Ciudad de México, 10 de mayo (SinEmbargo).- El United Center fue el centro del mundo en los años noventa. Si alguien pagaba un boleto para ver a los Chicago Bulls, se aseguraba 48 minutos de un espectáculo único en el mundo. Michael Jordan revolucionó el deporte que hasta hace poco era dominado por “Magic” Johnson y Larry Bird. Al final de aquella década, seis mantas conmemorativas colgaban del techo de la arena rindiendo tributo a los títulos ganados por una de las mejores dinastías deportivas de la historia.
El vacío que la ciudad sintió los siguientes años fue escalofriante. En 2008, Derrick Rose fue seleccionado por Chicago Bulls en la primera posición del draft. No sólo generó expectativas en la melancólica afición, sino que deslumbró a toda la liga. Sus movimientos en corto y su fortaleza física regresaron la locura a la arena en la calle Madison. Poco a poco el equipo se fue conformando alrededor de él. La noche del 28 de abril de 2012, Rose encaró hacia el aro driblando rivales mientras los aficionados se ponían de pie esperando una clavada habitual. Después del último salto previo, el base no enfiló al aro. El mundo de la NBA vio con angustia como Rose caía al suelo tomándose la rodilla izquierda.
Toda la temporada 2012-2013 Chicago ha sabido afrontar el reto de jugar sin su estrella. Sus registros han bajado sin la presencia de Rose, pero los Fans han visto cómo el pundonor y la garra de su equipo suplió el talento nato del ausente añorado. Mientras Derrick avanzaba en su recuperación, el equipo se metía en los Playoffs. El basquetbol veía con anhelo el regreso a las canchas del líder que una ciudad esperaba.
El primer cruce puso a los renovados Nets, ahora en Brooklyn, frente a Chicago. Los rumores sobre el regreso de Rose se incrementaban con videos tomados por aficionados donde el base tiraba, clavaba y se entrenaba con normalidad. El jugador declaró que era en el aspecto psicológico donde no se sentía listo. Acabado el primer partido, el tablero indicaba una derrota para Chicago por más de 30 puntos con Rose en el banco vestido de traje como suelen los lesionados vestirse. La web y columnas deportivas se inundaron con la petición, y reclamo, para que Rose volviera en ayuda de sus compañeros.
Al final de la serie, Chicago venció a Brooklyn en siete partidos siempre con Derrick calentando en la previa del partido y vestido de traje durante el mismo. Las preguntas alrededor de la lesión han ido abarcando muchos campos distintos al deportivo, psicólogos han aparecido en medios deportivos dando su teoría.
En semifinales de la conferencia este, los aguerridos Bulls enfrentan a Miami con el MVP Lebron James. Luego del primer partido en Florida, las esperanzas de Chicago aumentaron tras ganar para sorpresa de todos. En el segundo partido James y compañía pusieron las cosas de su lado de manera apabullante. 35 puntos de diferencia.
Lo que era una espera larga y anhelada, hoy se ha convertido en un reclamo casi social de los aficionados de Chicago hacia Derrick Rose. Tras la estruendosa derrota, periodistas han manifestado que el camino de los Bulls se terminará pronto. Para nadie es un secreto que Miami es más equipo, pero también es cierto que con Rose en forma las cosas pudieran cambiar. Los rumores incrementan cada vez que el equipo del coach Tom Thibodeau ha perdido un partido. Hoy la serie se planta en Chicago. Los rumores y reclamos se transforman en la esperanza de ver a Rose en la duela, usando shorts y no un traje caro.





