#UnAñoPeligroso ¬ México evita aranceles por ahora, pero Trump abre más y más frentes

17/01/2026 - 12:05 am

México ha evitado los aranceles más duros de Donald Trump gracias al T-MEC y a la integración industrial, pero enfrenta presiones crecientes de Estados Unidos en seguridad, migración y comercio.

Ciudad de México, 17 de enero (SinEmbargo).- México ha logrado librar las presiones arancelarias como ningún país, pero al mismo tiempo enfrenta presiones en temas como seguridad. La integración industrial y medianamente el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han servido de protección. Pero la exportación automotriz ya reporta caídas y, apremiado por el Gobierno de Donald Trump, nuestro país impuso aranceles a China y otros países asiáticos.

Desde el primer día de su segundo Gobierno, el 20 de enero de 2025, Trump instruyó analizar posibles aranceles contra México, Canadá y China. El 1 de febrero la Casa Blanca anunció oficialmente un arancel adicional del 25 por ciento a las todas las importaciones de nuestro país por la “extraordinaria amenaza que representan los inmigrantes ilegales y las drogas, incluido el mortal fentanilo”. A partir de ahí, la emprendió contra todo el mundo.

Ni la entrega de decenas de capos, el desmantelamiento de narcolaboratorios o la reducción de 50 por ciento en el trasiego de fentanilo, ha sido suficiente para Estados Unidos. Hace unos días, el Secretario de Estado, Marco Rubio, exigió a México “resultados concretos y verificables” en el combate a los cárteles de la droga. En otros momentos, Rubio ha elogiado la cooperación de México en temas de seguridad.

En el flujo migratorio, las propias autoridades estadounidenses han reportado “avances”. El reporte de diciembre, el más reciente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) informa de 30 mil 375 encuentros con migrantes. Esto representa 92 por ciento menos que en la administración de Joe Biden.

“Se ha señalado por parte de varios economistas que México ha sido bien tratado por parte de Estados Unidos”, dijo en entrevista Arturo Huerta, profesor-investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Pero “México se ha subordinado a los lineamientos del Gobierno de Estados Unidos, que le ha pedido frenar las importaciones provenientes de China y comprarle más a Estados Unidos”, agrega.

En diciembre de 2026, el Congreso aprobó una reforma enviada por la Presidenta Claudia Sheinbaum por la que se imponen aranceles de 5 a 50 por ciento a productos de países asiáticos, entre ellos, China, Corea del Sur, India, Vietnam y Tailandia. La mandataria rechazó que sea una modificación contra China, y ha explicado que se aplicarán a los países con los que México no tiene acuerdos comerciales.

La Cámara de Diputados avaló la reforma para imponer aranceles a productos de China y otros países.
La Cámara de Diputados avaló la reforma para imponer aranceles a productos de China y otros países. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro

Tras aprobarse los cambios a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación, China expresó su desacuerdo. El Ministerio de Comercio indicó que su país “siempre se ha opuesto a toda forma de aumento unilateral de aranceles y espera que México corrija cuanto antes tales prácticas unilaterales y proteccionistas”.

Arturo Huerta pone en duda el “buen trato” a México al observar que “en la industria automotriz han caído las exportaciones de autos que no cumplen las reglas de origen establecidas dentro del tratado de libre comercio”. El pasado 12 de enero el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) informó que, en 2025, México produjo 34.8 por ciento menos vehículos pesados que en 2024 y se exportaron 28.6 por ciento menos autos de ese tipo.

Los aranceles a China van a “impactar en la economía nacional”, incrementando costos, porque las autopartes fabricadas en México para importar y para el mercado interno tienen componentes chinos, explicó Arturo Huerta.

Así comenzó todo

Llamada tras llamada, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha logrado frenar los impulsos arancelarios de Donald Trump. El primer arancel adicional contra México se impuso el 1 de febrero y fue del 25 por ciento a todas importaciones. Pero la mandataria logró pausar un mes su entrega en vigor tras haber conversado con su homólogo el 3 de febrero.

