Recurrente corrupción e impunidad en México se suman a complejo entorno global: CCE

24/08/2015 - 2:24 pm

César Camacho, Gustavo Madero y Miguel Ángel Osorio Chong. Foto: Cuartoscuro.
César Camacho, Gustavo Madero y Miguel Ángel Osorio Chong. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 24 de agosto (SinEmbargo).– A poco más de una semana del Tercer Informe de Gobierno, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) resalta que las reformas estructurales aprobadas los tres primeros años de gobierno fueron empañadas por el negro entorno económico internacional. Además, al interior el país enfrenta violencia, inseguridad, precariedad del Estado de Derecho, recurrencia de corrupción e impunidad, y pobreza.

El Tercer Informe de Gobierno, por ser la mitad del sexenio, simboliza una nueva fase para el Ejecutivo Federal y para la vida pública en México. Es momento para un corte de caja, dice en su mensaje semanal, a fin de determinar prioridades hacia la recta final. Es, enfatiza, una reflexión obligada para el Gobierno de la República, todos los eslabones del Estado, la sociedad, sus sectores y la ciudadanía.

El Pacto por México entre las fuerzas políticas fue "el banderazo de arranque de una nueva fase en la política nacional", un dinamismo legislativo que permitió más de 11 reformas estructurales aprobadas, que por décadas parecieron políticamente imposibles y "que hoy ofrecen un renovado rumbo y potencial para el país, a través de cambios sustantivos en materia educativa, laboral, de competencia económica, energética y política", considera el organismo empresarial.

Sin embargo, afirma, mientras se concretaban las reformas, el entorno económico internacional comenzó a complicarse de manera extrema, con creciente inestabilidad, debilidad en el crecimiento y fenómenos de especial impacto para México, como la caída de los precios del petróleo.

"Al mismo tiempo, al interior del país, desde fines del 2014 se han presentado sucesos y polémicas que han confirmado, con contundencia, la gravedad, la profundidad y lo lejos que estamos de resolver algunos de los más acuciantes problemas de la nación desde hace décadas. De la tragedia de Iguala hasta la fuga del penal de Almoloya.

En el fondo, detrás están la densidad delictiva que ha crecido durante décadas, con la violencia e inseguridad pública que provocan; la precariedad del Estado de derecho y la recurrencia de la corrupción y la impunidad; la pobreza que nos lastima a todos, de más de 55 millones de mexicanos", asegura el Consejo de empresarios.

En el gran desafío de la depuración y profesionalización de policías y cuerpos de procuración e impartición de justicia los avances "son muy desiguales" y en muchos estados y municipios, "imperceptibles".

La participación de las fuerzas armadas sigue siendo necesaria, pero, agrega el CCE, aún no se aprueban las reformas necesarias para darles certidumbre jurídica en este gran papel emergente.

De forma paralela, el organismo empresarial exige dar todo el peso prioritario al tema del Estado de derecho. Falta, dice, la implementación efectiva y la legislación secundaria del sistema nacional anticorrupción así como la armonización con las leyes estatales; "apenas es el arranque".

En la evaluación de primera mitad del sexenio, el balance es de contrastes, determina.

En materia económica, no se ha logrado romper la inercia de bajo crecimiento, y para ello "no ayuda" la situación internacional.

Si este año el país crece al 2.5 por ciento, con una inflación esperada, menor al 4 por ciento, el trienio cerrará con un promedio anual cercano a 2 por ciento en cuanto a crecimiento y de alrededor de 4 por ciento en la evolución de los precios: el “estancamiento estabilizador” de las últimas dos décadas.

Si bien hay focos amarillos en variables como el aumento de la deuda pública, se mantiene la disciplina en las finanzas públicas y la estabilidad macroeconómica.

"A diferencia de un gran número de países que enfrentan escenarios de recesión, México sigue creciendo", destaca el Consejo.

No obstante, la perspectiva a mediano y largo plazo depende del potencial de las reformas estructurales, que deben generar mejores condiciones para la inversión.

El gran reto a corto plazo, concluye, es impulsar con fuerza el mercado interno y el consumo, una mejora en la economía de personas y empresas, sin comprometer la estabilidad.

 

 

 

 

Redacción/SinEmbargo

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