Televisa ha perdido 13.74 por ciento y para TV Azteca la caída es de 59.23 por ciento.
Es el descontento social el que pasó factura, coinciden especialistas.
Mientras, el nuevo canal de televisión digital que ganó Grupo Imagen, a pesar de ser anunciado con bombo y platillo no cubrió las expectativas de dar pluralidad en cuanto a lo periodístico. En gran medida apostó por una programación que ofrece barras matutinas para mujeres, telenovelas y el noticiero nocturno con Ciro Gómez Leyva.
Para el mercado de la televisión abierta, éste es el segundo año en el que el Internet y los servicios Over-The-Top (OTT) sumaron aún más fuerza de la que encontraron desde un inicio. Televisa rompió con Netflix y creó Blim, su propia plataforma de contenidos. En esta materia, si el año anterior cerró con dos OTT, Netflix y Clarovideo, en 2016 se sumaron Blim y HBO.
En 2017 se espera la licitación de los 148 canales que salieron de la cadena que se canceló en 2015. Podrán participar Televisa, Tv Azteca, Imagen Tv, Multimedios, Radio Centro, MVS y Radio Fórmula sólo en las zonas donde aún no tengan cobertura y podrán quedarse con uno o más canales.

LOS POLÍTICOS CAYERON, LA TV TAMBIÉN
Para Gabriel Sosa Plata, académico y analista de medios de comunicación, la crisis de la televisión abierta no se puede separar de la crisis política que hoy se tiene en México. No sólo con el Presidente que, de acuerdo con las mediciones que se realizan desde 1995, tiene los niveles más bajos de popularidad, sino también con los gobernadores y ex gobernadores que hoy son acusados de haber incurrido en actos de corrupción.
En ese escenario, dice, los medios de comunicación incluso fueron cómplices de los saqueos de dinero público y de los malos manejos políticos, todo por preservar el dinero de la publicidad oficial.
“2016 fue un año clave en la historia de la televisión mexicana, porque tuvimos las principales crisis que han vivido las televisoras del país en relación con sus audiencias. Ese vínculo que habían establecido con éstas durante años, se rompió. Ellos podían imponer las reglas del juego, pero la irrupción, fundamentalmente de las Over-The-Top (OTT) y de entrada, la llegada de un nuevo operador de televisión abierta y el fuerte activismo que vemos en las redes sociales, hablan de desafíos muy importantes para las televisoras, particularmente para Ricardo Salinas y Emilio Azcárraga”, comentó Sosa Plata en entrevista con SinEmbargo.
El especialista consideró también que ambas televisoras vienen arrastrando un enojo provocado por el manejo que los medios hicieron primero, de la gestión de Enrique Peña Nieto como Gobernador del Estado de México, y después como candidato a la Presidencia de la República. Ese comportamiento, lo calificó, como una “obsesión por estarlo protegiendo”, pese a las enormes denuncias de corrupción que se han dado en esta administración.
Lo mismo ocurrió con los gobernadores, “existían datos contundentes de lo que sucedía con el uso de los recursos públicos y los medios tradicionales fueron omisos en relación con su responsabilidad periodística y en garantizar el acceso a la información de la ciudadanía. Estaban apegados a las líneas gubernamentales por los recursos de la publicidad. Esto lo vemos en las televisoras, es parte de la crisis”, agregó.
Los cambios, por lo tanto tenían que hacerse, pero no bastaron para plasmar esa ruptura con el poder político y con los intereses económicos a los que han estado ligados durante décadas; con diferentes gobiernos federales, estatales y municipales.
“En ese sentido fue decepcionante lo que ofreció Imagen Tv. Se ve ahí una televisora muy conservadora. Han sido quizá propositivos y un poquito arriesgados en el ámbito de la ficción, con las telenovelas particularmente con las novelas de Epigmenio Ibarra, pero no en el ámbito de las noticias, porque se apoyó en figuras ya conocidas. De todas maneras no se iba a atrever demasiado en hacer un periodismo radicalmente distinto porque la familia Vázquez Raña está muy ligada a intereses económicos y políticos históricos. El problema son ellos, los propios empresarios que son los que determinan las líneas editoriales de sus medios”, comentó al respecto Sosa Plata.

LOS NÚMEROS ROJOS
Desde la perspectiva de Sosa Plata, lo que sucedió fue una fragmentación de la audiencia, que ahora está expuesta a una gran cantidad de señales de televisión, a los servicios OTT y a los contenidos que Internet genera, es decir, es la multiplicación de toda la oferta, lo que trajo competencia, algo que hasta hace años era algo desconocido para el duopolio y que quedó reflejado en las ganancias de estas empresas.
En el caso de Televisa, la utilidad neta disminuyó a 600.4 millones o 58.7 por ciento, en el primer trimestre de 2016 en comparación con los mil 453.4 millones en el mismo periodo de 2015. La disminución neta de fue de 853 millones.
Las ventas por publicidad disminuyeron 3.1 por ciento a 4 mil 478.7 millones en comparación con los 4 mil 623.9 millones.
Pero la Venta de Canales aumentó 31.2 por ciento a mil 077.9 millones en comparación con 821.8 millones en el primer trimestre de 2015. Este aumento lo atribuyó a la continua adición de suscriptores de televisión de paga.