Ambos gobiernos acordaron establecer un grupo de trabajo en comercio y en seguridad. México se comprometió a reforzar la frontera norte y enviar 10 mil elementos de la Guardia Nacional. Estados Unidos, por su parte, aceptó trabajar conjuntamente para evitar el tráfico de armas hacia territorio mexicano.

En ese lapso, el Gobierno de México hizo una entrega sin precedentes de 29 capos mexicanos a Estados Unidos. Ente ellos, Rafael Caro Quintero, fundador del Cartel de Guadalajara y acusado de asesinar al agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Enrique Camarena.

Rafael Caro Quintero llega a Estados Unido, luego de ser entregado por el gobierno mexicano. Foto: Cuartoscuro.

Pese a ello, el 4 de marzo entró en vigor el arancel del 25 por ciento, violando el T-MEC. Claudia Sheinbaum anunció que podría imponer aranceles y medidas no arancelarias. Pero siguió negociando y, a la par, llamó a una gran concentración en el Zócalo capitalino el domingo 9, donde informaría sobre su estrategia.

El 6 de marzo, Sheinbaum y Trump telefonearon nuevamente y la Presidenta logró un aplazamiento hasta el 2 de abril. El domingo, ante un Zócalo abarrotado, dijo a la ciudadanía congregada: “no somos extremistas, pero tenemos muy claro que hay principios irrenunciables. No podemos ceder en nuestra soberanía, ni puede resultar afectado nuestro pueblo por decisiones que tomen gobiernos o hegemonías extranjeras. En ese caso, siempre actuaremos de inmediato”.

El 9 de marzo, Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, encabezó una asamblea Informativa ante ciudadanos en el Zócalo, ahí informo de aplazamiento de los aranceles. Foto: Cuartoscuro

Y llegó el 2 abril, nombrado por Donald Trump como el “Día de la Liberación”. Otra fecha caótica para las bolsas mundiales, que cayeron tras el anuncio de aranceles recíprocos contra casi todo el mundo, incluida Europa e islas Heard y McDonald, habitadas sólo por focas y pingüinos.

México quedó exento de esos aranceles debido al T-MEC. Pero sí aplicó aranceles 25 por ciento para los bienes que están fuera de ese tratado, así como del 25 por ciento para el acero, el aluminio y los vehículos.

El 31 de julio, tras una llamada telefónica, la Presidenta logró otra prórroga, esta vez de 90 días para la entrada en vigor de aranceles del 25 por ciento a todas las importaciones. “Se salvaguarda el T-MEC”, dijo la mandataria en aquella ocasión.

En agosto, México entregó a Estados Unidos otros 26 capos de la droga, entre ellos,  Servando Gómez Martínez, alias "La Tuta", líder de La Familia Michoacana y a quien las autoridades mexicanas identificaron como uno de los capos más sanguinarios del país. Sin embargo, en ese mes Trump incrementó de nuevo la tasa arancelaria a las importaciones de acero y aluminio a 50 por ciento.

En noviembre, previo a que se cumpliera el plazo acordado en julio, los mandatarios volvieron a hablar. En una llamada muy rápida, como lo informó Sheinbaum, acordaron seguir revisando las 54 barreras no arancelarias que Estados Unidos reclama a México. Se trata de regulaciones que, según el Gobierno de Trump, son abusivas y perjudican a productos estadounidenses.

“Los mismos aranceles vulneran los acuerdos alcanzados en la Organización Mundial del Comercio” y el T-MEC, apunta el economista Arturo Huerta.

Tanto en la revisión del T-MEC como en las negociaciones arancelarias, Estados Unidos intentará reducir su déficit comercial con México, señala el especialista. “Ya disminuyó su déficit con China a costa de importar más de México y de otros países. Pero ellos están por dinamizar más su industria y seguirán presionando a México a que les compre más y les venda menos, lo cual va a afectar a la economía nacional”.

Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, habló sobre los aranceles recíprocos que el gobierno estadounidense anunció. Foto: Cuartoscuro.

México, ¿el ganador?

En Estados Unidos, la lectura en varios sectores es que México es el gran ganador de la política arancelaria de Trump. A finales de diciembre, tras consultar a diferentes analistas, el diario The Wall Street Journal indicó que, debido a que los aranceles impuestos a este país son menores a los de la mayoría y dado que se quiere limitar las compras a China, las importanciones desde México están cubriendo parte de la demanda.

Pero veamos algunos de resultados de la estrategia arancelaria en cifras.

Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), en 2024, del total global de las exportaciones de mercancías, las de China representaron el 14 por ciento. Esto es sin tomar en cuenta la venta de servicios. En cambio, las exportaciones de Estados Unidos fueron el 10 por ciento de todas las ventas mundiales.

Esas cifras no dibujan para nada a un imperio. Pero Donald Trump las usa en su discurso para generar odio entre la ciudadanía estadounidense contra China, México o cualquier otro país. Lo ha hecho desde su primer gobierno, pero en este segundo mandato ha extremado sus medidas. El 2 abril, el “Día de la Liberación”, al anunciar aranceles para casi todo el mundo, dijo que su país ha sido violado y saqueado por otras naciones.

Según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, en 2020 —que fue el último año del primer Gobierno de Trump— el déficit comercial con China fue de más de 307 mil 966 millones de dólares. Con una política arancelaria más feroz, al cierre de 2025 —el primer año del nuevo periodo de Trump— el déficit fue de 175 mil 412 millones de dólares. Una reducción de cerca del 43 por ciento entre 2020 y 2025.

Balanza comercial de Estados Unidos con China y México. 

Con México sucedió lo contrario en ese mismo periodo, el déficit creció 49. Según las estadísticas del vecino del norte, en 2020 el déficit comercial que tenía con nuestro país era de 110 mil 964 millones de dólares y para 2025 se ubicó en 164 mil 815 millones de dólares. Sin embargo, si comparamos el déficit de 2024 (que llegó a más de 171 mil 491 millones de dólares) con 2025, vemos una reducción de 4 por ciento.

Luego, “todo el mundo anunciaba que los aranceles iban a generar un fuerte proceso inflacionario en Estados Unidos. Pero los importadores han absorbido en gran medida el costo de los aranceles y también los exportadores han asumido cierto porcentaje de los aranceles para seguir exportando a Estados Unidos”, dice Arturo Huerta.

La inflación cerró 2025 en 2.7 por ciento. Es decir, los precios aumentaron en promedio esa cantidad. Pero el costo de los alimentos creció 3 por ciento y el de la vivienda, casi 4 por ciento. Además, lo previsto, o lo deseado, por la Reserva Federal era que la inflación terminara el año en 2 por ciento.

Comerciantes en México anunciaban el alza en el precio de jitomate debido a los aranceles de Trump. Foto Cuartoscuro.

“Ahora, el problema es que el desempleo ha incrementado”, agrega el investigador. En 2025 “se generaron, en promedio 49 mil empleos por mes. Y en el último año de gobierno de Joe Biden, 2024, se generaban 168 mil empleos mensuales. Es decir, se está generando tres veces menos empleo en el gobierno de Trump”. Menos empleo y precios más altos. Pero a eso, el Gobierno estadounidense le llama “crisis de asequibilidad”.

Arturo Huerta ve complicado que los importadores estén en posibilidades de seguir absorbiendo los aranceles, por lo que terminarán trasladando el costo a quienes los consumen. Además, advierte: “de no dinamizarse la actividad económica en Estados Unidos, como se esperaba, se configuraría un estancamiento con la inflación”. O sea, estanflación: alta inflación, bajo crecimiento del PIB y alto desempleo.

Blanca Juárez

Blanca Juárez

Periodista egresada de la UNAM. Cubre temas políticos, laborales, sociales y culturales con perspectiva feminista.

Lo dice el reportero