Luego de 43 años nada queda del "Día del Presidente"; ocho casos de la decadencia del informe de gobierno

01/09/2012 - 12:00 am

INEHRM

Hace más de 10 años el primer día de septiembre era conocido de manera no oficial como el "Día del Presidente". Durante décadas el inicio del noveno mes del año marcaba la fecha para que el máximo representante del Poder Ejecutivo presentara al pueblo de México todas las decisiones tomadas durante su gestión en el año en curso.

Era el histrionismo y la burocracia en su máximo esplendor. El informe de gobierno representaba la oportunidad ideal para que el Presidente en turno se exhibiera ante los ojos del país. De esta manera, por medio de una jerigonza ininteligible, el mandatario hablaba durante horas de asuntos que en teoría deberían ser simples, pero que bajo su script se volvían intrincados laberintos cuyo significado sólo estaba reservado para unos cuantos iniciados.

Sin embargo, los tiempos pasaron y la figura presidencial ya no fue tan sólida como en años anteriores. Poco a poco los errores y las malas decisiones provocaron que la antes magnánima figura del gobernante fuera disminuyendo e incluso confrontada, al grado en que hoy en día el informe se realiza sin la presencia del Presidente. A continuación un breve recuento de la decadencia del informe presidencial.

Gustavo Díaz Ordaz
Luego de la masacre de Tlatelolco, Díaz Ordaz aceptó la su parte en los hechos en su último informe de gobierno en 1969. Por primera vez un Presidente asumía la responsabilidad de un acto represor y, pese a que no fue interpelado en su tiempo,  su confesión le valió el repudio que cargó incluso después de fallecido, 10 años más tarde.

Luis Echeverría Álvarez
La figura presidencial aún gozaba de buena salud a principios de la década de los 70s, incluso con el ambiente restrictivo que se hacía presente en varios ámbitos. Quizás la muestra más palpable del autoritarismo de aquellos tiempos residía en el llamado "dedazo", como aquel en el que Echeverría nombra de manera más que abierta a su próximo sucesor: José López Portillo

José López Portillo
López Portillo es quizás el Presidente de México de quien la gente recuerda con menos fortuna. durante su sexenio las devaluaciones y la inflación estuvieron a la órden del día. Como remate, durante su último año quedó grabada para la posteridad su frase en la que prometía defender al peso "como un perro". Al final, en su último informe, sólo le quedó romper en llanto. Todo un histrión.

Miguel de la Madrid
Miguel de la Madrid Hurtado, además de engrosar la lista de mandatarios priístas pasó a la historia por ser el primer Presidente en ser interpelado durante un informe de gobierno. El hecho notable tuvo lugar en su último año de mandato y fue realizado por políticos que luego formarían parte de la izquierda en México.

Carlos Salinas de Gortari
A Carlos Salinas de Gortari le tocó ser depositario de la primera acusación abierta de fraude electoral, luego de que se erigiera como Presidente en 1988. No obstante, logró completar su sexenio, aunque no se libró de las interpelaciones que año con año se volvieron más habituales en los informes presidenciales. Entre ellas destaca la del ex alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, quien se plantó durante todo un informe frente a la tribuna con un cártel en el que acusaba de mentiroso a Salinas.

Cuartoscuro

Ernesto Zedillo
Durante la década de los 90 las protestas durante el acto político ya habían pasado de ser un mero protocolo burocrático a un desfile de dimes y diretes en el que la oposición no perdía la oportunidad de reclamar al Ejecutivo sus desaciertos. El caso de Ernesto Zedillo no fue la excepción  y culminó una época de alborotos en el recinto de San Lázaro.

Vicente Fox
Con la llegada del Partido Acción Nacional al poder, Vicente Fox apeló a una nueva estrategia para evitar las confrontaciones o reclamos por parte del poder legislativo. Durante su sexto informe simplemente se limitó a entregarlo de manera escrita sin ocupar mayor tiempo para leerlo ante la concurrencia.

Felipe Calderón
De lo escrito a la ausencia. Luego de que Calderón siguiera el modelo de Fox, optó por presentar su informe de manera escrita, bajo la excusa de agilizar el acto. Sin embargo, ya para su tercer año de mandato la figura presidencial ni siquiera apareció en el recinto legislativo y envió en su lugar al titular de Gobernación.

Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

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