Banxico no duda en aumentar la tasa de interés; se debe mantener la calma, dice CCE

17/08/2015 - 3:04 pm

Foto: Cuartoscuro.
Ha concluido el “boom” de los precios de los bienes básicos y de las materias primas, alerta Banxico. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).– Los mexicanos estamos ante un nuevo escenario económico mundial que es sin duda desafiante. El Banco de México (Banxico) está vigilante para evitar que las turbulencias en el mercado de monedas propicien un alza en las expectativas de inflación, y "no dudará" en actuar mediante aumentos de la tasa de interés de referencia para atajar cualquier presión inflacionaria, afirmó el gobernador del banco central Agustín Carstens Carstens.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) enfatizó que ante el entorno internacional, “el escenario económico para este segundo semestre y en particular para 2016 se está complicando”, pero alertó que “no está en manos de México cambiar la circunstancia de incertidumbre internacional” por lo que la prudencia y la responsabilidad se deben imponer y no caer en juicios precipitados o tomar medidas que pudieran ser contraproducentes.

“En todos los sectores, gobierno e iniciativa privada, es fundamental no perder la calma y el sentido de proporción; necesitamos mantener una visión clara y realista del momento, con el debido balance de los factores estructurales”, planteó en su mensaje semanal.

Reiteró que sería un error estratégico responder a un problema de contingencia con acciones precipitadas de incidencia estructural, “con acciones tales como aumentos anticipados en tasas de interés o cambios abruptos en los procesos cambiarios”.

Con ello, explicó, “podríamos acabar logrando poco en lo inmediato y, en cambio, generar efectos colaterales adversos”.

La principal meta de la política monetaria implementada por Banxico es equilibrar la inflación, es decir, el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios.  Actualmente el precio del dinero se encuentra en 3 por ciento y la inflación incluso por debajo del objetivo, en 2.74 por ciento, pero los precios del petróleo "tardarán muchos años en recuperarse", advirtió Carstens.

Las causas de que el peso se deprecie frente al dólar son externas al país, afirma. De hecho, enfatiza, la moneda mexicana no está entre el grupo de divisas más golpeadas por este fenómeno mundial.

Este comportamiento del mercado cambiario a nivel global, consistente en un fortalecimiento notable del dólar frente a prácticamente todas las divisas tanto de países avanzados como emergente, se debe a la fuerte caída de los precios internacionales de la mayoría de los bienes básicos y materias primas, como el petróleo y muchos más; el debilitamiento de la economía en países emergentes, y una recuperación de la actividad económica en los Estados Unidos que hace inminente mayores tasas de interés en ese país, explicó.

Ha concluido el “boom” de los precios de los bienes básicos y de las materias primas, sentencia. Ello implica que hay precios, como el del petróleo, que tardarán muchos años en recuperarse y eso, dada la importancia que tienen los ingresos petroleros en las finanzas públicas en México, afecta al peso.

Al día de hoy la inflación es la más baja en cuatro décadas y las expectativas de inflación en el futuro se han mantenido bajas y bien ancladas, asegura el gobernador. Eso ha permitido que las tasas de interés también se encuentren a niveles históricamente bajos.

También se han registrado reducciones significativas en los precios internos de insumos que son transversales a la economía, como los precios de algunos combustibles, electricidad y telecomunicaciones (reflejo en parte de las reformas estructurales), junto con la caída de los precios de mercancías básicas, que también son insumos, como los de los metales y granos.

Las autoridades financieras, concluye, han respondido de forma activa, en congruencia con el régimen de tipo de cambio flexible vigente en México. Las medidas tomadas por la Comisión de Cambios, esto es, las subastas, han sido efectivas para que los movimientos en el mercado cambiario se den de manera ordenada, para evitar una escasez artificial de divisas.

Redacción/SinEmbargo

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