También los ingresos por Venta de Programas y Licencias incrementaron 25 por ciento a mil 969.8 millones en comparación con mil 575.3 millones en ese primer trimestre.
Mientras, para el segundo trimestre, las ventas netas aumentaron 12.1 por ciento, pero las ventas por publicidad sólo crecieron 2.1 por ciento a 5 mil 351 millones en comparación con 5 mil 238.5 millones en el segundo trimestre de 2015.
De nueva cuenta, los ingresos por Venta de Canales aumentaron 34.7 por ciento a mil 150.3 millones en comparación con 854.1 millones en el segundo trimestre de 2015.
Para el tercer trimestre, la caída en los principales segmentos fue más evidente. La utilidad neta disminuyó a mil 062.1 millones en comparación con los 6 mil 545.8 millones del mismo periodo del año anterior. La disminución neta de 5 mil 483.7 millones reflejó un cambio desfavorable de 7 mil 979.2 millones en ingresos o gastos financieros.
Las ventas por Publicidad también disminuyeron a 1.5 por ciento, quedando en 5 mil 397.9 millones en comparación con 5 mil 479.6 millones del tercer trimestre de 2015. Todo el año, el argumento que justifica la constante caída es que sus planes de ventas “están en reestructura”.
Por el contrario, los ingresos por Venta de Canales aumentaron 20.4 por ciento a mil 125.8 millones. Esto de nueva cuenta obedece al incremento de suscriptores a los servicios de televisión de paga.
Finalmente, los ingresos por Venta de Programas y Licencias del tercer trimestre disminuyeron 2.6 por ciento a 2 mil 152.6 millones en comparación con los 2 mil 211 millones en el tercer trimestre de 2015.
La información del cuarto trimestre, que será publicada en febrero de 2017, reflejará el tamaño de la crisis y mostrará los números que dejaron los cambios que la televisora realizó con el fin de recuperarse frente a las audiencias. La principal, se dio a conocer hace unas semanas, cuando Grupo Televisa anunció que los programas de la barra nocturna de información conducidos por Joaquín López-Dóriga, Adela Micha y Víctor Trujillo “Brozo” saldrían del aire a partir de enero de 2017 por “razones comerciales”.
ADEMÁS
En lo que respecta a Tv Azteca, 2016 fue un año en el que se “reinventó”: “la compañía se reinventa con los contenidos más innovadores de la televisión abierta, y fortalece su posicionamiento en el mercado de medios en México”, señaló la compañía en su informe enviado a la BMV, sin embargo, la reinvención ha mostrado resultados a marchas forzadas.
En el tercer trimestre de 2016, las ventas publicidad crecieron 3 por ciento y las ventas de contenido a otros países sumaron 33 millones de pesos, luego de los 47 millones del año anterior; las principales ventas fueron de los programas Lo que callamos las mujeres 3 en Sudamérica, y La Academia Kids en Asia, así como de la venta de señales de TV Azteca al resto del mundo.
Televisión Azteca tuvo pérdidas por mil 906 millones de pesos, lo que significó alrededor de 132 por ciento en comparación con las pérdidas del mismo trimestre de 2015.
En el reporte financiero, la televisora señaló que las ventas del periodo se ubicaron en 3 mil 424 millones de pesos, lo que significó un crecimiento de sólo 8 por ciento, mientras que las ventas de publicidad crecieron 3 por ciento para ubicarse en 2 mil 743 millones de pesos. En ningún rubro creció más del 10 por ciento.
NO LOS DESESTIMEN
Aunque los números reflejen crisis, el poder de ambas sigue siendo grande. La televisión es el medio de comunicación que está presente en el 97 por ciento de los hogares del país y de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), los mexicanos ven televisión 20.21 horas a la semana además de que cerca del 50 por ciento de los hogares no cuenta con un acceso a Internet.
“El dinero que recibe por publicidad no está nada mal para una industria que supuestamente está en crisis. Nos damos cuenta que sigue siendo competitiva, no solo en la influencia en zonas en las que Internet aún no llega o la oferta de televisión es reducida, sino también porque las mismas empresas de televisión, sobre todo Televisa, desde hace años ha tenido clara la estrategia de expandirse al sector de las telecomunicaciones. Ha hecho adquisiciones en televisión de paga y así domina el 60 por ciento de ese mercado que no ha dejado de crecer en los últimos años y no ha dejado de ser para Televisa, una de sus principales fuentes de ingresos y a eso se le agrega su incursión en el servicio OTT con Blim, vemos que ha tejido las estrategias que han desarrollado otros conglomerados mediáticos en el mundo”, señaló Sosa Plata.
En este sentido, el reto continua siendo recuperar la relación con las audiencias nacionales, continuó Sosa Plata, porque sí fueron muy notorios los cambios que ambas televisoras hicieron este año y que no fueron los más exitosos, sobre todo porque las clases medias urbanas son las que tienen una posición cada vez más crítica respecto a los contenidos tradicionales de los medios, tanto televisión como radio y medios impresos, porque ha habido una especie de fraude hacia las audiencias y lectores.
“Estos medios no se han adecuado a los cambios de la población mexicana en los últimos años ni a los cambios democráticos, refiriéndome a los cambios de percepción y apertura, de necesidad de contenidos cada vez más inteligentes. La sociedad está enojada por la manera en cómo se han hecho las coberturas periodísticas en los últimos años”, agregó Sosa.






