"Relatos e historia en México" documenta ataques piratas en Campeche

18/12/2012 - 9:10 pm

México, 18 Dic. (Notimex).- Más de 15 ataques piratas sufrió el puerto de Campeche, entre 1558 y 1708; las consecuencias: secuestro de pobladores, robo de ganado, semillas y navíos, y la destrucción parcial de algunas de sus construcciones.

Tras 20 años de su fundación, el puerto de Campeche fue atacado por un grupo de corsarios británicos al mando de William Parker, quien había sido socio de Francis Drake en el ataque a Cádiz en 1587.

El amago se realizó en la noche, ocasionando un gran desconcierto. No hubo ninguna resistencia, debido a la desorganización de la milicia y la desbandada de los vecinos que huyeron del enemigo, cita el historiador José Manuel Alcocer Bernés en su artículo "Piratas en Campeche".

Es de mencionar que la villa era un punto obligado en la navegación entre La Habana y Veracruz por la seguridad que representaba ante fenómenos naturales y la necesidad de avituallarse, pero sobre todo por la riqueza resguardada en sus depósitos y comercios.

Razón por la cual entre 1559 y 1560, previo al ataque de William Parker, un par de navíos de corsarios franceses luteranos desembarcaron en la villa sin dar tiempo a sus moradores de organizar defensa alguna, además de saquear y secuestrar a algunas mujeres y vecinos importantes, por quienes pidieron rescate. Una vez obtenido el botín, abandonaron el puerto.

En su texto, publicado en la revista Relatos e historias en México, Alcocer Bernés relata que en 1562, nuevamente los pobladores del puerto fueron atacados por franceses. En esta ocasión les robaron todo el ganado y el palo de tinte que se encontraba en la playa para ser embarcado.

A pesar de los contantes robos y temor que vivían los habitantes de Campeche, el puerto alcanzaba mayor prestigio, su comercio crecía y sostenía un intercambio activo con puertos del golfo y del Caribe. "Convirtiendo así a Campeche en una apetecible manzana para los filibusteros".

La presencia de piratas en este sitio inició a principios del siglo XVII, cuando esta práctica alcanzó su mayor desarrollo, y es que la actividad se había convertido en otra fuente de riqueza para los países europeos, al igual que lo fue el comercio de esclavos.

Fue hasta 1607 cuando se tuvo conocimiento de una posible invasión, lo que hizo que los militares de la villa se levantarán en armas, a fin de ahuyentar a los enemigos. Francia, Inglaterra y Holanda, entre los principales países rivales.

El rival, una flotilla holandesa, desembarcó por el barrio de San Román, el día de Santa Clara; eran más de 500 enemigos, al mando Diego "El Mulato" y Cornelius Jol, apodado el "Pie de Palo", según las crónicas presenciales.

En la batalla, la villa fue parcialmente incendiada, la caja de recaudos de la Corona fue robada, y algunos de los vecinos se refugiaron en el convento de San Francisco; otros fueron tomados prisioneros y por otros pedían rescate.

Jacobo Jakson, quien se hacia llamar "Conde de Santa Catalina", Henry Morgan, Eduard Mansvelt, Bartolomé "El Portugés", Rock Brasiliano, y "Lorencillo", entre otros, fueron los filibusteros que pisaron tierra campechana con el objetivo de hurtar ganado, semillas y navíos, así como secuestrar familias, tomar a algunos indígenas como esclavos y causar destrozos.

El fin de la piratería se dio en 1704, cuando se cerró el hexágono que rodeaba a la villa, asegurándola para siempre. En la actualidad estos episodios de la historia campechana se evidencian en los trazos de sus calles rectas que permiten tener una visibilidad a "tiro de arcabuz", casas con paredes gruesas y ventadas con rejas de hierro.

Redacción/SinEmbargo

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