Las esculturas de Adrián Villar Rojas o cómo especular con el desastre para contar todo de nuevo

20/09/2012 - 12:00 am

Adrián Villar Rojas especula antes que nada. Por medio de gigantescas esculturas fantasea con la idea de que el futuro inevitablemente llegará, sólo que en lugar de hacerlo con la seguridad y/u optimismo con la que muchos lo hacen, en su visión hay una catástrofe que podría borrar a la humanidad de esta existencia.

Partiendo de la idea apocalíptica de que la humanidad sólo podrá ser ser narrada a partir de los restos que ésta deje tras su pérdida, el artista nacido hace 32 años en Rosario, Argentina deja pistas confusas a estos investigadores que indagarán en los años venideros. Villar Rojas apuesta por lo monumental como única vía de dejar huella en la Tierra, aunque antes juega en el proceso, como un niño que coloca deliberadamente un objeto al azar en un sitio al que no pertenece.

En 2011 el jurado del 9º Premio Benesse, otorgado por la Fundación japonesa de arte y arquitectura Naoshima, decidió por unanimidad premiar a Adrian Villar Rojas entre los artistas que participaron de la 54 Bienal de Venecia por su instalación monumental llamada “El asesino de tu herencia”, basada en el cuento de Jorge Luis Borges “Las ruinas circulares”. En esta obra el artista argentino representa con la arcilla elementos de la cultura contemporánea, mezclándolos en un collage ciclópeo que hace de muestrario de ruinas inconexas que podrían provocar confusión y extrañas teorías a un hipotético arqueólogo del futuro.

Mamíferos gigantes con extrañas protuberancias, varados a mitad de un bosque; mechas sacados de historias de anime, así como gigantescas columnas aparentemente derrumbadas son parte de este juego creado por este artista, en el que el presente es especulación. Sin embargo, no por ello Adrian Villar es optimista; al contrario, lo ideal para que este ejercicio lúdico se redondee sería que, en efecto, el fin de la humanidad ocurriera.

Redacción/SinEmbargo

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