El Museo de Israel y Google digitalizan los Rollos del Mar Muerto

26/09/2011 - 8:23 pm

(CON INFORMACIÓN DE EFE).- El Museo de Israel junto con Google anunciaron la digitalización de los Rollos del Mar Muerto, unos pergaminos que contienen fragmentos de todos los libros del Antiguo Testamento, así como varios textos apócrifos y escrituras de sectas.

Escritos en hebreo antiguo y en arameo, el museo subió a internet cinco de los ocho rollos que están en su poder, en lo que el director de la institución, James Schneider, calificó de un “perfecto matrimonio” entre la tecnología y la historia.

Fotografiados página por página, los rollos han sido procesados hasta darles su forma original.

Por el momento, Google solo traduce al inglés el principal pergamino, aunque está previsto su publicación en español.

Con este logro, comentó Schneider, Internet ha roto las barreras entre la información y las personas, y ya no sólo unos pocos podrán acceder a los pergaminos.

"Llevábamos algún tiempo pensando cómo preservar los rollos y su contenido en las mentes de la gente, y mantener vivo su significado", afirmó hoy el directivo en una conferencia de prensa con motivo del lanzamiento del nuevo sitio en internet con las fotografías de los manuscritos.

Fotografiados columna por columna con una cámara de alta resolución y un fugaz flash (1/4000 segundos de duración) sin rayos ultravioletas para no dañar la piel sobre la que fueron escritos, las imágenes han sido procesadas y yuxtapuestas hasta devolverles en pantalla su formato original de pergamino.

"Internet ha roto las barreras que había entre la información y la gente", explicó Yosi Matías, jefe de I+D de Google Israel, quien destacó la importancia de "universalizar" este tipo de contenidos porque con ellos "la gente puede enriquecer sus conocimientos y la comprensión de los eventos históricos clave".

Según Matías, que ha participado en una iniciativa similar en el Museo del Prado, el "génesis" de este proyecto se remonta a hace unos años, cuando el Museo del Holocausto de Jerusalén se planteó la digitalización de sus monumentales archivos históricos y fotográficos.

La de los rollos del Mar Muerto fue planteada por un empresario privado, donante del Museo, hace sólo seis meses.

Desde entonces, un equipo de la institución y otro de Google han trabajado sin descanso hasta completar la fase inicial, que incluye también la traducción al inglés de cada frase del rollo de Isaías (siglo IV a.C), el popularmente conocido como "profeta de la paz" por sus premoniciones de un mundo sin guerras en el final de los días.

Más adelante se subirán los tres pergaminos restantes, se traducirán todos los textos a varios idiomas preferentes -entre ellos el español- y se incorporarán utilidades para la contextualización de versículos y la introducción de comentarios por los usuarios.

Adolfo Roitman, comisario del Palacio del Libro, un edificio cuya silueta de tinaja alberga los rollos más famosos y completos, explicó a Efe que hasta ahora "sólo el público que venía al Museo" o que "acudía a las distintas exhibiciones por el mundo han podido verlos".

"Google permite, por primera vez en la historia, tener acceso directo a los rollos desde cualquier parte del planeta", agregó.

¿QUÉ SON LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO?

Los Rollos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán son considerados el mayor descubrimiento de manuscritos de los tiempos modernos.

Fueron descubiertos –entre 1947 y 1956– en 11 cuevas de la región de Qumrán, a lo largo de la costa noreste del Mar Muerto. Esta es una región árida, 21 kilómetros al este de Jerusalén y 397 metros por debajo del nivel del mar.

Los primeros siete rollos fueron encontrados en 1947 por Jum’a y su primo Mohammed ed-Dhib, dos pastores beduinos de la tribu Ta’amireh en una cueva de Qumrán. Se cuenta que utilizó algunos en una hoguera para calentarse, al carecer del conocimiento de la importancia del hallazgo. Estos rollos fueron vendidos (troceados, para aumentar su precio) a un anticuario en el mercado local, extraviándose un tiempo algunos en Egipto y otros en Estados Unidos.

Los Rollos del Mar Muerto comprenden los restos de entre aproximadamente 825 y 870 rollos, representados por decenas de miles de fragmentos. Los rollos están hechos en su mayoría de pieles de animales, pero también de papiro, y uno de cobre. La mayoría de los textos están escritos en hebreo y arameo, y unos cuantos en griego.

Estos rollos aparentan ser la biblioteca de una secta judía, muy probablemente los esenios. Cerca de las cuevas, están las ruinas de Qumram, una aldea excavada a principios de 1950 que muestra conexiones tanto con los esenios como con los rollos. Los esenios eran escribas judíos y observantes estrictos de la religión. La biblioteca aparenta haber sido escondida en cuevas alrededor del comienzo de la primera revuelta judía (66-70 a.C.), mientras que el ejército romano avanzaba contra los judíos.

Los Rollos del Mar Muerto pueden ser divididos en dos categorías: bíblicos y no bíblicos. Han sido descubiertos fragmentos de cada libro de las escrituras judías (Antiguo Testamento), excepto del libro de Ester.

Ahora, identificados entre los rollos, existen 19 fragmentos de Isaías, 25 fragmentos de Deuteronomio y 30 fragmentos de los Salmos. El virtualmente intacto “Rollo de Isaías”, contiene algunas de las más dramáticas profecías mesiánicas, es mil años más antiguo que cualquier otro manuscrito de Isaías conocido previamente.

Basados en diferentes métodos de fechado, que incluyen el paleográfico, el escribano, y el carbono 14, los Rollos del Mar Muerto fueron escritos aproximadamente en el periodo entre el 200 a.C. y el 68 d.C. Muchos manuscritos mesiánicos cruciales (tales como el Salmo 22, Isaías 53, e Isaías 61) datan al menos del 100 a.C. Como tales, los Rollos del Mar Muerto han revolucionado la crítica textual del Antiguo Testamento y de las profecías mesiánicas. Los textos bíblicos de Qumran concuerdan sustancialmente con el texto Masorético, las “Septuagintas” y diferentes traducciones del Antiguo Testamento que usamos en la actualidad.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero