ADVERTENCIA: IMÁGENES FUERTES.
A inicio de este año un operativo en la Alcaldía Cuajimalpa reveló el abandono y la negligencia en la que vivían más de 800 perros en lo que debió haber sido un refugio.
Ciudad de México, 31 de enero (SinEmbargo).– "Uno de los casos de maltrato animal más graves documentados en la historia de la Ciudad de México" quedó al descubierto el pasado 7 de enero, cuando autoridades capitalinas, por mandato judicial, realizaron un operativo de rescate en el Refugio Franciscano, ubicado en la Alcaldía Cuajimalpa.
En el lugar fueron rescatados 858 perros, que vivían en condiciones descritas como “absolutamente deplorables” e “indignantes”, explicó en entrevista Julia Álvarez Icaza, titular de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, quien estuvo presente durante el operativo.
“Cualquier persona que hubiera entrado a este lugar habría sentido escalofríos al ver las condiciones en las que se encontraban los perros. Y hay que decirlo con claridad: esto no ocurrió de un día para otro. Fue el resultado de un cúmulo de malas atenciones, descuidos, negligencias y omisiones, incluida la falta de personal veterinario especializado. Una serie de factores que, con el paso de los años, agravaron la situación de estos animales”, señaló.


La Secretaria explicó que fue a partir del 12 de diciembre cuando la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México tuvo conocimiento del caso, tras diversas denuncias ciudadanas que alertaban sobre lo que ocurría en el refugio.
“Después de casi un mes de trabajo en el predio, la Fiscalía acreditó el maltrato animal y solicitó a un juez de control la emisión de una medida precautoria urgente para salvaguardar la integridad física y la vida de los animales, mientras continuaban las investigaciones”, detalló.
Así, por instrucciones de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y en cumplimiento del mandato judicial, el 7 de enero el Gobierno de la Ciudad de México ingresó al refugio para rescatar a los perros y gatos que ahí se encontraban. En el interior se documentó la presencia de ratas que convivían con los animales y que incluso les provocaban heridas a los más vulnerables.

“Uno de los compañeros que participó en el rescate estaba ayudando con mucho cuidado a sacar a un perrito que se encontraba atrapado entre dos muros. Mientras se agachaba y estiraba la mano para auxiliarlo, las ratas le pasaban por encima. Ese era el nivel de horror que se vivía en ese espacio”, relató.
Álvarez Icaza recordó que la Fiscalía también reportó el hallazgo de un cementerio clandestino de perros, donde se encontraron cuerpos enterrados, restos óseos, cráneos y fragmentos de animales. “Esto evidencia que no existía un registro ordenado ni un seguimiento médico de los animales”, subrayó.

La funcionaria detalló que la alimentación consistía básicamente en pan mojado, el cual permanecía largo tiempo en agua, se descomponía y desarrollaba hongos. Esta dieta provocó casos de desnutrición severa en algunos perros y obesidad en otros. Además, la convivencia con ratas era tal que se encontraron heces y restos de estos roedores dentro de los recipientes donde se servía la comida.
Como consecuencia, los animales presentaban múltiples padecimientos: problemas de dermatitis, infestaciones de pulgas y garrapatas, tumoraciones, enfermedades renales crónicas por la falta de agua, así como estrés crónico derivado del hacinamiento, lo que se reflejaba en conductas agresivas o en un marcado aislamiento social.
“Este es parte del horror que se encontró y la razón por la cual la Fiscalía no solo acreditó el maltrato animal, sino que lo calificó como uno de los casos más graves documentados en la Ciudad de México. Por ello, un juez de control emitió una medida precautoria urgente para salvaguardar la vida de seres sintientes, como los reconoce la Constitución de la Ciudad de México”, apuntó.

La Secretaria precisó que, si bien se reconoce el enorme esfuerzo de muchas personas que trabajan de manera altruista por el bienestar animal, es indispensable que existan lineamientos claros y regulación para garantizar condiciones adecuadas.
Además de los perros, en el refugio se encontraron 39 gatos, quienes, debido a su estado de salud, fueron trasladados de urgencia a una clínica veterinaria. Hasta el momento, 37 han sobrevivido y evolucionan favorablemente.
En cuanto a los perros rescatados, Álvarez Icaza informó que los 858 animales fueron distribuidos en tres espacios transitorios, donde reciben atención veterinaria permanente, con un equipo de 60 veterinarios dedicados a su cuidado. Actualmente se encuentran en proceso de vacunación y desparasitación, y los casos más graves son atendidos en el Hospital Veterinario de la Ciudad de México. Tras tres semanas bajo resguardo, ya se han reportado varios casos de recuperación exitosa.
Finalmente, la funcionaria subrayó que el objetivo es que el 100 por ciento de los perros pueda ser adoptado, por lo que reiteró el llamado a la tutela responsable y a la adopción bajo la consigna: “Adopta, no compres”.







