Frente a la violencia que ha caracterizado la actuación de los agentes migratorios, hay quienes han decidido hacer algo desde sus trincheras para evitar más casos como los de Renee Good y Alex Pretti en la ciudad más poblada del estado de Minnesota.
–Con información de agencias
Ciudad de México, 25 de enero (SinEmbargo).– Hay dos grandes tareas ciudadanas en la resistencia. Una es denunciar y documentar los abusos de los agentes de la policía política de Donald Trump, y la otra es participar en los equipos que ayudan a los indefensos indocumentados, muchos de los cuales son mexicanos y viven encerrados y sin dinero, con un frío que congela hasta el aire.
El primer grupo de ciudadanos organizados usa silbatos para advertir la presencia de agentes en algún barrio, y teléfonos celulares para grabar la brutalidad y difundirla. Los dos asesinados por el ICE eran parte de ese esfuerzo civil. Por eso fue que Jonathan Ross, agente, asesinó a Renee Good en su auto al sur de Minneapolis, el 7 de enero. Por eso la ejecución, el 24 de enero, de Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años, del hospital de veteranos. Estaban allí para ayudar. Los agentes federales les dispararon sin que dieran motivo, de acuerdo con los múltiples videos.
You can clearly see the ICE agent disarm the victim before the shooting began pic.twitter.com/EFkVq5tu8M
— Liam Nissan™ (@theliamnissan) January 24, 2026
Su nombre era Alex Jeffrey Pretti. Tenía 37 años.
Era enfermero titulado.
Estaba grabando a los agentes de ICE y defendiendo a una manifestante de su agresión.Y lo ejecutaron. Shame on ICE!
https://t.co/oH7bVVDemy— Carlos Montero (@CMonteroOficial) January 24, 2026
Pero el segundo grupo de ciudadanos no es tan visible. Y es fundamental. Salva, literal, vidas.
“Desde los primeros días del enfrentamiento [en Minneapolis], muchas personas en las Ciudades Gemelas y sus suburbios se habían unido a las iniciativas vecinales, organizadas a través de chats de Signal, para rastrear a los agentes federales y habían vigilado lugares —escuelas, edificios de apartamentos, negocios locales— que consideraban particularmente vulnerables. Pero a mediados de enero, muchas de las personas con las que hablé en el sur de Minneapolis habían decidido que era más útil centrarse en los objetivos de las redadas, llevar a los hijos de las familias inmigrantes a la escuela (agentes federales en Minnesota y otros estados habían estado arrestando a los padres durante las entregas y recogidas) y entregar suministros a quienes tenían miedo de salir de sus hogares”, cuenta Charles Homans.
To all of the MAGA Republicans and ICE defenders who are claiming that this woman in Minneapolis, Minnesota, tried to run ICE officers over with her car before they shot and killed her, here is the actual video.
As you can clearly see, there are three ICE officers to the side of… pic.twitter.com/mWLV0mYVZR
— Ed Krassenstein (@EdKrassen) January 7, 2026
This isn't "self defense" by ICE agents in Minneapolis, Minnesota. It's murder.
Watch in slow motion. The officer fires shots two and three at the woman after the vehicle is clearly out of harms way.
His intention wasn't to defend himself at that point. pic.twitter.com/2qav2KsdwC
— Ed Krassenstein (@EdKrassen) January 7, 2026
Homans es originario de Minnesota. Trabaja para The New York Times. Ha estado 10 días en Minneapolis y sus alrededores observando y documentando los enfrentamientos entre agentes federales y residentes de la ciudad, y entrevistando a inmigrantes, activistas y al Alcalde.
Alex Pretti se transformó de enfermero a activista en estos días. Dijeron que iba armado. Hasta la Casa Blanca lo criminalizó, algo que ya no es raro. Michael y Susan Pretti, sus padres, criticaron al gobierno por tratar de manchar el honor de su hijo: “Las repugnantes mentiras que ha dicho la administración [Trump] sobre nuestro hijo son reprobables y nauseabundas. Es evidente que Alex no tenía un arma en la mano cuando fue atacado por los matones asesinos y cobardes del ICE de Trump”, dijeron hoy en un comunicado difundido en redes sociales.
Lo que portaba en la mano derecha y que se puede ver en las imágenes de los videos publicados sobre lo ocurrido, es su celular, dicen los padres del fallecido. “Tenía el teléfono en la mano derecha y la mano izquierda, sin nada, subida para intentar proteger a la mujer que acababa de tirar al suelo el ICE. Todo ello mientras estaba siendo rociado con pimienta”, relataron. Exigen llegar a la verdad.
“Era un buen hombre”, dijeron Susan y Michael Pretti, “con el corazón roto, pero también muy disgustados”. Era “un alma amable que cuidaba de su familia y amigos, y también de los militares estadounidenses veteranos como enfermero de la UCI del Hospital de Veteranos de Minneapolis. Alex quería hacer un mundo mejor. Lamentablemente no estará con nosotros para ver el impacto que tuvo. No empleo la palabra héroe a la ligera. Sin embargo, su último pensamiento, su última acción, fueron proteger a una mujer”.
Almas buenas
Dentro de la borrasca de los días, las almas buenas. Los progresistas blancos de la zona y las instituciones de la comunidad latina, en particular la iglesia evangélica Dios Habla Hoy –con una congregación mayoritariamente latina–, que se había convertido en un centro local de reparto de alimentos, cuenta Charles Homans. Desde el inicio de las redadas federales, el pastor mexicoamericano de la iglesia, Sergio Amezcua, se había convertido en una voz de desafío en los medios.
