
Ciudad de México, 10 noviembre (SinEmbargo).- “Hay que terminar con la balcanización de la literatura latinoamericana”, afirmó este viernes el escritor argentino Ricardo Piglia, al ofrecer una conferencia de prensa para medios acreditados en la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), que tiene este año a dicho país sudamericano como invitado de honor.
El autor de Respiración Artificial, Blanco Nocturno y la reciente Los caminos de Ida consideró que “uno de los caminos más urgentes que tenemos críticos, autores, lectores y editores es romper con el aislamiento literario que en hay en el continente y en el que tienen mucho que ver las grandes corporaciones españolas”.
De dicho aislamiento puede él dar fe, puesto que comenzó a ser conocido fuera de su país cuando ya tenía media obra escrita, un caso que al revés padeció el mexicano Sergio Pitol -en cuyo homenaje participó Piglia el jueves 7 de noviembre-, quien comenzó a ser leído tardíamente en Buenos Aires.
“Muchas veces viajan los escritores pero no viajan los libros. Muchos escritores argentinos buenísimos tendrían que ser conocidos en México, en Colombia y viceversa, hay muchísimos autores mexicanos que deberían ser leídos en Argentina. Por tanto, tenemos que hacer un esfuerzo para que haya por ejemplo colecciones comunes que circulen por todo el continente”, destacó.
UNA VISITA A MÉXICO
Invitado por la FILO que dirige Guillermo Quijas y cuya clausura oficial estará a cargo hoy del escritor estadounidense Richard Ford, Piglia participará este miércoles 13 de noviembre del Encuentro de Escritores en Monterrey, donde ofrecerá una conferencia sobre “Los libros de mi vida.
El 14 hablará de ¿Qué será la literatura?, durante una ponencia que se llevará a cabo en el Tec de Monterrey Campus Monterrey.
El 15 desarrollará una conferencia magistral en el Colegio de México con el tema “Las tres vanguardias” y el 16 estará en Puebla para presentar El camino de ida, la novela editada por Anagrama en 2012 y que narra la historia del profesor de literatura Emilio Renzi, que se enamora de la bella académica Ida Brown, quien muere en un extraño accidente.

Hay intriga policial, hay amores desencontrados, hay traiciones y juicios por medio de la exageración de la ficción al enclaustrado y muchas veces ombliguista ambiente universitario en los Estados Unidos, pero hay sobre todo un relato autobiográfico que Piglia, nacido en la provincia de Buenos Aires hace 73 años, ha elegido para intensificar el de por sí fluido diálogo que mantiene con sus múltiples y avezados lectores.
Precisamente, esa conexión con su público es lo que lo tiene “satisfecho” y que por otro lado lo hace sentir un “privilegiado”.
“En términos de carrera profesional, no me siento satisfecho, más bien lo contrario. Pensaba que a los 20 años iba a escribir mi obra maestra y he llegado a esta edad con esta novela que está aquí (señala Los caminos de Ida). No me voy a poner calamitoso conmigo, pero siempre uno quiere llegar más allá. Quizás por eso uno sigue escribiendo, tratando de alcanzar ese libro soñado que nunca llegará”, dijo.
“Estoy contento, eso sí, con el modo en que los lectores se han conectado con lo que he escrito y puedo decir en este punto que soy un privilegiado, por ese intercambio que también puede ser crítico, pero que siempre es estimulante”, afirmó.




