El expresidente estadounidense es uno de los personajes que apareció en las fotografías que reveló el Departamento de Justicia hace unas semanas, las cuales están relacionadas con la investigación contra el depredador sexual.
Ciudad de México, 13 de enero (SinEmbargo).– Bill y Hillary Clinton se negaron este martes a testificar en la investigación de la Cámara de Representantes sobre Jeffrey Epstein. The New York Times informa hoy que la expareja presidencial ha iniciado una batalla que ya dura meses con el representante James R. Comer, republicano de Kentucky, desafiándolo a cumplir sus amenazas de declararlos en desacato al Congreso.
“Cada persona debe decidir cuándo ha visto o tenido suficiente y está lista para luchar por este país, sus principios y su gente, sin importar las consecuencias”, escribieron los Clinton en una extensa carta a Comer que The New York Times difunde. “Para nosotros, ahora es el momento”.
Los documentos difundidos hasta ahora por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sugieren una relación estrecha entre Clinton y Epstein.
“Los incansables esfuerzos de Comer por obligarlos a testificar reflejan su enfoque general en la investigación de Epstein de su panel. Como presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Comer ha buscado desviar la atención de los vínculos del Presidente Trump con el delincuente sexual convicto y la decisión de su administración de cerrar la investigación sobre el asunto sin revelar información clave. En cambio, ha buscado centrar la atención en demócratas prominentes que alguna vez estuvieron asociados con Epstein y su compañera de muchos años, Ghislaine Maxwell”, agrega el Times.
El diario dice que Comer ha amenazado repetidamente con declarar a los Clinton en desacato si no comparecen a declarar en persona a puerta cerrada, lo que suele ser el primer paso para remitir a alguien al Departamento de Justicia para su procesamiento. Había fijado el martes como fecha límite para la comparecencia de Clinton y el miércoles para la de Hillary Clinton.
“Pero horas antes de la fecha límite, los Clinton dejaron claro que no tenían intención de presentarse en el Capitolio para ser interrogados por Comer y los miembros de su comité. Lo hicieron mediante una carta legal de ocho páginas en la que explicaban por qué consideraban las citaciones ‘inválidas y legalmente inaplicables’, seguida de una dura misiva firmada conjuntamente, en la que prometían oponerse a Comer en este asunto durante el tiempo que fuera necesario”, explica.
The New York Times publica la carta. Los Clinton señalan en ella que habían proporcionado proactivamente a Comer declaraciones juradas similares a las que había aceptado de otros siete u ocho exagentes de las fuerzas del orden, a quienes también citó y luego excusó de testificar ante el comité. Los Clinton han reiterado que no tienen conocimiento relevante para la investigación.
“Pero el martes, fueron más allá, declarando públicamente la guerra contra Comer con medidas que parecían sentar las bases para lo que podría ser una batalla legal complicada. En una carta que abordaba la represión migratoria de Trump, su uso del Departamento de Justicia para procesar a sus enemigos e incluso la oposición de los republicanos a extender los subsidios a la atención médica, los Clinton acusaron a Comer de potencialmente paralizar el Congreso para implementar un proceso impulsado políticamente ‘literalmente diseñado para resultar en nuestro encarcelamiento’”, detalla el Times.