Se autodenominaba conservador. Votó por Trump en 2024.
–Muchos de nuestros negocios decían: “Creo que Trump es la solución”. Créeme, el 100 por ciento se arrepiente”, le dijo al periodista.
En su cuenta de Facebook, en medio del dolor por el asesinato del enfermero, el pastor dijo: “La mejor manera de atravesar este momento de crisis y caos es enfocarnos en hacer algo productivo, levantar un clamor en oración por la paz, orar para que bajen las tensiones, y pedirle a Dios que mueva su mano y toque el corazón de los gobernantes, para que esta situación pueda disminuir. Pero mientras eso sucede, nosotros no podemos quedarnos paralizados. Podemos y debemos mantenernos enfocados en hacer el bien, en acciones concretas que beneficien al pueblo. Ayudar al prójimo no es opcional; es un llamado que debemos vivir en todo tiempo”.
“La palabra de Dios nos recuerda que el que da al pobre, le presta a Dios, y también nos asegura que el que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Esa es nuestra confianza y nuestra cobertura en medio de la tormenta. Por eso, en este día tan crítico, después de una tragedia que nunca debió haber ocurrido, quiero animar al pueblo. Como comunidad inmigrante, debemos estar agradecidos por la vida de Alex y René, y hoy lloramos junto a sus familias, pidiéndole a Dios que traiga consuelo, justicia y paz”, agregó.
Otro periodista, Orlando Mayorquín, cuenta en una crónica de la semana pasada que mientras miles de agentes federales han inundado las calles en el área de Minneapolis-St. Paul para detener y deportar a inmigrantes indocumentados, Amezcua ha movilizado a su iglesia y organizado entregas gratuitas de comestibles para ayudar a las personas a permanecer seguras dentro de sus hogares. Muchos de ellos podrían ser mexicanos.
Empezaron haciendo cientos de entregas por semana. Ahora son miles. Y son miles, también, los que se han unido para ayudar en la misión.
“Amezcua indicó que, hasta la fecha, la iglesia ha recibido casi 25 mil solicitudes de entrega de comestibles a través de un formulario en línea. Desde el inicio del programa, añadió, se han realizado 14 mil entregas. La iglesia de Amezcua, Dios Habla Hoy, en el sur de Minneapolis, ofrece servicios en inglés y español a unos 500 miembros. Organizó una iniciativa similar durante el pico de la pandemia de COVID-19, pero a menor escala”, cuenta Orlando Mayorquín.
–Para nosotros, como latinos en Minnesota, esto es peor que la COVID –le dijo–. Esta es una pandemia aún mayor. Nuestra comunidad está traumatizada. La gente que nació aquí está traumatizada”.
En problemas
A estas alturas, Trump acumulan más reproches que agradecimientos. Ha ido demasiado lejos aunque, por lo que se ve, quiere ir aún más allá. Hasta la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el grupo de presión más importante de Estados Unidos a favor de la posesión de armas de fuego y aliada de los más radicales de derecha, ha criticado a la Fiscalía por tratar de justificar que Alex Pretti iba armado y que por eso lo mataron.
La Policía de Minneapolis informó que Pretti tenía licencia para llevar armas de fuego y, por lo tanto, estaba legalmente capacitado para llevarla consigo. De hecho, en el estado está incluso permitido exhibirlas en público.
Los demócratas exigieron que los funcionarios federales de inmigración abandonaran Minnesota después del asesinato, mientras se viven nuevos enfrentamientos con manifestantes que salieron a las frías calles de una ciudad ya sacudida por otra muerte a tiros semanas antes. El último tiroteo también desató una batalla legal por el control de la investigación y renovados pedidos de los funcionarios estatales y municipales para poner fin al aumento de la inmigración que ha arrasado Minneapolis y las ciudades circundantes.
Las autoridades federales afirman que los agentes dispararon a la defensiva el sábado por la mañana cuando Alex Pretti intervino en un enfrentamiento entre un agente de inmigración y una mujer en la calle. Los videos dicen otra cosa. Las autoridades afirman que Pretti estaba armado, pero ningún video de un transeúnte parece mostrarlo portando un arma. En todo caso, el jefe de policía de Minneapolis afirmó que Pretti tenía permiso para portar armas.
Un juez federal ya emitió una orden que impide a la administración Trump “destruir o alterar pruebas” relacionadas con el tiroteo, después de que funcionarios estatales y del condado presentaran una demanda. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, declaró que la demanda presentada el sábado busca preservar las pruebas recopiladas por funcionarios federales que las autoridades estatales aún no han podido inspeccionar. Se programó una audiencia judicial para el lunes en el tribunal federal de St. Paul.
La popularidad de Trump se deteriora día con día. El asesinato de Renee Good aceleró la caída del apoyo popular y es probable que también lo arrastre la ejecución de Pretti. Pero nadie puede decir que es definitivo. Falta mucho para noviembre, cuando vengan las elecciones de medio término que sirven para visibilizar el apoyo real que tiene el individuo que ocupa el Despacho Oval en la Casa Blanca.
El pastor Amezcua le dijo al periodista Orlando Mayorquín que cuando escuchó que el ICE iba a Minneapolis, no se preocupó. Pensó que los agentes se centrarían en las personas con antecedentes penales y que se irían en un par de semanas.
“Esto es literalmente racismo en nombre del patriotismo, y un conservador te lo está diciendo. Me siento traicionado por Donald Trump”, dijo el pastor.




